domingo, 3 de diciembre de 2017

Abejas y autismo: el perfil genético que compartimos



Algunas abejas no responden a los estímulos sociales. Investigadores de la Universidad de Illinois (EE.UU.) han logrado identificarlas y han demostrado el parecido entre su perfil genético y el asociado al autismo. Su trabajo demuestra cómo la evolución puede usar vías moleculares muy parecidas en organismos muy distintos.



Todos conocemos a las abejas melíferas, aparte de por producir el dulce y viscoso fluido que acompaña muchos de nuestros desayunos, por su ordenada vida social. Son trabajadoras y cumplidoras, construyen la colmena, producen miel y jalea, y protegen a su reina. Sin embargo, algunas abejas no siguen estas normas, no responden a los estímulos sociales, y no interaccionan con sus compañeras. Un reciente estudio revela que estas abejas “antisociales” tienen un perfil genético similar a los trastornos del espectro autista (TEA), los cuales también se asocian con dificultades en la integración social.

A pesar de que los circuitos neuronales de abejas y humanos funcionan de manera muy distinta, algunos mecanismos moleculares son muy parecidos. El estudio demuestra la herencia compartida entre diferentes especies y ofrece pistas sobre la evolución del comportamiento social en el mundo animal gracias a la comparativa genómica. Los resultados demuestran la conservación de los genes implicados en los TEA humanos y cómo están asociados a los genes de respuesta social en abejas.

Guardianas, nodrizas e indiferentes
Gene Robinson, director del Carl R. Woese Institute for Genomic Biology de la Universidad de Illinois (EE.UU.) y líder del proyecto, explica en EurekAlert: “Dentro de una misma colmena unas abejas son más activas que otras, pueden tener diferentes roles y no todas actúan como guardianas.” No obstante, cuando observaron que algunas abejas ni se inmutaban en presencia de una larva de abeja reina, se dieron cuenta que algo raro estaba pasando. Es normal que unas abejas respondan a unos estímulos más que a otras, pero no era normal que hubiera abejas que no respondieran a ningún tipo de estímulo.

 Carl R. Woese Institute for Genomic Biology de la Universidad de Illinois


Los investigadores realizaron dos tipos de experimentos para analizar la reacción individual a diferentes situaciones. En el primero introdujeron una abeja externa al grupo. Las abejas con instinto “guardián” respondieron acorralando a la extraña, incluso dañándola. En el segundo test, introdujeron una larva reina inmadura, esto despertó los instintos de las abejas nodrizas que empezaron a alimentar a la larva.

Testaron 246 individuos, de siete colonias distintas, en grupos de 10. La mayoría respondieron al menos a una de las situaciones, pero un 14% permanecieron impávidas frente a ambos estímulos. Seguidamente, analizaron los niveles de expresión en sus cerebros, y encontraron más de 1.000 genes que estaban regulados de manera distinta entre abejas guardianas, nodrizas e “indiferentes”. Estas diferencias no se esperaban debido a sus haplotipos parecidos y a la inseminación artificial.

A continuación, compararon estos genes con los genes implicados en varias enfermedades mentales, como la esquizofrenia, la depresión, o el trastorno del espectro autista (TEA). De este modo, encontraron una gran coincidencia entre los genes activados en las abejas indiferentes y los genes asociados al autismo, pero ninguna correlación con los genes asociados a las otras condiciones.

Se desconoce si estos genes provienen de un ancestro común entre abejas y humanos o han aparecido por mecanismos de evolución convergente – mecanismos evolutivos independientes a partir de ancestros diferentes y procesos de desarrollo distintos. Pero, como Robinson concluye en su entrevista para EurekAlert, “lo emocionante de este estudio es que parece que hay un núcleo de similitud entre nosotros y las abejas, una herencia animal común que podría conducir a un comportamiento social similar.”

