Mostrando las entradas para la consulta Enfermedad de Lyme ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta Enfermedad de Lyme ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

martes, 9 de septiembre de 2014

Enfermedades transmitidas por garrapatas en el estado norteamericano de Texas

Desde el pasado mes de julio el hermano de una amiga que viajó a Texas padece de altas fiebres, superiores en casos a 40ºC, dolores de cabeza y otros síntomas, permaneciendo ingresado desde entonces. En su visita se vio afectado  por garrapatas.

Nosotros pensamos que un viaje a los Estados Unidos de Norteamérica no tiene ningún riesgo, pero según esto no parece tan cierto.

garrapata Ixodes ricinus, posible portadora de enfermedades en Texas


Hay seis enfermedades notificables transmitidas por garrapatas en Texas: la babesiosis, ehrlichiosis (incluyendo anaplas- mosis), la enfermedad de Lyme, la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas, la tularemia y la fiebre recurrente transmitida por garrapatas. Además, una enfermedad de Lyme, como conocido como Stari (Sur Tick Asociada Erupción Enfermedad), transmitida por la garrapata estrella solitaria, es reportable como la enfermedad de Lyme. El no reportar estas enfermedades es un delito menor de Clase B en el Texas Health and Safety Code, Sección 81.049, pero esta disposición es raramente, si acaso, forzada. Texas es un estado de vigilancia pasiva, y es probable que hay un considerable subregistro de las enfermedades transmitidas por garrapatas. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estima que sólo el diez por ciento de los casos de enfermedad de Lyme en los EE.UU. se informó. Se necesita una mayor conciencia pública para la prevención y la educación es necesaria médico basándose en la investigación actual para el diagnóstico y tratamiento adecuados. Contrariamente a las afirmaciones de muchos médicos, la enfermedad de Lyme no es una enfermedad poco común que es fácil de evitar, difícil de adquirir y fácil de diagnosticar; ni se trata y se cura fácilmente. El más largo es el tiempo transcurrido entre una infección picadura de garrapata que causa y el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Lyme, es más probable que la enfermedad será grave y de larga duración, y el costo del tratamiento muy alto. enfermedades transmitidas por garrapatas pueden ser extremadamente debilitantes e incluso mortales. El fracaso para diagnosticar y tratar agresivamente conduce a la discapacidad, que puede ser comparable en intensidad y efecto a la causada por la insuficiencia cardíaca congestiva. Detección y tratamiento temprano es fundamental, y se necesita un tratamiento agresivo en todas las etapas. Muchos médicos en Texas creen que la enfermedad de Lyme no es endémica en el estado, y los pacientes se les suele decir que no hay enfermedad de Lyme en Texas. Como resultado, muchos pacientes tienen que ir fuera del estado para el diagnóstico y el tratamiento.



Si está planificando pasar tiempo de calidad al aire libre este verano, una investigación reciente podría darle otro motivo para protegerse de las garrapatas.

garrapata Ixodes ricinus


En un estudio del estado de Nueva York, se halló que alrededor de una de cada diez garrapatas del cierto portaba al menos dos gérmenes nocivos, y los minúsculos vampiros podían pasar ambas infecciones a un ser humano a través de una sola picadura.

"Un tercio de las garrapatas están infectadas con la bacteria del Lyme, y alrededor de un tercio de éstas están infectadas también con otra cosa", señaló Felicia Keesing, profesora de biología del Colegio Bard en Annandale-on-Hudson, Nueva York. Eso significa que alrededor del 10 por ciento de todas las garrapatas de su área portan no solo una, sino dos enfermedades potencialmente peligrosas.

Borrelia


"Si alguien ha sido expuesto a la enfermedad de Lyme, hay una probabilidad de un tercio de que se haya expuesto a otra cosa al mismo tiempo. Es una probabilidad bastante alta", apuntó Keesing.

Keesing ha estado recolectando datos y haciendo pruebas a miles de garrapatas en el condado Dutchess en la parte norte de Nueva York, un área donde hay muchas enfermedades transmitidas por las garrapatas.

Keesing se sentía curiosa por saber cuántas garrapatas tienen el potencial de transmitir infecciones múltiples a la vez. Halló que las garrapatas en esa área tienen casi el doble de probabilidades de lo que se anticipaba de portar dos gérmenes distintos: la bacteria que provoca la enfermedad de Lyme y un minúsculo parásito que infecta a los glóbulos rojos, provocando una enfermedad menos común conocida como babesiosis.

garrapata Ixodes scapularis, presente en Texas


Los resultados de su estudio aparecen en una edición reciente de la revista PLOS One.

Por sí sola, la babesiosis normalmente provoca pocos problemas en las personas sanas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Pero puede resultar letal para las personas mayores, o las que tienen una función inmunitaria afectada.

Sin embargo, cuando la babesiosis y la enfermedad de Lyme atacan juntas, los expertos señalan que eso puede complicar los síntomas de ambas infecciones.

"Las personas que tienen ambas infecciones tienen más síntomas de forma aguda que las personas que solo tienen la enfermedad de Lyme", explicó el Dr. Peter Krause, científico investigador principal de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut. "Pueden experimentar dolor de cabeza, fiebre, escalofríos, sudoración, fatiga, dolores musculares... muchos síntomas", advirtió.

Krause ha pasado su carrera estudiando la babesiosis, pero no participó en la investigación actual.

Borrelia


No se sabe exactamente con qué frecuencia las personas contraen ambas infecciones de una sola picadura de garrapata, porque los médicos generalmente no saben que deben hacer las pruebas para más de un problema. Pero Krause llevó a cabo un estudio en 1996 en Nueva Inglaterra donde evaluó a personas con y sin síntomas de enfermedades transmitidas por las garrapatas para intentar capturar la tasa real de infecciones conjuntas del lugar.

