viernes, 4 de octubre de 2013

Los chinches nos vuelven a picar gracias a la evolución.

¿Que hacer frente a la presencia de chinches de la cama? En el pasado, la respuesta era simplemente rociar con insecticida. Esta opción es actualmente menos eficaz de lo que solía ser, no sólo porque los pesticidas utilizados en la actualidad son más débiles, sino porque las chinches han desarrollado resistencia a los productos químicos más utilizados para combatirlas.

Detalle de un chinche de las camas. Foto publicada por David Mora en http://www.expertoentermitas.org/chinches-de-las-camas-hoteles/ .


Piretrinas y piretroides
La principal opción para tratar las infestaciones de chinches de la cama son dos grupos de productos químicos relacionados, que son tóxicos y repelentes para las chinches: las piretrinas, que se extraen de las plantas de crisantemo y los piretroides, que son versiones sintéticas de estas sustancias.
La evolución de las piretrinas en las plantas es probablemente el resultado de la selección natural para hacerlas más capaces de evitar ser comidas por los insectos. Los humanos simplemente hemos imitado las defensas químicas de las plantas para hacer frente a nuestros problemas con los insectos. Las piretrinas y los piretroides son especialmente útiles para nosotros, porque, por lo general, tienen un mayor efecto sobre los insectos que sobre los mamíferos, por lo que son relativamente seguros para su uso en los hogares.
Estos compuestos actúan atacando el sistema nervioso. Los insectos ( y también los humanos) tienen pequeños poros en las membranas de las células nerviosas, que pueden abrirse para permitir la entrada de sodio en la célula, desencadenando un impulso nervioso.
Las piretrinas y los piretroides atacan al sistema nervioso uniéndose a estos poros y bloqueándolos en la posición abierta. Esto permite la entrada de sodio en la célula de forma continua, causa una sobreexcitación del nervio y finalmente conduce a la parálisis.
Los mamíferos y los insectos hemos heredado de nuestros ancestros comúnes células nerviosas similares, lo que significa que el sistema nervioso humano también es vulnerable a estos pesticidas. Sin embargo, estos compuestos son relativamente seguros para nosotros ya que, en comparación con los insectos, nuestros cuerpos tiene formas más eficaces para romperlos ants de que puedan causarnos un daño mayor.

¿Cómo se las arreglan pues las chinches resistentes para sobrevivir a la fumigación con piretroides?
Biólogos han descubierto exactamente qué mutaciones son responsables de muchos de los casos de resistencia. Por ejemplo, el cambio de tan sólo 2 de los 2000 aminoácidos que forman parte de los poros de sodio es suficiente para que un insecto se vuelva 250 veces más resistente a un piretroide de uso común.
Estas mutaciones pueden cambiar la forma del poro, de modo que el insecticida ya no pueda unirse a él eficazmente y/o puede cambiar también la respuesta del poro cuando el insecticida se le une.
Tales mutaciones surgen al azar y se potencian cuando una población de organismos se halla en un ambiente en el que las mutaciones resultan útiles, por ejemplo, una cama rociada con piretroides. En esta situación, si uno o varios de los insectos es portador de la mutación será más capaz de sobrevivir y reproducirse, pasándo la mutación a su descendencia. A través de varias generaciones, la población puede evolucionar de tal manera que todos los individuos lleven las mutaciones de resistencia.
La clave de este proceso de selección natural es tener la variación genética correcta en la población de insectos.

Chinche de las camas. Foto publicada por David Mora en http://chinchesdelascamas.com/category/chinches-de-cama/)


Evolución de la resistencia
Podría parecer que las poblaciones resistentes deben ser escasas pero no es así. Las chinches han conseguido el tipo adecuado de mutación genética por su historia evolutiva, que incluye una amplia exposición a un insecticida diferente: el DDT.
Al igual que los piretroides, el DDT mata a los insectos actuando sobre los poros de sodio de sus células nerviosas, y da la casualidad de que muchas de las mismas mutaciones que protegen a un insecto contra el DDT también servirá para protegerlo de los piretroides.
Cuando el DDT fué introducido por primera vez, estas mutaciones probablemente eran extremadamente raras. Sin embargo, con el uso generalizado del DDT en las décadas de 1950 y 60, las mutaciones se convirtieron en mucho más comunes entre las chinches de la cama a través del proceso de selección natural.
Aunque actualmente el DDT se utiliza muy raramente debido a sus efectos ambientales, las mutaciones siguen presentes en las poblaciones de chinches modernas. Debido a la acción de la selección natural en el pasado (favoreciendo la resistencia al DDT), muchas chinches hoy en dia estan dotadas con las mutaciones adecuadas para desarrollar la resistencia a los piretroides rápidamente.

Control integrado de plagas
El ritmo al que se ha desarrollado la resistencia generalizada sugiere que depender de productos químicos para el control de infestaciones de chinches de la cama no es suficiente, e incluso puede fomentar la evolución de más poblaciones resistentes.
Como alternativa, el Centro para Control y Prevención de Enfermedades de EEUU (CDC) recomienda un enfoque más integrado, que incorpore plaguicidas junto con otras técnicas para las que es poco probable que pueda desarrollarse resistencia: el tratamiento térmico, la aspiración o el sellado de grietas y hendiduras.

Fuente: Understanding evolution  http://evolution.berkeley.edu/



Publicado en Higiene Ambiental, el martes 3 de septiembre de 2013

Las dos fotos son realizadas por David Mora y aparecen en http://www.expertoentermitas.org/chinches-de-las-camas-hoteles/ y

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