Una vez más, la genómica comparativa ha demostrado ser una herramienta clave para determinar de manera rigurosa si los comportamientos similares entre humanos e especies distantes a nosotros reflejan mecanismos moleculares parecidos.

https://www.eurekalert.org/pub_releases/2017-07/uoia-sfp072817.php



Fuente: Study finds parallels between unresponsive honey bees, human autism

Publicado en ANECPLA, el 15 de septiembre de 2017

La robótica aplicada al control de plagas

El Centro Tecnológico CTC lidera un proyecto de investigación internacional para desarrollar una solución robótica que permita la detección temprana y el control integrado de plagas en invernaderos de forma autónoma.



El objetivo del Green Patrol Project es reducir las pérdidas de producción y el uso de productos químicos en la agricultura, un sector estratégico para la Unión Europea.

El proyecto ha recibido 2,4 millones de financiación procedentes de la GSA (Agencia del Sistema de Navegación Global por Satélite Europeo) a través del programa Europeo H2020 de Innovación e Investigación.







El CTC, la Fundación Tekniker e Inkoa Sistemas SL son los socios españoles de un consorcio del que también forman parte la universidad checa Mendelova Univerzita V Brne, la empresa inglesa Nottingham Scientific Ltd y la compañía holandesa Aerovision Bv.

Según explica en una nota el centro tecnológico cántabro, el robot autónomo desarrollado en el proyecto estará diseñado para la detección y el tratamiento de las plagas más comunes de tomate, que es uno de los cultivos de mayor valor dentro de la Unión Europea, aunque será un sistema modular fácilmente adaptable a otros cultivos.

Gracias a las capacidades del sistema europeo de navegación europeo Galileo, el robot podrá navegar dentro de invernaderos mientras realiza tareas tempranas de detección y control de plagas de forma autónoma.

El CTC destaca que su desarrollo conducirá a una agricultura más sostenible, una mayor seguridad alimentaria y una optimización en la protección del suelo y el consumo de agua.
La aplicación de la robótica en agricultura a nivel europeo responde a la necesidad de incrementar la productividad para hacer frente a la ecuación que plantea el crecimiento de la población y la reducción de espacios dedicados al cultivo.

A día de hoy, la producción en invernaderos supone el 22 % de la producción agrícola europea, con el sur como una de las principales zonas productivas del continente.

La coordinación general de un proyecto de esta envergadura constituye, según el CTC, una oportunidad magnífica para fortalecer su reputación investigadora en Europa.

Además Green Patrol Project permitirá al equipo del Centro Tecnológico intercambiar conocimiento con otras entidades punteras y acceder a nuevas tecnologías.

Fuente: Agencia EFE.

Publicado en ANECPLA, el 1 de diciembre de 2017
http://www.anecpla.com/blog-anecpla-431#.WiPFJEriaM8

Si buscamos en Google imágenes por "robotica aplicada al control de plagas" nos aparecen estas imágenes, alguna ta comentada en una entrada anterior, la utilización de la robótica para el control de plagas.


Veremos si este ingenio se puede meter por las rendijas por donde sí entran otras cucarachas.


Uso responsable de los rodenticidas

Seguro que habrán leído, estos días pasados, el suceso del kebab de Pamplona, donde lamentablemente unos jóvenes resultaron intoxicados. Independientemente de la mala praxis profesional de sus responsables, que no tuvieron en cuenta ni unos mínimos protocolos de seguridad alimentaria, que hubiesen podido probablemente prevenirlo, hay también otras consideraciones sobre los productos implicados...

Las ratas y ratones han vivido con nosotros durante siglos y también, en ese mismo tiempo, hemos intentado combatir esta plaga y desde los años 50, con productos químicos específicos. Resulta fundamental el control de su presencia, además de por los daños económicos, porque pueden llegar a ser vectores de enfermedades. Los productos raticidas, matarratas o lo que los del sector llamamos rodenticidas, están fundamentalmente formulados a base de anticoagulantes que llevan a los roedores a la muerte por hemorragia interna. Son tácticas del control de plagas, pensadas para que los animales, como ya he dicho otras veces de las bacterias, con sus estrategias de supervivencia, no relacionen, al menos de forma rápida, la ingestión de un producto y la muerte instantánea de sus congéneres, ya que si no son aceptados no realizan su función. De ahí que se llamen de acción retardada, lo que los hace especialmente interesantes y los más utilizados actualmente.