"Hallamos que 240 tenían enfermedad de Lyme, [y] alrededor de 26 personas tenían Lyme y babesiosis, así que alrededor de un once por ciento", comentó. Esa tasa refleja de cerca las tasas de infección conjunta que Keesing halló en las garrapatas de la parte norte de Nueva York.

Tanto Krause como Keesing afirman que los médicos que ejercen en áreas donde las enfermedades transmitidas por las garrapatas son comunes deben estar más conscientes del problema de la infección conjunta, sobre todo si los pacientes que acuden con los síntomas de la enfermedad de Lyme no responden al tratamiento.

"Si las personas no se sienten bien tras unos días de iniciar los antibióticos, el médico debe pensar que si administra el antibiótico que probablemente se está deshaciendo de la enfermedad de Lyme, tiene que estar pasando alguna otra cosa. Y esta garrapata puede transmitir otros cinco agentes aparte de la enfermedad de Lyme", dijo Krause.

Borrelia


Unas medidas de sentido común pueden ayudar a prevenir las infecciones transmitidas por las garrapatas en primer lugar.

Krause sugiere evitar los lugares donde les gusta vivir a los insectos, como las áreas boscosas y con mucha hierba. Dijo que la evitación es particularmente importante para las personas que tienen una función inmunitaria debilitada.

"Si está en un área boscosa, revise si tiene garrapatas. Use pantalones largos, una camisa de mangas largas y repelente contra las garrapatas", aconsejó.

Y por último, si encuentra una garrapata en su piel, no se asuste.

"La mayoría de personas que sufren de picaduras de garrapata no contraen la enfermedad de Lyme ni ninguna otra de estas infecciones", comentó. "Sabemos que apenas alrededor del tres por ciento de las personas picadas por garrapatas del ciervo contraen enfermedad de Lyme".

Simplemente asegúrese de quitarse la garrapata con cuidado desde que la encuentre, para ayudar a minimizar cualquier riesgo de infección, planteó Krause.

"Si se saca la garrapata antes de que haya estado allí durante 36 horas, no se infectará", aseguró.

Borreliosis


FUENTES: Felicia Keesing, Ph.D., professor of biology, Bard College, Annandale-on-Hudson, N.Y.; Peter Krause, M.D., senior research scientist, Yale School of Public Health and Yale School of Medicine, New Haven, Conn.; June 2014, PLoS One

Datos obtenidos de:

Medline Plus:  http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Revista PLOS One:  http://www.plosone.org/

Las fotos las he conseguido tras búsquedas en Google Imágenes. Agradezco a los autores de las fotos por compartirlas en la red.


martes, 30 de agosto de 2011

La enfermedad de Lyme en Europa


ixodes-ricinusLa enfermedad de Lyme es una patología inflamatoria multisistémica producida por la bacteria Borrelia burgdorferi, que se transmite por las garrapatas, principalmente de la especie Ixodes ricinus, y que afecta aproximadamente a 65.000 personas al año en Europa. La incidencia de la enfermedad de Lyme ha aumentado en algunas zonas de Europa y su distribución geográfica está en expansión hacia mayores altitudes y latitudes.

