jueves, 28 de enero de 2016

Microcefalia: la enfermedad que asusta a las embarazadas en Brasil

Son 739 casos ligados probablemente al virus zika, que tiene el mismo vector del dengue
Gobierno declara emergencia y habla de la “conveniencia" de no quedar embarazada

El nacimiento de 739 bebés con un perímetro cerebral más pequeño del convencional ha encendido la alerta roja en la salud pública de Brasil. El aumento, considerado por el Ministerio de la Salud como “inusitado” y por el que ha declarado la emergencia sanitaria, de casos de microcefalia aún no tiene una causa explicada oficialmente, pero la principal sospecha es que tengan relación con el contagio de las madres con el zika, un virus transmitido por el mismo mosquito que contagia el dengue, lo que pone de relieve la dificultad del país en combatir la proliferación de este mosquito, denominado Aedes aegypti.



La microcefalia es un fallo en la formación del cerebro del feto, que no logra desarrollarse de manera adecuada. El bebé, cuando nace, presenta un perímetro cefálico menor de los 33 centímetros considerados normales. Además de acarrear riesgo de muerte, puede traer secuelas graves para los bebés que sobreviven, como dificultades psicomotoras (al caminar y al hablar) y cognitivas (retraso mental).

El número de casos sospechosos de microcefalia este año es un 400% mayor del registrado el año pasado, cuando 147 bebés nacieron con el problema –en 2013, fueron 167 casos. Hasta el momento, el aumento anormal fue registrado en 160 municipios de nueve Estados, todos en el noreste brasileño. La mayor parte de estos casos (487) se concentra en Pernambuco. “Como la causa de la microcefalia aún no es conocida, las mujeres que planean quedar embarazadas en este momento deben conversar con su familia y el equipo de salud antes sobre la conveniencia o no”, llegó a afirmar un director del Ministerio de la Salud, Claudio Maierovitch, en el portal del órgano, a fin de orientar a las mujeres de la región.

Este martes, en una rueda de prensa, el ministro de la Salud, Marcelo Castro, confirmó que hay una correlación positiva entre el virus zika y los casos de microcefalia. "Es el primer caso en el mundo y, por lo inédito de la situación, no tenemos datos de otros países que puedan orientarnos". En Latinoamérica, Colombia ha reportado al menos 400 casos de zika. Mexico también tiene al menos un caso de la enfermedad.



El pediatra infectologista Marco Aurélio Safadi, profesor de la Santa Casa de São Paulo y secretario del Departamento Científico de Infectología de la Sociedad Brasileña de Pediatría, está de acuerdo con Maierovitch. “No hay vacuna, tratamiento e intervención por ahora. Lo mejor es evitar quedarse embarazada, especialmente en esas áreas más afectadas”.

Para Safadi, la dificultad de establecer una relación directa entre el contagio por el virus y los casos de microcefalia sucede porque la infección por el zika ocurre, probablemente, en el primer trimestre del embarazo, periodo en el que existe un mayor riesgo de producirse el fallo en la formación congénita.

Safadi resalta que hasta el momento se conoce poco sobre las secuelas posibles del zika, ya que es un virus que, hasta ahora, ha circulado en áreas remotas. “Pero ahora, por primera vez, se mueve en lugares de gran densidad de población y con un servicio de vigilancia epidemiológica bien establecido. Por eso ahora podemos tener una percepción de su implicación en el neonato”, resalta.

El virus zika es semejante filogenéticamente al del dengue y al de la fiebre amarilla. Fue descubierto por primera vez en la selva de Zika, en Uganda, en 1947, en monos utilizados como incubadores de la fiebre amarilla. Pero, hasta 2007, era relativamente desconocido hasta que surgió en las islas próximas a los Estados Federados de la Micronesia (al norte de Australia).



En febrero de 2015, comenzaron a surgir en Brasil los primeros casos. Según un boletín epidemiológico del Ministerio de la Salud, se concentraban en el noreste del país y, en personas de franja de edad de entre los 20 a 40 años. Una de las sospechas iniciales era de que la entrada del virus en el país tuvo que ver con el Mundial de Fútbol, celebrado meses antes. Pero ahora se cree que el virus llegó, junto a los atletas de un campeonato de piragüismo celebrado en agosto pasado en Río de Janeiro debido a la fuerte presencia de deportistas procedentes de Oceanía.

El experto Celso Granato asegura que aún existen preguntas sin respuesta con respecto al aumento de casos de microcefalia. "Hubo epidemias también en Polinesia. Pero ¿por qué aquí en Brasil se han producido tantos casos y no allí? ¿Por qué ha habido más casos en Pernambuco?", se cuestiona. Entre las explicaciones posibles puede estar la genética (diferente entre Brasil y Oceanía), la interacción con otro factor externo, como un medicamento, o incluso que no sea el propio zika. "Parece que falta una pieza", añade Granato.

De cualquier manera, para los especialistas, la situación pone de relieve la incapacidad de Brasil de controlar la proliferación del mosquito Aedes aegypti, causante de cuatro tipos de dengue, del chikungunya y de la zika. “La única herramienta efectiva para combatir la enfermedad es controlarlo. Y el mosquito viene ganando la batalla desde hace muchos años”, destaca Safadi.

Un miembro de la Secretaria de Salud de Jaboatão de los Guararapes, en Pernambuco, asegura que en este año, incluso tras haber sido registrado un pico enorme de notificaciones de casos de dengue, el Ministerio de la Salud retrasó la entrega de los venenos utilizados para matar las larvas del mosquito. El Ministerio de la Salud ha confirmado que hubo un retraso, pero ha añadido que ya se ha normalizado la entrega.

El ministro de la Salud citó algunos remedios para combatir al mosquito, como la implementación de mosquitos transgénicos que impiden la continuidad del ciclo biológico de el Aedes aegypti, el desarrollo de una bacteria que contamina al mosquito o distribuir mosquiteras en las casas de personas en riesgo de desarrollar la enfermedad. "Algunas son técnicas nunca usadas en ningún lugar del mundo. Lo que nos queda por delante es combatir al mosquito de la manera más efectiva posible", añadió el ministro. "Estamos ante un auténtico problemazo."

Fuente: Publicado en el diario El País, miércoles 27 de enero de 2016

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