Rata gris o de alcantarilla Rattus norvergicus


Por supuesto que el modo de acción de estos productos es muy similar a los anticoagulantes utilizados en el ámbito sanitario para las personas, por lo que un facultativo que observe en una analítica de sangre parámetros de anticoagulación, máxime en unos jóvenes como en este caso, si no están en tratamiento anticoagulante, piensa en intoxicaciones como ésta. Afortunadamente existen antídotos, como la vitamina k, que permiten revertir, si es a tiempo, esta situación. Pero a lo que iba, estos productos rodenticidas de tipo anticoagulante, fundamentalmente a base de bromadiolona o similares, deben ser bien identificados por su etiqueta. Si en ella se lee “uso por el público en general” puede ser utilizado por cualquier persona, teniendo en cuenta las instrucciones de la etiqueta y pensados para un ámbito doméstico. Si por el contrario se lee “uso por personal profesional especializado” se trata de productos, que por sus especiales características, deben ser utilizados por personal con formación específica de las empresas de control de plagas, adecuadamente autorizadas y en especial para un ámbito alimentario como es el caso y en su venta se debe controlar esto.

Ratón doméstico Mus musculus


Distinguir estos usos es fundamental para un manejo adecuado, evitando sucesos como éste, en el que además cuando se trata de alimentos, hay que ser especialmente exquisitos. Lo sucedido en el kebab está en investigación judicial, de la que se derivarán responsabilidades por delito contra la salud pública, pero una vez más se pone de manifiesto la importancia de cumplir la legislación y de la formación para una buena praxis profesional en este sector, ya que si no las consecuencias pueden ser graves, ya lo hemos visto.

La Unión Europea está trabajando en la búsqueda de productos menos peligrosos y con una eficacia similar a éstos, para sustituirlos, pero no es tarea fácil y así lo ha reconocido, concluyendo que de momento no puede hacerse sin riesgos para la salud pública derivados de las plagas, por lo que ha decidido recientemente prolongar su uso, al menos hasta 2024. Eso sí, los productos deben utilizarse conforme a sus especificaciones y condiciones y así lo recalca expresamente, lo que al parecer no se ha hecho en este caso. Como precauciones adicionales, estos productos deben llevar obligatoriamente un agente repelente, normalmente un amargante y un colorante para generar rechazo en su consumo, pero si se camuflan en un alimento o salsa, esto cambia y pueden pasar desapercibidos. Esperemos que se recuperen rápido pero también que se manejen estos productos con responsabilidad.

Fuente: Artículo de Teresa Ferrer Gimeno, jefa de sección de Sanidad Ambiental del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra

Publicado en ANECPLA el 23 de noviembre de 2017

sábado, 18 de noviembre de 2017

Jugando al engaño

Arañas que andan como hormigas para poder escapar de los predadores… El mimetismo también existe en los insectos. En efecto, para escapar de los predadores, una especie de araña saltadora se disfraza de hormiga.



Según un estudio de la Universidad de Cornell publicado en Proceedings of the Royal society B. una especie de araña saltadora (Myrmarachne formicaria) se disfraza de hormiga para no ser devorada. Así, los científicos han constatado una actitud bastante increíble: la araña se desplaza sobre sus 8 patas pero se para varias veces para levantar sus dos patas delanteras, imitando así las antenas de las hormigas. Los predadores potenciales no notarían estas paradas sino que constatarían únicamente la presencia de las “antenas” y confundirían estas arañas con hormigas. También trazan unas trayectorias sinuosas, lo que las haría asemejarse a hormigas siguiendo pistas de feromonas. Las experiencias han demostrado que las arañas predadoras eran unas tres veces más susceptibles de atacar las arañas saltadoras corrientes que de tomarla con hormigas o arañas que pretenden ser hormigas. Por lo tanto es un disfraz que resulta de lo más eficaz….