La revista europea Eurosurveillance ha publicado una revisión de los hallazgos científicos más recientes concernientes a la enfermedad de Lyme o borreliosis, que, a pesar de una mayor vigilancia, prevención y control, continúa siendo la enfermedad transmitida por artrópodos con mayor prevalencia en las zonas templadas del hemisferio norte.
Según este trabajo, la enfermedad de Lyme puede convertirse en un riesgo para la salud cada vez más relevante en un futuro cercano, debido a las complejas interacciones entre los diversos factores ambientales y socioeconómicos, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o el uso de la tierra, que afectan aspectos de la ecología y epidemiología de la enfermedad.
Por el momento, evitar la picadura de la garrapata es la medida de prevención más eficaz, a la espera de que se creen programas de vigilancia uniformes a nivel europeo, modelos de predicción de riesgo, asi como la estandarización de tests de diagnóstico y de tratamientos.
Ecologia y transmisión de la enfermedad
La ecología de la enfermedad de Lyme se basa en las interacciones entre los agentes patógenos (Borrelia burgdorferi sensu lato), el vector (garrapatas Ixodes) y los huéspedes reservorio vertebrados (roedores, aves, etc.)
La bacteria Borrelia burgdorferi sensu lato cuenta actualmente con al menos 18 genoespecies, varias de ellas patógenas para los humanos, cuya distribución y prevalencia varia según regiones. Los vectores que transmiten esta bacteria a los humanos en Europa son principalmente las garrapatas Ixodes ricinus y en menor medida Ixodes persulcatus. Estos arácnidos, que tienen tres etapas vitales: larva, ninfa y adulto, con una duración de uno o dos años, se dejan caer o trepan sobre su huésped al que detectan por estímulos térmicos y químicos.
ixodes-ricinus
Ixodes ricinus macho (pequeño) y hembra (grande) , CDC
En cada una de las etapas, larvas, ninfas y adultos se alimentan una vez de sangre de un vertebrado durante varios dias, permaneciendo las larvas y ninfas escondidas en la vegetación entre comidas hasta que se completa la muda. Las hembras adultas ponen huevos y mueren.
La bacteria Borrelia puede ser adquirida por la garrapata cuando se alimenta de un huésped infectado,  cuando se alimenta muy cerca de otra garrapata infectada o cuando lo hace de una zona donde se ha alimentado recientemente una garrapata contaminada.
Una vez infectadas, las garrapatas retienen el patógeno incluso entre mudas y lo transmiten con eficacia en la siguiente etapa al alimentarse de otro huésped. Las ninfas son las principales responsables de transmisión de la enfermedad a los humanos.
Los datos más recientes de vigilancia de la enfermedad indican que en Europa la prevalencia media global de la infección por Borrelia en las garrapatas es de 13,7%, siendo mayor en los adultos (18,6%) que en las ninfas (10,1%).
Europa Central (Alemania, Austria, República Checa, Alemania, Suiza, Eslovenia y Eslovaquia) tiene las tasas más altas: en las ninfas más del 11% y en adultos más del 20%.
Epidemiologia
La epidemiologia de la enfermedad de Lyme en Europa no está ampliamente descrita, dado que sólo en algunos países está categorizada como enfermedad de declaración obligatoria y faltan datos y sistemas comunes de vigilancia.
Los datos epidemiológicos disponibles indican que el número medio anual de casos notificados en Europa es de más de 65.400. La enfermedad se presenta entre los 35º N y 60º N y, en general, por debajo de 1.300 metros sobre el nivel del mar. Existe una heterogeneidad fuerte en la distribución espacial: el nivel de anticuerpos contra Borrelia burgdorferi es mayor en la población de los países del norte y centro de Europa, mientras que los niveles más bajos se dan en los países del sur.
Factores con impacto en la incidencia de la enfermedad de Lyme
Estudios teóricos indican que interacciones complejas entre factores como cambios genéticos en el patógeno, el vector  o el huésped, la tasa de supervivencia y la abundancia de las garrapatas o la mayor exposición de los seres humanos a las picaduras debido a un aumento de actividad al aire libre inciden en las fluctuaciones espacio-temporales de la abundancia de las diferentes genoespecies de Borrelia burgdorferi y de la enfermedad de Lyme.
El cambio climático global que induce temperaturas mínimas más altas y primaveras más tempranas pueden afectar también a aspectos de la fenología de las garrapatas, como la densidad de su distribución local, las tasas de supervivencia y su propagación hacia zonas de mayor altitud y en latitudes más al norte. Una mayor abundancia de garrapatas propiciada por factores climáticos resulta, según estudios realizados, en una mayor incidencia de la enfermedad de Lyme.
Los cambios relacionados con el uso de la tierra y las influencias socioeconómicas del comportamiento humano tienen aún un impacto mayor sobre la distribución y abundancia de las garrapatas y el riesgo de infección por Borrelia, especialmente en ecosistemas muy perturbados como los bosques de explotación, zonas peri-urbanas y zonas peri-agrícolas.
El aumento concomitante en la densidad de vertebrados salvajes y domésticos, junto con la expansión de habitats adecuados para los huéspedes reservorio, aumenta la densidad de las garrapatas, la circulación de Borrelia burgdorferi y la incidencia de la enfermedad de Lyme.

El texto completo del articulo publicado por Eurosurveillance puede consultarse en www.eurosurveillance.org



domingo, 15 de junio de 2014

La enfermedad de Lyme es mucho más antigua que la raza humana

La enfermedad de Lyme, originada por bacterias del género Borrelia y transmitida por la picadura de garrapatas, se conoce desde hace tan sólo unos 40 años. Nuevos descubrimientos en garrapatas fosilizadas muestran que las bacterias que causan esta enfermedad, a menudo mal diagnosticada, podrían haber existido hace unos 15 millones de años, mucho antes que los humanos caminaran sobre la Tierra.


Este descubrimiento fue realizado por investigadores de la Universidad de Oregon (EEUU), mientras estudiaban una garrapata fosilizada en ámbar con una antigüedad de unos 15-20 millones de años, hallada en la República Dominicana. En el pequeño arácnido hallaron bacterias espiroquetas, como las que actualmente causan la enfermedad de Lyme.

una garrapata transmisora de la enfermedad de Lyme


Con la llegada del verano y el incremento de la actividad al aire libre, vale la pena tener en cuenta que las enfermedades transmitidas por las garrapatas pueden ser mucho más comunes de lo que se ha considerado históricamente, y que han existido desde hace largo tiempo.

Especialmente en países de Europa Central, la transmisión de enfermedades como la borreliosis o enfermedad de Lyme, la encefalitis, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo o la más reciente neoehrlichiosis es un problema de salud pública.

Transmisión de la Rickettsia en el hombre


Las garrapatas son muy oportunistas y eficientes manteniendo las poblaciones de microbios que habitan en sus tejidos, pudiendo infectar mamíferos, aves, reptiles y otros animales. Según el profesor George Poinar, de la Universidad de Oregón, en los EEUU, Europa y Asia, "las garrapatas son vectores transmisores de enfermedades tan importantes como los mosquitos. Pueden transmitir bacterias que causan diversas enfermedades, afectan a muchas especies diferentes de animales y, a menudo, no son conocidas o reconocidas por los médicos".

La enfermedad de Lyme es un ejemplo. Puede causar problemas en las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso central, pero su existencia se conoce solamente desde 1975. Si se reconoce pronto, y se trata con antibióticos, puede ser curada, pero a menudo, sus síntomas se confunden y se asocian con otras causas.

Países donde se ha detectado algún caso de la enfermedad de Lyme


La investigación de la Universidad de Oregón muestra que los problemas con las enfermedades transmitidas por garrapatas se han dado desde hace millones de años.

Las bacterias son seres muy antiguos, que datan de alrededor de 3,6 billones de años, casi tan antiguas como el propio planeta Tierra. Al ser organismos de cuerpo blando, rara vez se conservan como fósil, a excepción de en ámbar, que preserva la materia que envuelve con gran detalle.

