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domingo, 14 de enero de 2018

Código de buenas prácticas para el uso profesional de rateras

Las trampas mecánicas para el control de ratas y ratones son herramientas válidas para reducir el nivel de biocidas químicos utilizados y proteger el medio ambiente. Pero no están exentas de riesgos, que se pueden mitigar con un uso correcto y responsable de las mismas. La BPCA británica acaba de publicar un código de buenas prácticas para el uso de rateras, que establece recomendaciones sobre su uso en diversos entornos y situaciones.



Código de buenas prácticas para el uso profesional de rateras

La Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas del Reino Unido (BPCA) ha publicado su Código de Buenas Prácticas para el uso de trampas mecánicas para el control de ratas y ratones, dirigido a los profesionales del control de plagas.

En él se recogen recomendaciones claras para un uso profesional correcto de estas herramientas, tanto en interiores como en exteriores. Y en este último caso, prohibe terminantemente el uso de trampas descubiertas, por ser un riesgo para las especies no diana, mascotas o niños.

incisivos de una rata 


Vamos a ver algunos de sus puntos:

¿Cuándo utilizar rateras?

Es apropiado utilizarlas dentro de un programa de control de plagas, para controlar poblaciones de roedores residentes o prevenir el acceso de roedores intrusos. 

Para conseguir un control rápido de la población de roedores, las rateras se utilizan conjuntamente con otros métodos, por ejemplo cebos tóxicos.
Son apropiadas para situaciones en las que el uso de cebo tóxico está restringido pero se necesita un medio letal para eliminar a los roedores.





Recomendaciones para el uso interno


Tanto las trampas cerradas como las descubiertas pueden ser apropiadas para un control rápido de infestaciones en interiores.

Las trampas abiertas son apropiadas en áreas donde el roedor puede ser atraido hacia la placa de activación, con el uso de un cebo adecuado o canalizándolo directamente hacia la placa de activación. Hay que evaluar el uso de las trampas abiertas, de manera que se minimicen los riesgos para animales no diana o las personas, asi como para evitar una captura incorrecta o poco respetuosa del roedor.  Por ejemplo ubicando la trampa directamente en frente de un agujero o utilizando algún material para dirigir al roedor directamente sobre la placa de activación.
Las trampas con placas de activación pequeñas, diseñadas simplemente para mantener el cebo, deben estar bien cebadas.
Las trampas sin cebo no deberían usarse en áreas abiertas, donde los roedores podrían tropezar con ellas y quedar atrapados, y solo deben estar al final de un embudo o medio para dirigir al roedor directamente sobre la placa de activación.


Recomendaciones para el uso externo


Las trampas descubiertas no deben utilizarse nunca en el exterior debido al riesgo para animales no diana.

En el exterior, las trampas siempre deben estar en una caja o túnel adecuado, cuyo diseño canalice al roedor hasta la placa de activación, y deben ubicarse de manera que se minimice el riesgo para otros animales.
Excepto en situaciones muy específicas, es inapropiado colocar trampas a lo largo de las cercas perimetrales de manera permanente. Las trampas solo deberían desplegarse externamente tras una minuciosa evaluación del riesgo, por ejemplo en áreas donde los roedores representen un problema de salud pública que justifique el uso permanente de trampas en exteriores.
Las trampas pueden dejarse desactivadas pero con cebo no tóxico, y una vez que se detecte actividad de roedores, activarlas. Esto es útil para superar la neofobia en las ratas y en situaciones en las que la actividad es esporádica.


Control/monitorización de roedores intrusos


En algunas circunstancias, el uso de cebo tóxico para la monitorización de la actividad de los roedores en interiores no es seguro o es inapropiado. El uso de trampas de captura es en estos casos una opción válida y efectiva para el control de roedores intrusos, la prevención de infestaciones internas y la protección de la salud pública.