Un modelo acertado
No es una casualidad que estas arañas hayan escogido este modelo, ya que las hormigas tienen fama de ser agresivas a la hora de defenderse. En efecto, son capaces de picar, morder y escupir chorros de ácido fórmico con lo cual los predadores prefieren generalmente las arañas a las hormigas. Esta estrategia les confiere por lo tanto una “cobertura” importante. Pero nunca podemos hacernos pasar por lo que no somos durante mucho tiempo… En efecto, el mimetismo tiene sus límites ya que las arañas no pueden sino desplazarse sobre sus 8 patas cuando son atacadas.



Un ejemplo notable de evolución adaptativa: el mimetismo protector
Generalmente, los estudios de mimetismo se concentran en los colores y las formas. Este estudio tiene la originalidad de haber observado el comportamiento con ayuda de múltiples cámaras de gran velocidad y de experiencias comportamentales para determinar cómo los movimientos de la araña imitan los de las hormigas. Por lo tanto, estas arañas son muy buenas actrices, controlando a la perfección, o casi, el arte del engaño.




Pero este arácnido no es el único animal en utilizar estrategias de supervivencia de este tipo. Este dominio del camuflaje y de la imitación existe también en insectos que se hacen pasar por ramitas u hojas con el fin de confundirse en su medio o adoptando los colores de su entorno. También son muy conocidos los dibujos disuasorios para impresionar a los predadores, con sus ojos amenazadores (por ejemplo las mariposas), colores vivos o también un sabor repugnante que pueden sembrar la duda sobre la toxicidad del insecto. En el mundo de los insectos, ser un usurpador es a veces la clave para la supervivencia…



Publicado en ANECPLA el 11 de octubre de 2017: 

http://www.anecpla.com/blog-anecpla-427#.Wg_8DEriaM8

Las imágenes las he obtenido por una búsqueda por "Myrmarachne formicaria" en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Dermatitis de contacto por Agave americana

Resumen
Numerosas especies de plantas y sus derivados pueden causar reacciones cutáneas por diversos mecanismos: dermatitis irritativa de contacto, dermatitis alérgica de contacto, urticaria de contacto y fotodermatitis. Se presenta un caso de dermatitis irritativa de contacto tras la exposición a la savia de Agave americana. Representa un cuadro cutáneo descrito en escasas ocasiones y que, aunque habitualmente se presenta como una erupción papulovesiculosa, en el paciente descrito aparece con lesiones purpúricas en la zona de contacto.


INTRODUCCIÓN

El Agave americana (pita) es una planta subtropical que posee hojas en forma de sable, con bordes espinosos y distribuidas en roseta. Se utiliza con fines comerciales, medicinales y ornamentales. La savia de la planta posee conocidos agentes irritantes como los cristales de oxalato cálcico, saponinas y otros componentes.

Se han publicado pocos casos de dermatitis irritativa de contacto a Agave americana. El cuadro clínico clásico comienza a los pocos minutos de la exposición a la savia con una sensación intensamente pruriginosa y, posteriormente, formación de pápulas y vesículas. En dos ocasiones se han descrito erupciones purpúricas tras el contacto con la savia, y se han encontrado signos de afectación vascular. Pueden presentarse síntomas sistémicos, como fiebre, cefalea, mialgias y diarrea.


DESCRIPCIÓN DEL CASO

Varón de 53 años que acudió a la consulta por la aparición de lesiones pruriginosas en miembros superiores, inferiores y abdomen, de 5 días de evolución. Refería haber estado cortando una pita (Agave americana) (fig. 1) con una motosierra y gran cantidad de savia de la planta entró en contacto con sus miembros superiores, inferiores y abdomen. El paciente iba vestido con un bañador y la parte superior del cuerpo estaba descubierta. Se aclaró con agua y aparecieron lesiones cutáneas intensamente pruriginosas en las localizaciones expuestas a la savia. En la exploración se observan lesiones papulosas, purpúricas, brillantes, confluentes de forma lineal y en placas en las localizaciones citadas (fig. 2). No tenía antecedentes de interés ni historia de ingesta de fármacos. No presentaba fiebre, malestar general, hematuria ni artralgias.