Borrelia sp


En el estudio se analizaron cuatro garrapatas fosilizadas en ámbar, en las que se halló una gran población de células espiroquetas, de gran semejanza a las especies Borrelia actuales. Poinar halló también células que se asemejan a las bacterias Rickettsia, causantes también de enfermedades transmitidas por las garrapatas, como la rickettsiosis o la Fiebre maculosa de las Montañas Rocosas. Esta es la evidencia fósil más antigua de garrapatas asociadas con dichas bacterias.
Rickettsia sp



En 30 años de estudio de enfermedades en registros fósiles, Poinar ha documentado la antigua presencia de enfermedades como la malaria o la leishmaniasis. Según el científico existen evidencias de que los dinosaurios podrían haber sido infectados por Rickettsias.

una garrapata transmisora de la enfermedad de Lyme


También los humanos en la prehistoria sufrieron estas enfermedades transmitidas por garrapatas, incluida la enfermedad de Lyme. El caso documentado más antiguo es el Hombre de Hielo Tirolés, una momia de 5.300 años de antigüedad hallada en un glaciar en los Alpes italianos. "Antes de congelarse en el glaciar este hombre probablemente padecía la enfermedad de Lyme, tenia diversos problemas de salud y estaba hecho un desastre", afirma Poinar.




 Fuente: Universidad de Oregon

Publicado en Higiene Ambiental, el jueves 12 de junio de 2014

Todas las fotos e imágenes las he obtenido por búsquedas ("enfermedad de Lyme", "rickettsia", "borrelia") en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.

viernes, 12 de septiembre de 2014

la babesiosis y la enfermedad de Lyme atacan juntas

Si está planificando pasar tiempo de calidad al aire libre este verano (este informe se publicó a principios del verano) , una investigación reciente podría darle otro motivo para protegerse de las garrapatas.

En un estudio del estado de Nueva York, se halló que alrededor de una de cada diez garrapatas del cierto portaba al menos dos gérmenes nocivos, y los minúsculos vampiros podían pasar ambas infecciones a un ser humano a través de una sola picadura.

"Un tercio de las garrapatas están infectadas con la bacteria del Lyme, y alrededor de un tercio de éstas están infectadas también con otra cosa", señaló Felicia Keesing, profesora de biología del Colegio Bard en Annandale-on-Hudson, Nueva York. Eso significa que alrededor del 10 por ciento de todas las garrapatas de su área portan no solo una, sino dos enfermedades potencialmente peligrosas.

"Si alguien ha sido expuesto a la enfermedad de Lyme, hay una probabilidad de un tercio de que se haya expuesto a otra cosa al mismo tiempo. Es una probabilidad bastante alta", apuntó Keesing.

Keesing ha estado recolectando datos y haciendo pruebas a miles de garrapatas en el condado Dutchess en la parte norte de Nueva York, un área donde hay muchas enfermedades transmitidas por las garrapatas.

Keesing se sentía curiosa por saber cuántas garrapatas tienen el potencial de transmitir infecciones múltiples a la vez. Halló que las garrapatas en esa área tienen casi el doble de probabilidades de lo que se anticipaba de portar dos gérmenes distintos: la bacteria que provoca la enfermedad de Lyme y un minúsculo parásito que infecta a los glóbulos rojos, provocando una enfermedad menos común conocida como babesiosis.

Los resultados de su estudio aparecen en una edición reciente de la revista PLOS One.

Por sí sola, la babesiosis normalmente provoca pocos problemas en las personas sanas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Pero puede resultar letal para las personas mayores, o las que tienen una función inmunitaria afectada.

Sin embargo, cuando la babesiosis y la enfermedad de Lyme atacan juntas, los expertos señalan que eso puede complicar los síntomas de ambas infecciones.

"Las personas que tienen ambas infecciones tienen más síntomas de forma aguda que las personas que solo tienen la enfermedad de Lyme", explicó el Dr. Peter Krause, científico investigador principal de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut. "Pueden experimentar dolor de cabeza, fiebre, escalofríos, sudoración, fatiga, dolores musculares... muchos síntomas", advirtió.

Krause ha pasado su carrera estudiando la babesiosis, pero no participó en la investigación actual.

No se sabe exactamente con qué frecuencia las personas contraen ambas infecciones de una sola picadura de garrapata, porque los médicos generalmente no saben que deben hacer las pruebas para más de un problema. Pero Krause llevó a cabo un estudio en 1996 en Nueva Inglaterra donde evaluó a personas con y sin síntomas de enfermedades transmitidas por las garrapatas para intentar capturar la tasa real de infecciones conjuntas del lugar.

"Hallamos que 240 tenían enfermedad de Lyme, [y] alrededor de 26 personas tenían Lyme y babesiosis, así que alrededor de un once por ciento", comentó. Esa tasa refleja de cerca las tasas de infección conjunta que Keesing halló en las garrapatas de la parte norte de Nueva York.

Tanto Krause como Keesing afirman que los médicos que ejercen en áreas donde las enfermedades transmitidas por las garrapatas son comunes deben estar más conscientes del problema de la infección conjunta, sobre todo si los pacientes que acuden con los síntomas de la enfermedad de Lyme no responden al tratamiento.

"Si las personas no se sienten bien tras unos días de iniciar los antibióticos, el médico debe pensar que si administra el antibiótico que probablemente se está deshaciendo de la enfermedad de Lyme, tiene que estar pasando alguna otra cosa. Y esta garrapata puede transmitir otros cinco agentes aparte de la enfermedad de Lyme", dijo Krause.

Unas medidas de sentido común pueden ayudar a prevenir las infecciones transmitidas por las garrapatas en primer lugar.

Krause sugiere evitar los lugares donde les gusta vivir a los insectos, como las áreas boscosas y con mucha hierba. Dijo que la evitación es particularmente importante para las personas que tienen una función inmunitaria debilitada.