A menos que prevalezcan circunstancias muy especiales, las trampas descubiertas no son apropiadas para el control o monitoreo permanente de roedores, ya que el riesgo de captura inadecuada o poco respetuosa del roedor es considerable. En caso de utilizarlas, es necesario realizar previamente una evaluación del riesgo.
Todas las trampas ubicadas de forma permanente deben estar ubicadas en una caja o tunel apropiado, para dirigir al roedor directamente sobre la plataforma de activación. Las trampas deben incluirse dentro de un plan o lista de verificación, y debe mantenerse un registro de su inspección. De forma regular, deben comprobarse para asegurarse de que todavia son funcionales y en caso de estar estropeadas u obstruidas por suciedad ambiental, deben ser reemplazas. La frecuencia de la verificación de trampas debe estar en línea con la evaluación del riesgo.


El documento puede descargarse en la web de la BPCA

Fuente: BPCA  https://bpca.org.uk/

 Publicado en Higiene Ambiental, lunes 8 de enero de 2018

Otros enlaces de interés:  
 https://bpca.org.uk/write/MediaUploads/Documents/Codes%20of%20Best%20Practice/COBP-Spring-Trapping-Version-1-2013.pdf

https://bpca.org.uk/write/MediaUploads/Documents/Codes%20of%20Best%20Practice/COBP-CRRU-Rodent-Control-and-Safe-Use-of-Rodenticides-2015.PDF

https://bpca.org.uk/write/MediaUploads/Documents/PPC%20Back%20Issues/PPC84-Professional-Pest-Controller-Magazine-BPCA.pdf

https://www.pestmagazine.co.uk/en/news/posts/2017/july/call-for-new-standards-for-rat-mice-and-mole-traps

http://www.cieh.org/uploadedFiles/Core/Policy/Environmental_protection/Pest_management/NPAP/pest_control_procedures_in_the_housing_sector.pdf

https://spca.bc.ca/wp-content/uploads/AnimalKind-Wildlife-Control-Standards_version-1.2_June2017.pdf

martes, 29 de noviembre de 2016

LA VIDA SECRETA DE LAS RATAS

Científicos de la Universidad Humboldt (Berlín) revelan los circuitos cerebrales responsables de las cosquillas, así como su parecido entre ratas y personas.



En su ensayo Sobre la esencia de la risa, Baudelaire asegura que la risa proviene de la noción de superioridad que tenemos los humanos sobre las bestias, y también sobre otras personas.



Si una rata pudiera entender esa teoría, seguro que se partiría de risa. Los científicos han averiguado que las ratas se ríen, aunque a nivel ultrasónico, por lo que los seres humanos no podemos oírlo. Y entre las causas de su hilaridad se cuentan las cosquillas. La neurología subyacente revela su gran parecido con la risa humana.

Incluso Aristóteles trató el tema de las cosquillas, aunque fue el psicólogo norteamericano Stanley Hall quien lo analizó con fervor en un artículo de 1897. Hall estableció que hay dos tipos de cosquillas: knismesis y gargalesis.



La knismesis se logra rozando a la víctima con una pluma, y causa más comezón que carcajada. La gargalesis, muy al contrario, requiere una acción más agresiva del tipo clavarle a alguien los nudillos en las costillas u otras zonas sensibles, de manera insistente aunque poco predecible, y genera esa carcajada histérica que se llega a confundir con el dolor. En esta segunda se centra el estudio publicado hoy en Science.

“La gargalesis”, explica Michael Brecht, del Centro Bernstein de Neurociencia Computacional de la Universidad Humboldt, en Berlín, “es una forma peculiar, y a menudo divertida, de toque social que se ha discutido durante más de dos milenios”, haciendo referencia a Aristóteles. “Pero quedan cuestiones muy importantes por responder: ¿por qué el efecto de las cosquillas depende tanto del estado de ánimo? ¿Por qué las distintas partes del cuerpo difieren tanto en sentir cosquillas? ¿Por qué no podemos hacernos cosquillas a nosotros mismos? ¿Es la risa de las cosquillas distinta de la de la risa cómica? ¿Por qué el efecto de las cosquillas depende tanto del estado de ánimo? ¿Por qué las distintas partes del cuerpo difieren tanto en sentir cosquillas?"



Brecht y su colega Shimpei Ishiyama razonaron que, para responder esas preguntas, tenían que averiguar primero los correlatos neuronales de la sensación de cosquillas: aquellos circuitos cerebrales que se activan en coincidencia con sentir cosquillas, y solo entonces. Es una estrategia habitual de las neurociencias. No demuestra que esos circuitos causen la sensación de cosquillas, pero los convierten en los principales sospechosos de ello. Este equipo de científicos ha trabajado en ratas que se ríen y tienen cosquillas.