 
Fig. 1.--Agave americana, utilizada en nuestro medio con fines ornamentales

.

 
Fig. 2.--Lesiones de púrpura palpable en extremidades inferiores tras la exposición a la savia de Agave americana.


El hemograma, la bioquímica y el estudio de coagulación fueron normales. La biopsia cutánea mostraba una intensa necrosis en la mitad superior de la epidermis, con zonas de espongiosis en la zona inferior. En la dermis se encontraban infiltrados de linfocitos y neutrófilos, así como una moderada extravasación de hematíes (fig. 3). Asimismo, se observaba necrosis de glándulas sudoríparas ecrinas. No se apreciaron signos de vasculitis. Se pautaron corticoides orales, tópicos y antihistamínicos, y se resolvieron las lesiones cutáneas en aproximadamente 7 días.


Fig. 3.--Necrosis epidérmica e infiltrado linfohistiocitario perivascular en dermis. (Hematoxilina-eosina, x80.)



Se realizaron pruebas epicutáneas, que fueron negativas a todos los componentes de la batería estándar del GEIDC y de plantas. Al exponer al paciente a savia de Agave americana presentó eritema y sensación quemante pocos minutos después. A las 20 h aparecieron pápulas y vesículas en la zona de contacto. Se realizaron pruebas epicutáneas con la savia de Agave a diez controles. Seis de ellos presentaron un leve eritema a las 24 h acompañado de una sensación de picor y quemazón. A las 48 y 96 h se normalizaron los signos y los síntomas. En cuatro de los controles no aparecieron alteraciones.


DISCUSIÓN

El Agave americana, también denominada pita, planta centenaria o maguey, es una planta de la familia Agaveceae que crece en áreas del Mediterráneo, México y el sur de Estados Unidos 1. Sus hojas son largas, aplanadas, terminadas en punta y con bordes espinosos. Se distribuyen con un patrón en roseta.

Esta planta se ha empleado para numerosos y variados fines, como fabricar alfombras, cuerdas y lienzos 2. Se han desarrollado insecticidas y se ha empleado para sintetizar un licor muy conocido en México llamado pulque. En la medicina popular ha demostrado propiedades diuréticas, laxantes y antiinflamatorias 1,3. En nuestro medio se observa con frecuencia ligada a su carácter ornamental.

La savia del interior de sus hojas es el componente más irritante 1, ya que contiene cristales en forma de aguja de oxalato cálcico (raphides) 4, aceites volátiles, saponinas, goma de agave y otros componentes 5. Los cristales de oxalato cálcico se encuentran en numerosos bulbos y plantas y representan agentes cutáneos muy irritantes 6. Se ha observado que los cristales presentan una longitud de 200 µm y se cree que los cristales de la misma naturaleza a partir de 180 mm son irritantes para la piel 4.

Son pocos los casos descritos en la literatura científica de dermatitis de contacto producidos por la exposición a la savia de Agave americana. La clínica típica consiste en la aparición de una sensación quemante, con eritema y edema varios minutos después del contacto. Unas horas más tarde se presentan las lesiones características papulovesiculosas, lineales, intensamente pruriginosas en las localizaciones expuestas. Se han descrito síntomas generales, como fiebre, cefalea, diarrea y mialgias 7,8.

En nuestro caso, aparte de las lesiones eritematosas y edematosas iniciales, aparecieron lesiones palpables purpúricas. Anteriormente se han descrito 2 casos con lesiones similares 2,9 a las del caso presentado. Los tres se han producido tras la proyección intensa de la savia en el momento de la poda de la planta con una motosierra. Ricks et al 9 pudieron demostrar una vasculitis leucocitoclástica mediante el estudio histológico, a diferencia de Cherpelis y Fenske, quienes no confirmaron en la anatomía patológica el diagnóstico clínico compatible con una vasculitis 2. Estos últimos formulan la hipótesis de que son los cristales de ácido oxálico los que, al ser absorbidos por la piel, tienen un efecto tóxico y producen afectación vascular, dando lugar a manifestaciones cutáneas y, en ocasiones, sistémicas. Se cree que la aparición de las lesiones purpúricas es un fenómeno 5 dependiente de la dosis, que tendría lugar con exposiciones muy importantes a la savia.