"Si está en un área boscosa, revise si tiene garrapatas. Use pantalones largos, una camisa de mangas largas y repelente contra las garrapatas", aconsejó.

Y por último, si encuentra una garrapata en su piel, no se asuste.

"La mayoría de personas que sufren de picaduras de garrapata no contraen la enfermedad de Lyme ni ninguna otra de estas infecciones", comentó. "Sabemos que apenas alrededor del tres por ciento de las personas picadas por garrapatas del ciervo contraen enfermedad de Lyme".

Simplemente asegúrese de quitarse la garrapata con cuidado desde que la encuentre, para ayudar a minimizar cualquier riesgo de infección, planteó Krause.

"Si se saca la garrapata antes de que haya estado allí durante 36 horas, no se infectará", aseguró.

FUENTES: Felicia Keesing, Ph.D., professor of biology, Bard College, Annandale-on-Hudson, N.Y.; Peter Krause, M.D., senior research scientist, Yale School of Public Health and Yale School of Medicine, New Haven, Conn.; June 2014, PLOS One

Revista PLOS One:  http://www.plosone.org/

martes, 12 de julio de 2011

Enfermedad de Lyme o Borrelliosis

ENFERMEDAD DE LYME O BORRELIOSIS


Es una enfermedad inflamatoria caracterizada por una erupción cutánea, inflamación articular y síntomas parecidos a los de la gripe, causada por la bacteria Borrelia burdoferi que se transmite por la picadura de la garrapata del venado.

La enfermedad de Lyme fue descrita por primera vez en Estados Unidos en 1975, en un pueblo llamado Old Lyme, en Connecticut, pero se han informado de casos en otras procedencias.

Los ratones y los venados son los animales más comúnmente infectados que sirven de huésped a la garrapata. La mayoría de las infecciones se presentan a finales de primavera, en el verano y a comienzos de otoño.

Algunas veces la enfermedad puede ser difícil de diagnosticar, porque los síntomas se parecen a los de otras enfermedades. Generalmente se presenta una erupción roja característica que tiende a aparecer en el lugar de la picadura, aunque ésta pueda pasar inadvertida. A los pocos meses o años después de la picadura, puede aparecer una inflamación articular, síntomas neurológicos, y algunas veces, cardíacos.

La infección inicial se denomina enfermedad de Lyme primaria y am partir de allí se puede desarrollar la enfermedad de Lyme secundaria y la enfermedad de Lyme terciaria.

En Estados Unidos existen unos 16.000 casos al año y entre los factores de riesgo se pueden mencionar, entre otros: caminar a través de los pastizales altos, realizar otras actividades que incrementen la exposición a la garrapata, y tener una mascota que pueda llevar las garrapatas a casa.

La garrapata de los venados puede ser tan pequeña que sea casi imposible verla. Por lo tanto incluso muchas personas con la enfermedad de Lyme nunca vieron una garrapata y tienen mayor probabilidad de desarrollar los síntomas de la enfermedad debido a que la garrapata permaneción en sus cuerpos por más tiempo.

Los síntomas de la enfermedad de Lyme pueden ser:
  • Lesión roja y plana o levemente levantada en el lugar de la picadura de la garrapata (esta lesión puede tener de 2 a 7 cms de diámetro, a menudo con un área clara en el centro)
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Letargo
  • Dolores musculares
  • Rigidez en el cuello
  • Inflamación articular en las rodillas y otras articulaciones grandes.

Y adicionalmente asociado a esta enfermedad:
* Prurito generalizado
* Comportamiento inusual o extraño

Como complicación puede desarrollarse la enfermedad de Lyme secundaria y terciaria.

Si se diagnostica en sus primeras etapas, se puede curar con antibióticos, pero si no se recibe tratamiento, pueden surgir complicaciones.

Como prevención, que puede servir para otros casos similares, al caminar o pasear en áreas boscosas o pastizales, las personas deben introducir los pantalones largos dentro de los calcetines, para proteger las piernas, al igual que usar calzado y llevar camisas de manga larga. Las garrapatas se distinguen mejor sobre el blanco y los colores que sobre los oscuros, lo cual facilita la tarea de retirarlas de la ropa.

Las garrapatas pueden ser tan grandes como una goma de borrar o tan pequeñas que sea casi imposible verlas. Después de regresar a casa, la persona debe quitarse las ropas e inspeccionar completamente todas las áreas de la piel, incluyendo el cuero cabelludo. Las garrapatas pueden rapidamente subir por todo el cuerpo.

En España la garrapata, que trasmite la borreliosis o enfermedad de Lyme, es la Ixodes ricinos, garrapata de la oveja, es frecuente en la Cornisa Cantábrica, la sierra de los Carneros en La Rioja, y en algunas poblaciones aisladas en Guadarrama y el norte de Cáceres es muy sensible al calentamiento, que de persistir sólo podría permanecer en zonas frías de Asturias y Cantabria.

Datos obtenidos de Wikipedia y otras fuentes


miércoles, 6 de septiembre de 2017

La enfermedad de Lyme: la nueva epidemia del siglo XXI

Las garrapatas se están expandiendo, con el cambio climático y los inviernos más suaves, a nuevas zonas geográficas en las que anteriormente no podian sobrevivir. Y con ellas, se expanden también las bacterias del grupo Borrelia burgdorferi sensu lato, responsables de la infección transmitida por picadura de garrapatas más frecuente en las zonas templadas de Europa, América del Norte y Asia: la Borreliosis de Lyme.



La enfermedad de Lyme se expande geográficamente



El aumento de las temperaturas cálidas a nivel global altera el funcionamiento de los ecosistemas, y, en el caso del entorno de las garrapatas, esto no es una excepción.  Inviernos suaves y épocas estivales largas hacen que podamos hallarlas activas antes de lo habitual, en lugares inesperados y con mayores poblaciones.