Basándose en trabajos pioneros, y olvidados, de la década pasada, Brecht e Ishiyama ha probado que las ratas se ríen a una frecuencia de 50 kilohercios (o 50.000 oscilaciones por segundo). Eso está muy por encima de los 20 kilohercios que marcan el límite superior de nuestra ventana de frecuencias audibles. Los dos investigadores de Berlín han medido esas vocalizaciones ultrasónicas para calcular el grado de cosquillas que tiene una rata en muchas condiciones diferentes.

Eso les ha permitido identificar los circuitos cerebrales de las cosquillas. Han comprobado que lo son por el método inverso: estimulan el circuito con electrodos y ven que ello, sin ninguna contribución del mundo externo, estimula en la rata el mismo comportamiento que si les hubieran hecho cosquillas.



También han podido comprobar que las ratas solo “disfrutan” de las cosquillas, reales o virtuales, cuando están de buen humor, al igual que le ocurre a los humanos. Según Darwin “la mente debe estar en una condición placentera” para poder reírse con las cosquillas.



Fuente: El Pais

Publicado en ANECPLA el 25 de noviembre de 2016:  http://www.anecpla.com/blog-anecpla-388#.WD3pK-bhCM8


Las imágenes las he conseguido tras una búsqueda por "gargalesis rat" en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Ocho rodenticidas anticoagulantes clasificados finalmente como tóxicos para la reproducción

La publicación de la 9ª adaptación al progreso técnico (ATP) del Reglamento CLP (Clasificación, etiquetado y envasado de sustancias químicas) ha clasificado definitivamente como tóxicos para la reproducción, en concentraciones igual o mayores a 0,003%, a los rodenticidas anticoagulantes brodifacoum, bromadiolona, clorofacinona, cumatetralilo, difenacum, difetialona, flocoumafen y warfarina. Las empresas tienen que aplicar las clasificaciones revisadas para el uso seguro de estos productos químicos antes del 1 de marzo de 2018.




Rodenticidas anticoagulantes clasificados como tóxicos para la reproducción

actualizando la lista de sustancias químicas con una clasificación armonizada a nivel de la UE.

El Reglamento (CE) 1272/2008 sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas (Reglamento CLP) engloba la legislación comunitaria con el Sistema Globalmente Armonizado de clasificación y etiquetado de productos químicos (SGA), un sistema de las Naciones Unidas para identificar los productos químicos peligrosos y para informar a los usuarios sobre sus peligros.

La enmienda al Reglamento, o novena adaptación al progreso técnico (ATP), introduce o actualiza las clasificaciones armonizadas para 47 sustancias activas incluidas en la lista de clasificación armonizada europea (anexo VI del Reglamento CLP).

Entre éstas se encuentran ocho rodenticidas anticoagulantes, que quedan clasificados como tóxicos para la reproducción de las categorías 1A y 1B en concentraciones igual o mayores a 0,003%.

Las nueve sustancias afectadas por la re-clasificación son: brodifacoum (Cat 1A), bromadiolona (Cat 1B), clorofacinona (Cat 1B), cumatetralilo (Cat 1B), difenacum (Cat 1B), difetialona (Cat 1B), flocoumafen (Cat 1B) y warfarina (Cat 1A).

A más tardar, las empresas tienen que aplicar las nuevas clasificaciones revisadas para el uso seguro de estos productos químicos y adaptar en consecuencia el etiquetado y envasado, antes del 1 de marzo de 2018, aunque pueden hacerlo antes de forma voluntaria.

efecto de un anticoagulante


Futuro incierto para los rodenticidas anticoagulantes

Como ya comentábamos en el artículo "Futuro incierto para ocho sustancias activas rodenticidas anticoagulantes", la publicación de la ATP tendrá consecuencias inmediatas para la industria y las empresas de servicios de control de plagas, aunque se haya establecido un período de ejecución hasta el año 2018, para coordinar la implementación de la ATP con los plazos de renovación de las autorizaciones de comercialización de dichas sustancias rodenticidas ( de acuerdo al Reglamento de Biocidas).