Las pruebas epicutáneas realizadas con la savia de Agave americana presentan eritema y edema asociada a una intensa sensación quemante en escasos minutos. Horas después aparece una reacción eczematosa papulovesiculosa 8,10. Este tipo de reacción aparece tanto en sujetos que han presentado el cuadro clínico como en sujetos sanos. Los hallazgos son compatibles con un cuadro irritativo, y no están implicados mecanismos de hipersensibilidad retardada 6.

Bibliografía
1. Botanical briefs: the century plant ?? Agave americana L. Cutis. 2003; 72:188-90.
2. Purpuric irritant contact dermatitis induced by Agave americana. Cutis. 2000;66:287-8.
3. Anti-inflammatory activity of aqueous extracts and steroidal sapogenins of Agave americana. Planta Med. 1997;63: 199-202.
4. Irritant contact dermatitis caused by needle-like calcium oxalate crystals, raphides, in agave tequilana among workers in tequila distilleries and agave plantations. Contact Dermatitis. 2001;44:94-6.
5. Agave contact dermatitis. Am J Contact Dermat. 2003;14:213-4.
6. Acute irritant contact dermatitis from Agave americana L. Contact Dermat. 1995;33:60-1.
7. Dermatitis from contact with Agave americana Harefuah. 2000;139: 276-8.
8. Contact Dermatitis with Systemic Symptoms from Agave americana. Dermatology. 1998;196:408-11.
9. Purpuric agave dermatitis. J Am Acad Dermatol. 1999;40:356-8.
10. Irritant Contact Dermatitis from Agave americana L. Arch Dermatol. 1973;108:102-3.



Autores: Pablo de la Cueva, Mateo González-Carrascosa, Minia Campos, Vicente Leis, Ricardo Suárez, Pablo Lázaro

Las imágenes son las originales del artículo fuente.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Fitofotodermatitis

Fitofotodermatitis: cuando sol y plantas se confabulan
La fitofotodermatitis, como su propio nombre indica, es una inflamación de la piel provocada por el contacto con determinadas plantas por una exposición recreativa u ocupacional, siendo necesaria la exposición al sol para activar el proceso. La respuesta inflamatoria que se observa es una reacción fototóxica a compuestos químicos fotosensibilizantes de diversas familias de plantas.

Las hojas y tallo de la higuera contienen furocumarinas
Se trata de un motivo frecuente de consulta médica, sobre todo en los meses de primavera y verano (o a lo largo de todo el año en climas tropicales), afectando a todas las razas por igual. Determinadas profesiones son más susceptibles, como jardineros o agricultores.


cuando se corta una rama o una hoja de higuera gotea la savia.

cuando cortas un higo, puede gotear la savia

dermatitis producida por el contacto con la savia y las hojas de la higuera

dermatitis o quemadura química por contacto con higueras


La fitofotodermatitis es una reacción fototóxica causada por las furocumarinas (psoralenos) que se encuentran presentes en determinadas plantas. Cuando hablamos de fototoxicidad nos referimos a que no es una reacción no inmunológica (no es una alergia, y por tanto no precisa de sensibilización previa). Para que se produzca la reacción se precisa la acción de la luz (habitualmente del espectro ultravioleta de longitudes largas -UVA- entre 320 y 400 nm). El grado de reacción cutánea depende del tipo y de la cantidad de sustancia fototóxica que penetra en la piel, así como de la dosis de irradiación lumínica. Las principales sustancias fototóxicas del reino vegetal son las furocumarinas (psoralenos) y los derivados de las antraquinonas.

