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domingo, 2 de octubre de 2016

El mosquito doméstico común "Culex pipiens" no transmite el virus Zika

La transmisión del virus Zika sigue estando principalmente asociada a mosquitos de la especie Aedes. Aunque el virus ha sido aislado en mosquitos Culex, generando preocupación sobre la posible capacidad de esta especie como vector competente del Zika, un estudio realizado en Florida (EEUU) muestra que el virus no se replica en los mosquitos Culex y que desaparece de ellos poco después de infectarlos.

Culex pipiens


Culex pipiens es quizás el mosquito más extendido en las regiones de clima templado. El llamado mosquito doméstico común y sus congéneres son vectores de enfermedades como la fiebre del Virus Occidental y la encefalitis japonesa.

Pero la buena noticia es que esta especie, ampliamente presente en entornos humanos, es resistente a la infección por el virus Zika y no actúa como vector de esta enfermedad.

Estudios realizados recientemente en EEUU, donde el virus Zika se encuentra en expansión, informaron de la presencia del virus en mosquitos Culex, lo que produjo alarma y preocupación por la falta de conocimientos sobre la capacidad de esta especie para actuar como vector competente del virus.

Aunque las observaciones realizadas sobre el terreno demostraron la presencia del virus en los Culex analizados, este hecho no prueba que esta especie participe en el ciclo de transmisión del Zika. La viremia en el mosquito puede deberse a una ingesta de sangre reciente en un vertebrado infectado con el virus pero no es indicativa de que se produzca una replicación del virus en el insecto.


Para comprobar esta hipótesis y descartar que los mosquitos Culex estén contribuyendo a la emergencia del virus, científicos de la Universidad de Kansas (EEUU) investigaron la susceptibilidad de tres poblaciones de mosquitos Culex, recogidos en tres poblaciones de EEUU, a infectarse con el virus y a transmitirlo. Dos de ellas de la especie Culex pipiens y la tercera de la especie Culex quinquefasciatus.


 Culex quinquefasciatus.



Estas poblaciones de mosquitos fueron alimentadas con sangre de oveja inoculada con el virus Zika, y tres de cada grupo fueron congelados inmediatamente después de la toma de sangre, para confirmar la ingestión del virus.

Las poblaciones de mosquitos fueron mantenidas durante 14 días después de la infección y se tomaron muestras a los 7 y 14 días tras la infección.

Aunque el virus Zika se detectó fácilmente en las tres poblaciones de mosquitos inmediatamente después de la ingestión de la sangre virémica, el análisis de muestras no dio ningún resultado positivo a partículas o material genético viral en los tejidos disecados o en mosquitos enteros de ninguna de las tres poblaciones, ni a los 7 ni a los 14 dias.

Los resultados sugieren que la probabilidad de que las especies de mosquitos Culex puedan actuar como vectores secundarios del virus Zika es muy baja, y  que, por lo tanto, las estrategias de control de vectores para esta enfermedad deben seguir centradas en los mosquitos Aedes, especialmente Aedes aegypti y Aedes albopictus.



Fuente: Culex Species Mosquitoes and Zika Virus, Vector-Borne and Zoonotic Diseases


Publicado en Higiene Ambiental, el martes 27 de septiembre de 2016

Agradezco a lops autoresde las fotografías por compartirlas en la red.

martes, 7 de enero de 2014

Compuestos capaces de engañar el olfato de los mosquitos

Los mosquitos son capaces de detectarnos desde cierta distancia, guiados por el olor del CO2 que exhalamos. Estos insectos son igualmente capaces de detectar olores emitidos por nuestra piel y dirigirse a las zonas descubiertas del cuerpo. Investigadores de la Universidad de California Riverside han identificado compuestos atrayentes y repelentes que pueden ayudar a controlar la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos.

Aedes aegypti



Olores atrayentes y olores que enmascaran la presencia humana

El funcionamiento del proceso de atracción entre el mosquito y su huésped  y la posibilidad de bloquear el olfato de los mosquitos, reduciendo la probabilidad de ser picados por ellos, ha sido estudiado por investigadores de la Universidad de California Riverside.

Anandasankar Ray, principal autor del estudio, destaca el cambio de enfoque respecto a otros estudios, centrados en los receptores situados en las antenas del mosquito, y su búsqueda ahora en el palpo maxilar del insecto, un pequeño apéndice derivado del maxilar, con una estructura similar a la antena y con funciones sensoriales.

El estudio, publicado en la revista Cell, concluye que los mismos detectores situados en el palpo maxilar de los mosquitos que les permiten percibir el CO2, son capaces de percibir olores emitidos por la piel, siendo incluso más sensibles a éstos que al CO2.

