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jueves, 25 de mayo de 2017

Chinches de la cama resistentes a insecticidas

Chinche de las camas Cimex lectularius


Un nuevo estudio de varias poblaciones de campo de la chinche común (Cimex lectularius) encuentra que algunas poblaciones muestran una susceptibilidad reducida a dos insecticidas comúnmente utilizados como clorfenapir y bifentrina.

clorfenapir


Los profesionales de la lucha contra plagas que luchan contra el resurgimiento de la chinche de la cama son sabios al emplear un sistema perfecto de medidas que reduzcan la dependencia del control químico de esta plaga, ya que una nueva investigación ha detectado los primeros signos de la resistencia en chinches a dos insecticidas de uso general.

bifentrina


En un estudio publicado esta semana en el Journal of Economic Entomology, los investigadores de la Universidad de Purdue encontraron significativamente reducida la susceptibilidad al clorfenapir entre 3 de las 10 poblaciones de insectos de la cama recogidas en el campo y encontraron una menor susceptibilidad a bifentrina en 5 de las 10 poblaciones.



La chinche común (Cimex lectularius) ya muestra una resistencia significativa a la deltametrina y a otros insecticidas de la clase piretroide, que se considera de las causas principales de su resurgimiento como plaga urbana. De hecho, el 68% de los profesionales de control de plagas identifican las chinches como la plaga más difícil de controlar, según una encuesta realizada por la Asociación Nacional de Control de Plagas y la Universidad de Kentucky en el año 2015 por Bugs Without Borders. Sin embargo, aún no se había hecho mucha investigación para examinar la resistencia potencial a la bifentrina (también piretroide) o al clorofenapir, un insecticida de la clase del pirrol, que fue precisamente lo que llevó a los investigadores de Purdue a investigar. https://extension.entm.purdue.edu/urban/

"En el pasado, las chinches de cama han demostrado repetidamente la capacidad de desarrollar resistencia a los productos excesivamente utilizados para su control. Los hallazgos del estudio actual también muestran tendencias similares con respecto al clorfenapir y el desarrollo de resistencia a bifentrina en chinches", dice Ameya D. Gondhalekar, Ph.D., profesor asistente de investigación en el Centro de Purdue para la Gestión de Plagas Urbanas e Industriales. "Teniendo en cuenta estos hallazgos y desde la perspectiva de la gestión de la resistencia a los insecticidas, tanto la bifentrina como el clorfenapir deben integrarse con otros métodos utilizados para la eliminación de chinches, a fin de preservar su eficacia a largo plazo".

Ellos analizaron 10 poblaciones de chinches que fueron recolectadas y aportadas por profesionales de control de plagas e investigadores universitarios de Indiana, Nueva Jersey, Ohio, Tennessee, Virginia y Washington DC, midiendo el porcentaje de insectos de cama muertos dentro de los siete días de exposición al insecticida. En general, se consideró que las poblaciones en las que más del 25 % de los insectos que sobrevivieron se ha reducido la susceptibilidad al insecticida basándose en el análisis estadístico realizado en comparación con la población de laboratorio susceptible.



Curiosamente, los investigadores encontraron una correlación entre la susceptibilidad chlorfenapyr y de la bifentrina en las poblaciones de insectos de cama, lo cual fue algo inesperado porque los dos insecticidas funcionan de diferente manera. Gondhalekar dice que se necesitan más investigaciones para entender por qué los chinches que son menos susceptibles pueden resistir la exposición a estos insecticidas, especialmente el clorfenapir. En cualquier caso, la adhesión a las prácticas integradas de manejo de plagas ralentizará el desarrollo de la resistencia.



"Hay abundantes investigaciones que han demostrado que si los insecticidas se integran con medidas de control adicionales tales como aspirar, vapor o calor, envolturas de colchón, trampas y polvo de desecante, se puede lograr un control efectivo de la chinche de la cama y teóricamente esto debería reducir el riesgo de la acumulación de resistencia en las poblaciones", dice Gondhalekar.