Citrus bergamia


Plantas productoras de fitofotodermatitis.
Rutáceas: cítricos (lima, naranja, naranja amarga, limón), Citrus bergamia (bergamota), Ruta graveolens (ruda común).
Apiáceas (umbilíferas): Ammi majus, zanahorias, eneldo, hinojo, perejil, perifollo, apio, chirivía.
Fabáceas (leguminosas): Psoralea corylifolia.
Moráceas: higuera (sólo hoja y tallo).
Hipericáceas (henos): hierba de San Juan (hipérico).
Caparidáceas (alcaparras): Cleome spinosa.
Desde el punto de vista clínico, el paciente va a referir antecedentes de exposición a plantas (en nuestro caso, el paciente había estado el fin de semana anterior podando una higuera).
En la fase aguda (a veces horas después del contacto con la planta) las manifestaciones clínicas son variables, desde prurito sin lesiones, a grados variable de eritema, edema, vesículas y ampollas. Es muy característica la distribución (en zonas fotoexpuestas) y la presencia de lesiones lineales, o figuradas (lo que indica un agente exógeno). Una vez solucionado el cuadro, puede persistir una hiperpigmentación postinflamatoria.
Las personas que utilizan perfumes con aceite de bergamota (que contiene 5-metoxipsoraleno) pueden desarrollar líneas hiperpigmentadas en las zonas en contacto con el perfume (típicamente en el cuello). Es la denominada dermatitis de berloque, como esta imagen del blog Docencia Rafalafena.

Ruta graveolens


Ruta graveolens


Dermatitis de berloque
 El diagnóstico es muy sencillo si se sospecha y se realiza una anamnesis cuidadosa (muchas veces el paciente no lo relaciona y no nos va a referir el antecedente de contacto con las plantas si no lo preguntamos nosotros).

Dermatitis de berloque. foto publicada en el artículo de referencia o fuente


El tratamiento en la fase aguda consiste en fomentos secantes (si hay presencia de ampollas o exudado), corticoides tópicos y antihistamínicos (orales) para aliviar el prurito. En reacciones muy intensas puede ser necesaria la administración de una tanda corta de corticoterapia oral. La evolución es favorable, pero la hiperpigmentación residual puede ser muy persistente.
La prevención consiste, lógicamente, en evitar el contacto con las plantas en cuestión y, cuando ello no sea posible, medidas fotoprotectoras.

Psoralea corylifolia




- Para algunas personas, solo un día de jardinería conlleva riesgos.

Un experto advierte que el simple contacto con varias plantas comunes puede suscitar reacciones cutáneas entre leves y graves.

imagen conseguida en google imágenes por "adultos trabajando en el jardín"


"Aunque la mayoría de las reacciones cutáneas causadas por contacto directo con una planta peligrosa son más una molestia que otra cosa, en algunos casos, la reacción puede afectar todo el cuerpo y constituirse en un riesgo potencialmente más grave", advirtió en un comunicado de prensa de la Academia Estadounidense de Dermatología el Dr. Julian J. Trevino, profesor asociado de dermatología de la Facultad de medicina Boonshoft de la Universidad Estatal Wright de Dayton, Ohio.

"La gente alérgica a las plantas o que tenga piel sensible propensa al eccema o a la dermatitis atópica podría experimentar efectos más graves o duraderos que exijan atención médica", explicó.

Se esperaba que Trevino hablara sobre el tema durante la reunión anual de la Academia Estadounidense de Dermatología esta semana en Nueva Orleáns.

 Cleome spinosa.


 Cleome spinosa., frutos secos y maduros


Entre las plantas preocupantes se encuentran la ortiga mayor o verde. Los pelitos afilados de la planta producen irritantes que pueden provocar urticaria usualmente leve luego de tocarla. El brote se alivia generalmente en cuestión de pocas horas.

Además, la gente susceptible al eccema que maneja alimentos con frecuencia puede adquirir urticaria de algunas frutas y verduras frescas, hierbas, nueces, arbustos y pasto. Las reacciones graves podrían propagarse más allá de la piel y causar inflamación peligrosa de la garganta, los pulmones y el tracto gastrointestinal.