Culex pipiens


Este descubrimiento es importante ya que identifica la existencia de un receptor dual, denominado cpA, capaz de detectar el CO2 y los olores de la piel, que es potencialmente útil para interrumpir el comportamiento del mosquito en la búsqueda de su huésped y ayudar a controlar las enfermedades transmitidas por sus picaduras.

Para probar si la activación del receptor cpA por el olor humano es importante para la atracción mosquito-huésped, los investigadores de Riverside desactivaron la actividad de cpA en ejemplares de Aedes aegypti, mosquito vector del dengue, y comprobaron experimentalmente que de este modo la atracción del insecto ante olores humanos se reduce en gran medida.

Tras esta comprobación, el equipo analizó casi medio millón de compuestos, de los que escogieron 138, basándose en características como su olor, seguridad, coste y si de dan de forma natural. Varios de estos compuestos inhiben o activan las neuronas del receptor cpA y un 85% de ellos ya estan autorizados para su uso como sabor, olor o agentes cosméticos. Varios de ellos incluso tienen un olor agradable, como la menta, frambuesa o chocolate, lo que aumenta su valor de uso práctico en el control de mosquitos.

Aedes albopictus


De todas estas sustancias, los investigadores se centraron en dos: el piruvato de etilo, un inhibidor de cpA con aroma afrutado, aprobado como agente de sabor en alimentos y la ciclopentanona, un activador de cpA con olor a menta, aprobado como agente de sabor y olor.

Mediante la inhibición del receptor cpA, el piruvato de etilo redujo sustancialmente la atracción del mosquito (Aedes aegypti) hacia un brazo humano, mientras que al activar el cpA, la ciclopentanona actuó como un poderoso señuelo, atrayendo los mosquitos (C. quinquefasciatus) a una trampa.

Según Ray, estos compuestos pueden ser muy útiles en el control de enfermedades transmitidas por la picadura de mosquitos y abren posibilidades realistas de desarrollar el uso seguro y económico de olores simples, naturales, asequibles y agradables para evitar que los mosquitos encuentren a los humanos y también para mantenerlos alejados y dirigirlos hacia trampas.  Además, Ray destaca la posibilidad de desarrollar productos basados en estos compuestos que no protejan sólo a una persona sino áreas más grandes, sin necesidad de aplicarlos directamente sobre la piel.

Culex pipiens



Fuente: Universidad de California, Riverside


Publicado en Higiene Ambiental, el jueves 2 de enero de 2014


Las imágenes la he obtenido por búsquedas en Google Imágenes por "Aedes aegyoti", "Aedes albocpiuctus" y "Culex pipiens". Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.

sábado, 26 de enero de 2013

Control larvario de mosquitos con técnicas de obliteración de la lámina de agua en criaderos


 Las técnicas de obliteración de la lámina de agua (TOLA) para el control del desarrollo larvario de mosquitos urbanos están basadas en disponer una capa flotante de materiales inertes granulados en los puntos de cría  para impedir la puesta de huevos y provocar la asfixia de las larvas ya existentes. Son una opción sostenible y rentable para tratar instalaciones no practicables o inhabilitadas, que se convierten en criaderos de mosquitos en zonas urbanas.

                            Mosquito tigre Aedes albopictus (foto copiada de Google Imágenes)

Las técnicas TOLA para el control larvario
Además de una molestia, los mosquitos son un riesgo relevante para la salud pública, que se ha visto incrementado con la llegada de Aedes Albopictus, el mosquito tigre, potencial vector transmisor de varias enfermedades.

Roger Eritja, entomológo del Servei de Control de Mosquits del Consell Comarcal del Baix Llobregat, explica en un artículo publicado en la Revista de Salud Ambiental las características, y algunos ejemplos de aplicación con éxito, de las técnicas TOLA para controlar las poblaciones de mosquitos en zonas urbanas.

Las técnicas de obliteración de la lámina de agua estarían dentro de las estrategias del control integrado de mosquitos y de los tratamientos antilarvarios, que son actualmente la estrategia predominante en los países desarrollados.

Los tratamientos antilarvarios implican, según Eritja, una mayor carga de trabajo ya que introducen la necesidad de información sobre los focos de cría acuáticos, pero mejoran la eficacia y la selectividad, ya que las larvas se encuentran confinadas y concentradas en masas de agua accesibles.

El control físico de las larvas consiste básicamente en la eliminación o la modificación de los puntos de cría mediante saneamiento, gestión estructural o neutralización física. Estas operaciones, que encuentran su máxima aplicación en los hábitats artificiales, son definitivas y por tanto más rentables a medio o largo plazo que las aplicaciones semanales de larvicidas.