Una vez publicada oficialmente la naturaleza reprotóxica de las éstas sustancias, es previsible que las empresas profesionales que utilizan estos biocidas intentaran evitar el uso de éstos productos tóxicos para la reproducción, por razones de seguridad y también por la dificil aceptación por parte de los clientes de tratamientos con productos de este tipo.

Su futuro uso queda pendiente de investigaciones para reducir la concentración de la sustancia activa por debajo de 0,003%, manteniendo la efectividad de los rodenticidas o para hallar alternativas efectivas con o sin anticoagulante y con o sin sustancias químicas.

En todo caso, y dada la duración y el coste de los procesos de autorización de comercialización de sustancias activas biocidas, la solución parece que no será a corto plazo.



REGLAMENTO (UE) 2016/1179 DE LA COMISIÓN de 19 de julio de 2016 que modifica, a efectos de su adaptación al progreso científico y técnico, el Reglamento (CE) n.o 1272/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre clasificación, etiquetado y envasado de sustancias y mezclas

Publicado en Higiene Ambiental, el jueves 8 de septiembre de 2016

miércoles, 23 de mayo de 2012

Ratas y ratones mastican y roen


Científicos de la Universidad de Liverpool (Reino Unido) han hallado que ratones y ratas se han desarrollado para roer con los dientes frontales y para masticar con los dientes posteriores con más éxito que otros roedores, que se especializan en uno u otro de estos mecanismos.



Una mordedura más eficaz
Los investigadores diseñaron un modelo informático para simular la mordedura de las ratas y entender si la forma del cráneo o la disposición muscular son factores importantes en su éxito evolutivo, que las ha convertido en una de las plagas más comunes en todo el mundo.
La investigación mostró que tanto ratas como ratones pueden masticar y roer, mientras que otros roedores, como las ardillas, se especializan en roer y otros, como los conejillos de indias, son especialistas en la masticación.
Para entender si la capacidad de las ratas para hacer las dos cosas hace su mordedura más eficaz, los investigadores introdujeron las características anatómicas de las ratas, ardillas y conejillos de indias en un modelo informático, para simular los diferentes mecanismos de mordedura.
Las pruebas mostraron que son los músculos de la mandíbula de las ratas los que aumentan la eficiencia de su mordedura, permitiendoles roer y masticar con más facilidad que otros roedores especializados en uno de estos mecanismos.
"Los ratones y las ratas pertenecen a un grupo de roedores llamados miomorfos, que estan entre los mamíferos con más éxito. Con más de 1000 especies, comprenden casi una cuarta parte de todas las especies de mamíferos conocidos y viven en una gran variedad de habitats en todos los continentes, excepto la Antártida", afirma el Dr. Nathan Jeffery, autor del estudio.

¿Roer o mascar?
Desde la época del Eoceno, aproximadamente hace entre 55 y 34 millones de años, los roedores han ido adaptando sus cráneos y músculos de la mandíbula en una "carrera evolutiva". Un grupo de roedores llamados sciuromorfos, que incluye a la ardilla, comenzó a especializarse en roer y el grupo de los roedores histricomorfos, que incluye al conejillo de indias, optaron por mascar. Sin embargo, los miomorfos, que incluyen las ratas y ratones, se adaptaron tanto a roer como a masticar.
Los científicos esperaban que los modelos de ratas creados informáticamente fueran más versátiles pero menos efectivos que los especialistas, como la ardilla o el conejillo de indias. Pero los resultados mostraron que la manera en que los músculos de las ratas se han desarrollado en el tiempo ha desarrollado su habilidad para masticar más eficazmente que un conejillo de indias y para roer mejor que una ardilla, a pesar de que estas dos especies son especialistas en este tipo de movimientos de la mandíbula.
Según los científicos, en cierto modo esto explica porqué las ratas y ratones tiene tanto éxito y resultan tan destructivas, ya que su versátil comportamiento de mordedura les permite comer eficientemente una amplia variedad de materiales.

 Fuente: Universidad de Liverpool

Publicado en Higiene Ambiental el Miércoles, 09/Mayo/2012