Publicado en ANECPLA el 12 de mayo de 2017
http://www.anecpla.com/blog-anecpla-404#.WSUsMGjyiM8











Las imágenes proceden de la fuente original

miércoles, 4 de enero de 2017

Los insecticidas neonicotinoides usados en semillas dañan las poblaciones de insectos beneficiosos

Al contrario de lo que se consideraba hasta el momento, los insecticidas neonicotinoides, ampliamente utilizados, reducen significativamente las poblaciones de insectos depredadores beneficiosos para la agricultura, al ser utilizados en recubrimientos de semillas. Un nuevo estudio sugiere que los neonicotinoides en semillas afectan a estos insectos tanto como la aplicación de insecticidas piretroides de uso común por fumigación.

imagen: Ian Grettenberger / University of California, Davis


Los insecticidas neonicotinoides usados en semillas dañan las poblaciones de insectos beneficiosos

Ciertos insectos depredadores y parásitos realizan una contribución de billones de dólares anuales en la agricultura, al contribuir a la eliminación de insectos plaga en los cultivos.

Una colaboración que se ve dañada por la aplicación de insecticidas neonicotinoides en las semillas, un factor que reduce las poblaciones de estos enemigos naturales de las plagas entre un 10 y un 20%.

El uso de neonicotinoides se ha incrementado dramáticamente en los últimos años, especialmente en cultivos de grandes superficies, como el maíz, la soja o el algodón. El insecticida se aplica generalmente a las semillas como un recubrimiento profiláctico.

Cuando las semillas tratadas son plantadas, el insecticida entra en el suelo, donde, parte de él, es absorbido por las raíces de las plantas. El producto químico funciona entonces de forma sistémica, a través de la planta, protegiendo a las plántulas jóvenes de las plagas de insectos.

El hecho de aplicar el insecticida en las semillas, en lugar de diseminarlo fumigando todo el campo, se pensó como una forma de reducir los efectos indeseados sobre los enemigos naturales de los insectos plaga. Este planteamiento se cuestiona en un estudio realizado en EEUU, que analiza datos de estudios de campo realizados en Norteamérica y Europa.

El estudio, realizado en la Universidad de Pennsylvania (EEUU), concluye que las semillas tratadas con neonicotinoides reducen las poblaciones de los insectos beneficiosos en un 10 a 20% en los sistemas agrícolas de Norteamérica y Europa. Un efecto que, sorprendentemente, es aproximadamente el mismo que se asocia a las aplicaciones de piretroides fumigando de forma generalizada.

algunos insecticidas neonicotinoides


Neonicotinoides y especies no diana

Partiendo de que no están claros los efectos de las semillas tratadas con neonicotinoides sobre las especies no diana, el estudio plantea la hipótesis de que las semillas afectan a los enemigos naturales a través de una combinación de exposición a toxinas y escasez de presas.

El equipo aplicó un método estadístico, llamado meta-análisis, para combinar los resultados de más de 1.000 observaciones de 20 estudios de campo, realizados en Norteamérica y Europa, en los que se probaron los efectos de los neonicotinoides aplicados a las semillas sobre los insectos depredadores.

Los resultados mostraron no sólo una reducción significativa de estos insectos, sino también que el insecticida actúa de forma más severa sobre los insectos depredadores que sobre las arañas, que se mostraron menos susceptibles. Estos resultados sugieren que los neonicotinoides reducen las poblaciones de insectos no diana, al menos en parte, mediante sus efectos tóxicos, y no sólo por reducir la disponibilidad de alimento. Si bien los insectos son más susceptibles a estas toxinas que las arañas,  los dos grupos deberían verse afectados de forma similar por la falta de alimento.

abejas muertas en cultivos tratados con insecticidas neonicotinoides en Bulgaria


Control integrado de plagas

Los autores del estudio afirman que los resultados obtenidos pueden ayudar, a agricultores y profesionales del control de plagas, a sopesar mejor los costes y beneficios de los tratamientos de semillas con neonicotinoides, versus otras alternativas.