                                Mosquito común Culex pipiens (foto copiada de Google Imágenes)


Alterar la interfase agua-aire
Las larvas de los culícidos requieren una interfase agua/aire estable para poder respirar de forma aérea mediante su sifón. Cualquier acción sobre el agua que altere esta interfase puede resultar en la definitiva eliminación de las larvas.

Para este fin es adecuada la aplicación de materiales inertes en gránulo sobre la superficie del agua, cubriéndola de una capa flotante de material poroso.

Estas técnicas son aplicables cuando la masa de agua está confinada por paredes, siendo una solución indicada en situaciones de inaccesibilidad a fincas en entornos urbanos, que impide la aplicación periódica de biocidas y que suelen conllevar problemática social por un estado de abandono.

La eficacia es, según el artículo, total,  ya que se evita la oviposición por parte de las hembras al no disponer de agua visible, y también son eliminadas por asfixia las larvas presentes en el momento de la aplicación.

Experiencias positivas
Dos experiencias de aplicación de la técnica, gestionadas desde el Servei de Control de Mosquits del Consell Comarcal del Baix Llobregat, son descritas en el artículo: un sótano inundable y una piscina sin mantenimiento.

El primer caso data de 1994 en un sótano de un edificio del delta del Llobregat (Barcelona), que se inundaba por oscilaciones del freático superficial. Se trataba de un espacio no practicable e inaccesible a las personas, donde pudo introducirse, por orificios de ventilación, un producto industrial de poliestireno formulado en bolas de 2 a 5 mm de diámetro.

En total, se aplicaron 3 m3 del producto, con un peso total aproximado de 35 kg., neutralizandose una lámina subterránea de agua estimada en 235 m2, con una capa superficial de bolitas de un grosor medio cercano a 1,5 cm.

Las verificaciones en los dos años sucesivos indicaron que el material seguía en su sitio como el primer día, y las quejas por exceso de mosquitos (Culex pipiens) cesaron en lo sucesivo, siguiendo así en la actualidad, 18 años después.  

                  Larva de mosquito común Culex pipiens (foto copiada de Google Imágenes)

El segundo ejemplo describe el problema planteado en el 2011 por una piscina, clausurada y precintada por orden judicial, sin mantenimiento y en la que aparecieron elevadas poblaciones larvarias, compuestas mayoritariamente por mosquito común (Culex pipiens) y Culiseta longiareolata pero también por algunos mosquitos tigre (Aedes albopictus), para gran molestia de los habitantes de los edificios vecinos.

En este caso fué necesario seleccionar y probar productos inertes, que reuniesen condiciones de peso específico mayor que el poliestireno, para que al estar al aire libre no se dispersasen accidentalmente, manteniendo su flotabilidad, inocuidad, durabilidad y rentabilidad económica.

Se probaron en laboratorio perlita, arlita, sepiolita y vermiculita, así como productos de origen natural como la corteza de pino triturada, la fibra de coco y varios tipos de granulado de corcho.

La mejor solución la aportó una mezcla de perlita y serrín de corcho con granulometría gruesa. La perlita aportaba una capa de 1,8 cm de grosor, con la mejor relación entre calidad, coste y durabilidad pero con una peor flotabilidad. El serrín de corcho ofrecía mejores prestaciones en la flotación, aunque debido a su granulometría podía generar pequeños huecos que permitiesen localmente la cría de los mosquitos.

Con la combinación de ambos productos, a 10 l/m2 cada uno, el corcho horneado y triturado en grano grueso aportó la base de la estructura mientras que la perlita permitió rellenar huecos finos y disminuir el coste global.

La eficacia de la aplicación fue total. Al muestrear la subcapa una hora después de la aplicación, las abundantes larvas presentes habían desaparecido y en revisiones realizadas hasta 15 meses después de la intervención, se comprobó la inexistencia de larvas y la capacidad de la lámina para asumir la caída de objetos a la piscina, sellando por si misma el hueco a su alrededor.

                                     Culiseta longiareolata (foto copiada de Google Imágenes)



Aspectos a tener en cuenta
Según expone Roger Eritja en el artículo, las TOLAS  son atractivas como soluciones definivas pero no deben aplicarse sin un análisis previo realizado por técnicos experimentados, que evaluen cada caso bajo criterios de seguridad, coste y beneficios obtenibles.

Deben utilizarse solo en instalaciones no practicables o inhabilitadas, ya que la retirada de la lámina de granulados para recuperar el funcionamiento normal de la instalación será compleja e implicará un sobrecoste.