El calor, por ejemplo, potencia la reproducción y expansión de pequeños mamíferos, que son reservorios naturales de la bacteria Borrelia burgdorferi y, al mismo tiempo, hospedadores de las garrapatas que transmiten la infección a los humanos. La temperatura afecta también a los desplazamientos de las aves migratorias, otro medio de transporte para las garrapatas, que se desplazan con ellas. Las aves adelantan sus migraciones y numerosas especies de aves del sur se desplazan hacia el norte para criar.

Así, los expertos consideran, por ejemplo, que la variante del virus de los dos primeros casos en España de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, registrados en 2016, podrían haber llegado a España a través de garrapatas transportadas por aves migratorias a las que parasitan, procedentes del norte de África.

Rick Ostfeld
La conjugación de factores climáticos y biológicos es, para el profesor Rick Ostfeld de la Universidad de California (EEUU), una posibilidad para predecir el riesgo y la incidencia de la Borreliosis de Lyme de una temporada para la siguiente. Por ejemplo, una mayor cantidad de alimento o temperaturas altas, que den lugar a un pico de población de ratones silvestres en una determinada zona, implicará un mayor riesgo de contraer la enfermedad en la temporada siguiente. Los ratones del año anterior son importantes porque son los que infectan a las larvas y ninfas de las garrapatas, que se alimentan de ellos en la primavera siguiente. A más ratones, más larvas infectadas y mayor posibilidad de contraer la enfermedad.


Ostfeld dirige actualmente el proyecto The Tick Project, en el que se estudian posibles intervenciones ambientales para prevenir la enfermedad de Lyme y otras patologías transmitidas por las garrapatas.



La enfermedad de Lyme afecta al ser humano desde tiempos remotos, como muestra la momia de Otzï, conservada en el hielo de los Alpes italianos desde hace 5.300 años y que padecía la enfermedad. Sin embargo, las nuevas condiciones ambientales y una mayor concienciación sobre esta patología y sus factores de riesgo, la han convertido actualmente en un relevante problema de salud pública y en una de las enfermedades transmitidas por vectores con un mayor crecimiento en Occidente.


Hasta el punto de denominarla como la nueva epidemia del siglo XXI.

En los últimos años su incidencia se ha multiplicado por 25 en los EEUU, estimándose 300.000 nuevos casos cada año, y en Europa se ha confirmado un notable aumento de los casos documentados, que superan los 360.000 en los últimos 20 años. En el Reino Unido, los casos se han multiplicado por 10 desde 2001. Y también aumenta la incidencia en Asia.



En España no hay estimaciones oficiales del número de casos anuales, pero debido a que la Borrelia está extendida por toda Europa, extrapolando los datos se podría hablar de entre 40.000 y 50.000 casos anuales.

En las zonas endémicas de Europa, las especies de B. burgdorferi circulan entre las garrapatas de la especie Ixodes ricinus, ampliamente distribuida en la península ibérica, y sus huéspedes vertebrados, incluyendo muchas especies de pequeños mamíferos y aves, que son los principales huéspedes de alimentación de las larvas y ninfas.

Las garrapatas adultas generalmente se alimentan de animales más grandes como ciervos, ovejas y otros ungulados de gran tamaño, que no son competentes para la Borrelia, pero ayudan a mantener la fase reproductiva de las garrapatas. Y cuando saltan a otro huésped, como puede ser un humano, le transmiten la infección a través de su picadura.



Como explica la Asociación de Lyme ALCE, la enfermedad de Lyme, o borreliosis de Lyme, es una enfermedad multiorgánica con manifestaciones principalmente dermatológicas, reumáticas, neurológicas y cardíacas. La llaman “La Gran Imitadora” ya que puede ser confundida con otras enfermedades, como la Esclerosis Lateral Amiotrófica, Esclerosis Múltiple, Síndrome de Fatiga Crónica, Fibromialgia, Alzheimer o Parkinson. Un hecho que dificulta su diagnóstico y correcto tratamiento a tiempo con antibióticos y aumenta la posibilidad de cause complicaciones crónicas severas en articulaciones, corazón y sistema nervioso.

Dado que no existe actualmente una vacuna efectiva para proteger a las personas frente a Borrelia burgdorferi, la prevención se basa principalmente en evitar las picaduras de garrapatas y en mantenerse alerta a posibles síntomas tras exponerse en zonas endémicas a entrar en contacto con estos arácnidos.



Fuente: http://www.caryinstitute.org, Open Mind

Publicado en Higiene Ambiental, el miércoles 6 de septiembre de 20174


Lyme: una epidemia silenciosa en un mundo globalizado

El equipo de The Thick Project

lunes, 29 de mayo de 2017

Virus de Powassan (y 3ª parte)

Evaluaciones clínicas y de laboratorio

Los síntomas iniciales de los casos de la enfermedad del virus Powassan (POW) incluyen fiebre, dolor de cabeza, vómitos y debilidad generalizada. La enfermedad generalmente progresa a meningoencefalitis, que puede incluir signos meníngeos, estado mental alterado, convulsiones, afasia, paresia, trastornos del movimiento o parálisis de los nervios craneales.