Los cactos y los nopales también son preocupantes, aseguró Trevino. Cuando estas espinas penetran en la piel, puede haber picazón y erupción, hasta infección micótica o por estafilococos.

Las plantas problemáticas más conocidas son la hiedra venenosa, el roble venenoso y el zumaque. Cerca de la mitad de la población es alérgica a la savia, conocida como urushiol, que causará erupción cutánea al contacto. Sin embargo, Trevino advirtió que cuando esas plantas resultan "lesionadas", la savia puede liberarse y untar plantas inofensivas cercanas.

"Eso significa que usted puede desarrollar una erupción por hiedra venenosa si acaricia a su perro luego de que éste ha estado en contacto con la planta", anotó, "o si toca una herramienta de jardinería o ropa que ha estado en contacto con ella. Incluso el contacto en el aire con el urushiol es posible, sobre todo en el otoño o el invierno, cuando estas plantas venenosas se queman entre otros arbustos y se liberan partículas de esta savia en el aire. Si estas partículas caen sobre su piel o si las inhala, puede adquirir una erupción extendida e irritación grave en el tracto respiratorio".

Hierba de San Juan


Para tratar la erupción causada por la hiedra venenosa, enjuague el área afectada, frote productos que contengan acetato de aluminio o use cremas tópicas que contengan calamina o esteroides.

Para reducir el riesgo, si trabaja en el jardín, use ropa protectora y guantes de vinilo, cubra la piel expuesta con una loción de barrera que contenga bentonita de cuaternio-18 y haga el esfuerzo de evitar las plantas venenosas, recomendó Trevino.

Más información

Para más información sobre el riesgo de exposición, visite la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

FUENTE: American Academy of Dermatology, news release, Feb. 4, 2011

Dermatitis por contacto con hiedra, roble o zumaque venenosos


La erupción es causada por el contacto de la piel con los aceites (resinas) de ciertas plantas. Los aceites con frecuencia penetran la piel en forma rápida.



HIEDRA VENENOSA

Esta es una de las causas más frecuentes de erupción en la piel entre niños y adultos que pasan tiempo al aire libre.
La planta tiene 3 hojas de color verde brillantes y un tallo rojo.
La hiedra venenosa crece típicamente en forma de vid, a menudo a lo largo de las riberas de los ríos. Se puede encontrar en la mayor parte de los Estados Unidos.






ROBLE VENENOSO

Esta planta crece en forma de arbusto y tiene 3 hojas similares a la hiedra venenosa. El roble venenoso se encuentra principalmente en la costa oeste.




ZUMAQUE VENENOSO

Esta planta crece como un arbusto leñoso. Cada tallo contiene de 7 a 13 hojas dispuestas en pares. El zumaque venenoso crece abundantemente a lo largo del río Mississippi.

DESPUÉS DEL CONTACTO CON ESTAS PLANTAS

La erupción no se propaga por el líquido proveniente de las ampollas. Por lo tanto, generalmente no se propaga de una persona a otra una vez que la persona se ha limpiado por completo el aceite de la piel.


erupción por contacto con roble venenoso Toxicodendron diversilobum

erupción por contacto con roble venenoso Toxicodendron diversilobum
erupción producida por contacto con zumaque venenoso


Los aceites vegetales pueden permanecer durante mucho tiempo en ropa, mascotas, herramientas, zapatos y otras superficies. El contacto con estos elementos puede causar erupciones en el futuro si no se limpian bien.
El humo de la quema de estas plantas puede causar la misma reacción.

erupciones genéricas por contacto con hiedra, roble o zumaque venenosos

erupciones genéricas por contacto con hiedra, roble o zumaque venenosos

En tales casos proteger la erupción y consultar urgentemente al médico de urgencias o de familia o al dermatólogo.

Todas estas fotografías las he conseguido por búsquedas por los nombres comunes o sus nombres científicos, así como erupciones de ... en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red. Comprobadas, visitando las páginas donde aparecen, para asegurar que se trata de contactos con estas plantas venenosas,