También debe tenerse en cuenta la posible presencia de animales o personas, para los que la lámina de gránulos pueda aparentar una superficie practicable al paso, actuando como trampa y propiciando la caída dentro del agua.

Es conveniente realizar una revisión periódica del material por si es necesario rellenar huecos con nuevos aportes, especialmente en presencia de anfibios, goteos u otros factores que incidan sobre la superficie.

Finalmente, el autor destaca que no existe una regulación legal específica para este tipo de intervención.  Técnicamente puede considerarse como una aplicación biocida pero no está sujeta a ese régimen al no utilizar plaguicidas registrados, por lo que más bien debería seguirse la legislación sobre residuos y medio ambiente, asi como las ordenanzas municipales locales.

Fuente: Revista de Salud Ambiental

Si quieres leer el artículo completo: http://ojs.easyapps.es/index.php/rsa/article/view/331

Publicado en Higiene Ambiental, el viernes 25 de enero de 2013

jueves, 6 de diciembre de 2012

Mosquito común Culex pipiens. Más fotos.

Ahora os voy a poner más fotos sacadas de internet que nos muestran interesantes detalles.






                                             Parece que lleve gafas de sol

                             Me han hecho esta foto con estos pelos.










                                          Ala de una hembra


                                         Detalle del abdomen



Supuestamente un detalle de una larva, si bien yp creo que es una pupa pues se supone la presencia del mosquito adulto dentro.


Esta foto estaba descrita como pupa de culex pipiens?

Y para despedir está esta larva que parece que nos diga: "Cuchi, cuchi"

MOSQUITO COMÚN Culex pipiens


Como os he dicho antes estoy haciendo un curso de Acreditación Profesional en el sector de Control de Plagas y el profesor actual Amadador Barambio Zarco, el mejor que podíamos tener, pues es el profesional del sector con una mejor preparación que abarca todas las disciplinas, nos ha hecho desarrollar diferentes plagas y buscar en internet diferentes fotos de la especie en cuestión. Fruto de esta búsqueda he conseguido interesantes fotografías que muestran los diferentes estadios de la vida de un insecto, detalles de su morfología y otras curiosidades. Agradezco a todos los que comparten sus fotos en la red, para aprender a identificar cada una de las especies. Debido a la diversidad (algunas proceden de países asiáticos) no menciono la procedencia de cada una de ellas.


Culex pipiens o mosquito común, es una especie de mosquito que se alimenta de sangre, de la familia Culicidae. Es la causa de muchas enfermedades, como la encefalitis japonesa, meningitis y urticaria. En los Estados Unidos es causa del Virus del Nilo Occidental.

                               Una hembra de Culex pipiens sobre piel humana




                                          Detalle de la cabeza y el torax


                                   El mosquito con las alas cerradas

                                  Detalle de la pilosidad del torax


 Hábitat
Para sus fases iniciales requieren de agua; cualquier depósito es un buen nido (desde llantas con agua hasta lagos y ríos). Cuando crecen prefieren lugares con aguas poco profundas y calurosas.



Descripción
Su tamaño puede variar desde 3 a 7 milímetros.



Ciclo biológico de un mosquito:
                          Hembra de culex pipiens poniendo huevos

                                          Idem, detalle

El huevo


Los huevos de los mosquitos tienen una forma generalmente subcilíndrica y una anchura aproximada de un milímetro. Las hembras los pueden depositar de uno en uno (Ochlerotatus, Anopheles...) o en grupos de 50 a 200, formando agrupaciones llamadas navículas debido a su parecido con pequeñas naves (Culex, Culiseta). Su forma hace que las navículas floten en la superficie del agua, como también lo hacen algunos huevos aislados provistos de flotadores (Anopheles). Otros huevos, como los de Ochlerotatus, son depositados en el suelo y permacecen inactivos hasta que el terreno se inunda. Cuando el huevo eclosiona aparece la larva. Las eclosiones de los huevos están muy ligadas al medio y por ejemplo, están producidas por las inundaciones y la lluvia en el caso de muchas especies de Ochlerotatus.


La larva

La larva es siempre acuática. Completa su evolución después de cuatro estadios de crecimiento separados por mudas, creciendo desde más o menos 1 mm de longitud hasta unos 12 mm (variable según la especie). La duración del estadio larvario está muy influída por la temperatura. En el delta del Llobregat el desarrollo larvario de Culex pipiens puede durar unos 5 o 7 días en verano y mucho más con temperaturas bajas.

Las larvas se desplazan mediante contracciones abdominales muy características y se alimentan por filtración y raspado de materia orgánica finamente particulada, algas unicelulares y bacterias, entre otros organismos.