Los hallazgos del líquido cefalorraquídeo (LCR) incluyen pleocitosis linfocítica de menos de 500 glóbulos blancos / mm3 en la mayoría de los casos de encefalitis del virus POW; Los granulocitos pueden predominar tempranamente en la enfermedad. La proteína del LCR es generalmente normal o ligeramente elevada, mientras que la concentración de glucosa es normal. La electroencefalografía (EEG) en pacientes con encefalitis del virus POW revela una actividad generalizada de onda lenta y los resultados pueden parecerse a los observados en la encefalitis del virus del herpes simple. La RM del cerebro en pacientes con encefalitis del virus POW muestra cambios consistentes con isquemia microvascular o enfermedad desmielinizante en los lóbulos parietales o temporales; Los resultados de las tomografías cerebrales no han sido particularmente útiles.

garrapata succionando sangre


El virus POW es difícil de aislar de las muestras clínicas; Casi todos los aislamientos (y los resultados positivos de la PCR) provienen del tejido cerebral postmortem o LCR. Las pruebas serológicas siguen siendo el método principal para diagnosticar la infección por el virus POW. En combinación con una presentación clínica consistente en un área endémica, se puede realizar un diagnóstico de enfermedad de virus POW neuroinvasivo agudo mediante la detección de anticuerpos IgM específicos de virus POW en suero o LCR. Las pruebas de IgM de virus de POW no están disponibles comercialmente, pero pueden solicitarse a través de laboratorios de los departamentos de salud estatales y CDC. Un resultado positivo de la prueba de IgM del virus POW debe confirmarse mediante la neutralización de la prueba de anticuerpos de muestras de suero de fase aguda y convaleciente en un laboratorio de salud pública estatal o CDC. Para enviar ejemplares para pruebas en los CDC, comuníquese con el departamento de salud del estado. Todos los casos de la enfermedad del virus del prisionero de guerra deben ser divulgados a las autoridades locales de la salud pública.

Pruebas diagnósticas


El diagnóstico preliminar se basa a menudo en las características clínicas del paciente, lugares y fechas de viaje (si el paciente es de un país o área no endémica), actividades y antecedentes epidemiológicos del lugar donde ocurrió la infección.

El diagnóstico de laboratorio de las infecciones arbovirales generalmente se logra mediante pruebas de suero o líquido cefalorraquídeo (LCR) para detectar IgM específica del virus y anticuerpos neutralizantes.

En casos fatales, también puede ser útil la amplificación de ácidos nucleicos, la histopatología con inmunohistoquímica y el cultivo de virus de tejidos de autopsia. Sólo unos pocos laboratorios estatales u otros laboratorios especializados, incluidos los de los CDC, son capaces de realizar estas pruebas especializadas.

Las instrucciones para enviar muestras de diagnóstico al Laboratorio de Diagnóstico de Arbovirus del CDC se pueden encontrar en el siguiente sitio: Instrucciones para el envío de muestras de diagnóstico al Laboratorio de Diagnóstico de Arbovirus del CDC.

ciclo de transmisión de un Arbovirus


Los resultados de las pruebas están normalmente disponibles de 4 a 14 días después de la recepción de la muestra. Los tiempos de notificación de los resultados de las pruebas pueden ser más largos durante los meses de verano cuando la actividad de los arbovirus aumenta. La recepción de una copia impresa de los resultados tomará al menos 2 semanas después de que se complete la prueba. Las pruebas serológicas iniciales se realizarán utilizando ELISA de captura de IgM, MIA (inmunoensayo basado en microesferas) e IgG ELISA. Si los resultados iniciales son positivos, las pruebas confirmatorias adicionales pueden retrasar la notificación de los resultados finales. TODOS LOS RESULTADOS SE ENVIARÁN AL DEPARTAMENTO DE SALUD DEL ESTADO APROPIADO. Notifique a su departamento de salud estatal de cualquier envío al CDC.



Síntomas de la enfermedad portadora por una garrapata

Muchas enfermedades de transmisión de señales pueden tener signos y síntomas similares. Si usted ha sido mordido por una garrapata y desarrollar los síntomas a continuación en pocas semanas, un proveedor de atención médica debe evaluar lo siguiente antes de decidir sobre un curso de tratamiento:

Sus síntomas

La región geográfica en la que te mordieron
Pruebas diagnósticas, si están indicadas por los síntomas y la región donde se mordió
Los síntomas más comunes de las enfermedades relacionadas con las garrapatas son:

Fiebre / escalofríos: 

Con todas las enfermedades transmitidas por las garrapatas, los pacientes pueden experimentar fiebre en diferentes grados y el tiempo de aparición.
Dolores y dolores: Los síntomas de la enfermedad de Tickborne incluyen dolor de cabeza, fatiga y dolores musculares. Con la enfermedad de Lyme también puede experimentar dolor en las articulaciones. La gravedad y el tiempo de aparición de estos síntomas pueden depender de la enfermedad y del nivel de tolerancia personal del paciente.

picadura de una garrapata que transmite la enfermedad de Lyme

picadura de una garrapata después de transmitir la enfermedad de Lyme


Erupción: La enfermedad de Lyme, la enfermedad de la erupción asociada a la garrapata del sur (STARI), la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas (RMSF), la ehrlichiosis y la tularemia pueden dar lugar a erupciones distintivas:

Lesión por picadura de garrapata, enfermedad de Lyme


En la enfermedad de Lyme, la erupción puede aparecer dentro de 3-30 días, por lo general antes de la aparición de la fiebre. El sarpullido de la enfermedad de Lyme es el primer signo de infección y suele ser una erupción cutánea circular llamada eritema migrans o EM. Esta erupción ocurre en aproximadamente 70-80% de las personas infectadas y comienza en el sitio de una picadura de garrapata. Puede ser cálido, pero no suele ser doloroso. Algunos pacientes desarrollan lesiones EM adicionales en otras áreas del cuerpo varios días después.

Lesión por picadura de garrapata, STARI


La erupción de (STARI) es casi idéntica a la de la enfermedad de Lyme, con una roja, la expansión de "ojo de toro" lesión que se desarrolla en torno al sitio de una mordedura de garrapata estrella solitaria. A diferencia de la enfermedad de Lyme, STARI no se ha relacionado con ningún síntoma artrítico o neurológico.

La erupción observada con la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas (RMSF) varía mucho de una persona a otra en apariencia, ubicación y momento de aparición. Alrededor del 10% de las personas con RMSF nunca desarrollan sarpullido. La mayoría de las veces, la erupción comienza 2-5 días después de la aparición de la fiebre como pequeños, planos, rosados, no picazón manchas (máculas) en las muñecas, antebrazos y tobillos y se extiende al tronco. A veces involucra las palmas y plantas de los pies. La erupción roja a púrpura, manchada (petequial) de RMSF generalmente no se ve hasta el sexto día o más tarde después del inicio de los síntomas y se produce en el 35-60% de los pacientes con la infección.

erupción de la fiebre maculosa o de las Montañas Rocosas por picadura de una garrapata


En la forma más común de tularemia, una úlcera de la piel aparece en el sitio donde el organismo entró en el cuerpo. La úlcera se acompaña de inflamación de las glándulas linfáticas regionales, generalmente en la axila o la ingle.

Lesión por picadura de garrapata, Tularemia


En aproximadamente el 30% de los pacientes (y hasta el 60% de los niños), la ehrlichiosis puede causar una erupción cutánea. La aparición de la erupción varía de macular a maculopapular a petequial, y puede aparecer después de la aparición de la fiebre.
Las enfermedades transmitidas por señales de transmisión pueden dar como resultado síntomas leves tratables en el hogar con infecciones graves que requieren hospitalización. 

A pesar de tratarse fácilmente con antibióticos, estas enfermedades pueden ser difíciles de diagnosticar por los médicos. Sin embargo, el reconocimiento temprano y el tratamiento de la infección disminuye el riesgo de complicaciones graves. Así que consulte a su médico de inmediato si ha sido mordido por una garrapata y experimentar cualquiera de los síntomas descritos aquí.

Ciclo de vida de las garrapatas duras que propagan la enfermedad

Cómo sobreviven las garrapatas

La mayoría de las garrapatas pasan por cuatro etapas de vida: huevo, larva de seis patas, ninfa de ocho patas y adulto. Después de la eclosión de los huevos, las garrapatas deben comer sangre en cada etapa para sobrevivir. Las garrapatas que requieren estos muchos anfitriones pueden tomar hasta 3 años para completar su ciclo de vida completo, y la mayoría morirá porque no encuentran un anfitrión para su siguiente alimentación.



Aunque algunas especies de garrapatas, como la garrapata de perro marrón, prefieren alimentarse en el mismo huésped durante todas las etapas de la vida.

Las garrapatas pueden alimentarse de mamíferos, aves, reptiles y anfibios. La mayoría de las garrapatas prefieren tener un animal de acogida diferente en cada etapa de su vida, como se muestra a continuación:

 Cómo las garrapatas encuentran a sus anfitriones

Las garrapatas encuentran sus anfitriones detectando la respiración y los olores corporales de los animales, o detectando el calor, la humedad y las vibraciones del cuerpo. Algunas especies pueden incluso reconocer una sombra. Además, las garrapatas elegir un lugar para esperar mediante la identificación de caminos bien utilizados. Luego esperan a un anfitrión, descansando en las puntas de hierbas y arbustos. Las garrapatas no pueden volar ni saltar, pero muchas especies de garrapatas esperan en una posición conocida como "questing".



Mientras busca, las garrapatas se agarran a las hojas ya la hierba por su tercer y cuarto par de piernas. Sostienen el primer par de piernas extendidas, esperando para subir al anfitrión. Cuando un anfitrión cepilla el lugar donde está esperando una garrapata, rápidamente sube a bordo. Algunas garrapatas se unirán rápidamente y otras vagarán, buscando lugares como el oído u otras áreas donde la piel esté más delgada.

Cómo las garrapatas propagan la enfermedad

Las garrapatas transmiten patógenos que causan enfermedades a través del proceso de alimentación.



Dependiendo de la especie de la garrapata y su etapa de la vida, la preparación para alimentar puede tomar de 10 minutos a 2 horas. Cuando la garrapata encuentra un punto de alimentación, agarra la piel y corta en la superficie.

La garrapata luego inserta su tubo de alimentación. Muchas especies también segregan una sustancia similar al cemento que las mantiene firmemente unidas durante la comida. El tubo de alimentación puede tener púas que ayudan a mantener la garrapata en su lugar.
Las garrapatas también pueden secretar pequeñas cantidades de saliva con propiedades anestésicas para que el animal o la persona no pueda sentir que la garrapata se ha atado. Si la garrapata está en un lugar protegido, puede pasar desapercibida.

Añadir leyenda(foto publicada en http://www.scoopnest.com/es/user/TapasDeCiencia/574213608470609920)


Una garrapata succionará la sangre lentamente durante varios días. Si el animal anfitrión tiene una infección transmitida por la sangre, la garrapata ingerirá los patógenos con la sangre.

Pequeñas cantidades de saliva de la garrapata también pueden entrar en la piel del animal huésped durante el proceso de alimentación. Si la garrapata contiene un patógeno, el organismo puede transmitirse al animal huésped de esta manera.

Después de la alimentación, la mayoría de las garrapatas caerán y se prepararán para la próxima etapa de la vida. En su siguiente alimentación, puede transmitir una enfermedad adquirida al nuevo huésped.

Añadir leyendagarrapata succionando sangre (foto publicada en https://www.educandoagala.com/los-peligros-del-verano-garrapatas/)


Fuente: CDC Centers for Diseases Control and Prevention

La mayoría de las imágenes proceden de la fuente original. Otras por búsquedas especializadas en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.