A excepción del género Coquillettidia, que presenta una adaptación muy particular (vive fijada a las raíces de las plantas acuáticas, respirando el oxígeno de los tejidos vegetales), las larvas de las otras especies captan el aire atmosférico. La mayoría tienen un sifón respiratorio situado en el extremo del abdomen que queda justo por debajo de la superficie cuando están en la posición habitual, cabeza abajo, lo que les permite respirar aire. Las especies del género Anopheles no tienen sifón y se sitúan paralelamente a la superficie del agua, respirando directamente por el espiráculo del extremo del abdomen.


                         Una larva y una pupa de Culex pipiens




La pupa

Las transformaciones que permiten al mosquito pasar del medio acuático al aéreo, comienzan al final del desarrollo larvario por las lisis de los músculos y continuan, ya en el estadio ninfal, con la elaboración de un sistema totalmente nuevo.

Este estadio dura poco, de 2 a 3 días. La pupa no se alimenta, aprovecha las reservas acumuladas durante el estadio larvario y respira mediante dos "trompetas" situadas encima del cefalotórax. Las pupas de mosquito, mucho más activas que las de otros insectos, se quedan en la superficie del agua, pero al ser molestadas se sumergen con bruscas contracciones de unas paletas natatorias situadas al final del abdomen.

En el momento de la emersión del adulto, el exoesqueleto se rompe longitudinalmente. El adulto se hincha de aire y sale de la exuvia ninfal a la superficie del agua, donde permanece un corto período de tiempo hasta que es capaz de volar.
El adulto emerge en el exterior desde la pupa sumergida



La fecundación de los huevos se realiza en el momento de la puesta, aunque la cópula se ha realizado ya antes. Hay generalmente una sola cópula al principio de la vida del adulto; el esperma queda almacenado en las espermatecas de la hembra donde se conserva a lo largo de toda su vida. Los mosquitos pueden, al igual que otras especies de insectos, formar nubes copulatorias constituidas únicamente por machos en los que entran las hembras.
El número de huevos varía según la especie y la cantidad de sangre chupada. Si la hembra ha conseguido chupar suficiente sangre sin ser molestada, una sola picadura suele ser suficiente para permitir una puesta y no volverá a picar hasta que la haya realizado.
                       Nube de mosquitos junto a una rama de algarrobo

El fenómeno de la hibernación puede darse en un estadio fijo (huevo, larva, adulto) o en diversos estadios aunque habitualmente se presenta en los adultos. Poco antes de comenzar el período de hibernación, las hembras se alimentan de todo el néctar que pueden conseguir para producir un tejido especial, el cuerpo graso, que servirá de reserva alimentaria a lo largo de la hibernación. Durante este período, las hembras se refugian en lugares protegidos; los machos sencillamente mueren.
La duración de la vida de los mosquitos adultos va desde algunos días hasta unos tres meses dependiendo de la especie y las condiciones climáticas.

Alimentación

En estados de larva y pupa se alimentan de material orgánico y plantas, cuando alcanzan la madurez, las hembras buscan sangre que obtienen de animales (entre ellos los seres humanos) para lograr su reproducción y los machos se alimentan de polen, jugo de frutas y néctar.

El alimento habitual de los adultos, machos y hembras, es el néctar de las flores. Los mosquitos son famosos principalmente por la picadura de las hembras para obtener sangre, lo que significa un aporte suplementario de proteínas para la maduración de los huevos. Por este motivo, las hembras son capaces de recorrer distancias kilométricas buscando la sangre que necesitan.

Los mosquitos pican sobretodo vertebrados, pero suelen preferir algún orden en concreto. Algunos prefieren las aves (Culiseta longiareolata) o los anfibios (Culex hortensis). Otros, como Culex pipiens, pueden producir una primera puesta sin picar. Esta puesta se llama autógena y se realiza a cargo de las reservas energéticas acumuladas por la larva.

La mayoría de mosquitos pican a unas horas concretas del día, sobretodo a la salida y puesta del sol, o durante la noche. Algunas especies como las pertenecientes al género Ochlerotatus, pican a cualquier hora del día.


Distribución
Puede ser encontrado en los siguientes países: Argentina, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Canadá, Chipre, República Checa, Egipto, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irán, Israel, Italia, Japón, Jordania, Corea del Sur, Letonia, Líbano, Lituania, Luxemburgo, Marruecos, Pakistán, Polonia, Portugal, Rumania, Rusia, Arabia Saudita, Eslovaquia, España, Suecia, Tadjikistán, Túnez, Turquía, Reino Unido, Serbia, Estados Unidos, Uruguay y Montenegro.



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