Diversos gobiernos han restringido el uso de los neonicotinoides porque preocupan sus posibles efectos sobre los polinizadores. La opción de aplicar piretroides en su lugar, ¿será mejor o peor para los insectos depredadores?. Según los resultados del estudio los insectos depredadores se ven afectados de forma similar por los neonicotinoides de semilla y los piretroides de difusión.

La solución al problema, comentan los autores, pasa por aplicar un sistema de control integrado de plagas, estrategia que utiliza una combinación de técnicas, que pueden incluir o no la aplicación dirigida de insecticidas, para controlar las plagas, en lugar de aplicar de forma universal tácticas profilácticas como el tratamiento de las semillas con insecticidas.

El valor del control integrado de plagas está reconocido y apoyado por un nivel sustancial de investigaciones. Es la mejor oportunidad que tenemos para conservar las especies de insectos beneficiosos, mientras mantenemos la productividad en nuestros sistemas agrícolas, afirman.



Fuente: PennState http://www.psu.edu/

Artículo original: Meta-analysis reveals that seed-applied neonicotinoids and pyrethroids have similar negative effects on abundance of arthropod natural enemies  https://peerj.com/articles/2776/

Imagen: Ian Grettenberger / University of California, Davis

Publicado en Higiene Ambiental, el jueves 22 de diciembre de 2016
http://www.higieneambiental.com/control-de-plagas/los-insecticidas-neonicotinoides-usados-en-semillas-danan-las-poblaciones-de-insectos-beneficiosos

sábado, 1 de octubre de 2016

Las intoxicaciones por insecticidas y rodenticidas son las más habituales entre las producidas por biocidas

Si bien la legislación europea y nacional nos lleva hacia un uso más seguro de los productos biocidas y fitosanitarios, todavía queda camino por recorrer. Las consultas al Servicio de Información Toxicológica (SIT) el año pasado relacionadas con intoxicaciones por plaguicidas fueron casi 5.300. El 81% de ellas fueron causadas por el uso incorrecto de biocidas, como insecticidas, rodenticidas o repelentes.


 Las intoxicaciones por insecticidas y rodenticidas son las más habituales entre las producidas por biocidas

El Servicio de Información Toxicológica (SIT) del Ministerio de Justicia atiende por vía telefónica consultas procedentes de toda la geografía española sobre intoxicaciones y exposiciones a sustancias tóxicas. El servicio está disponible 24 horas al día, los 365 días del año y atiende consultas en caso de accidente con sustancias químicas, tanto para asesorar a personas sin formación sanitaria como a personal médico.

El SIT atendió durante el pasado año un total de 5.299 consultas telefónicas relacionadas con plaguicidas, el 6 % de total de las llamadas recibidas en 2015, una cifra similar respecto al total de llamadas de años anteriores.

La mayoría de estas consultas estuvieron relacionadas con el uso de biocidas (81,1%), mientras que un 18% se relacionó con productos fitosanitarios.

Foto publicada en http://www.cursos-gratis-online.com/curso-gratis-online-trabajadores-uf1506-aplicacion-de-productos-biocidas-y-fitosanitarios.html


Las intoxicaciones por insecticidas y rodenticidas produjeron el mayor número de consultas

Las intoxicaciones por insecticidas piretroides fueron la causa del 41% de las consultas relacionadas con intoxicaciones por biocidas, seguidas de producidas por rodenticidas (18,5%), repelentes de insectos (9,8%), insecticidas inhibidores del crecimiento de los insectos (5,8 %) e insecticidas neonicotinoides (3,5 %).

Entre los fitosanitarios, los herbicidas ocuparon el primer lugar (37%), seguidos de fungicidas (9,6 %),  insecticidas piretroides (7,7 %), insecticidas inhibidores del crecimiento (6,9 %), fertilizantes(4,5 %) y acaricidas (3,5 %).

La via oral es el modo de intoxicación más frecuente

Las intoxicaciones se produjeron principalmente por via oral, en el 61,2% de los casos, mientras que la inhalación representó el 14, 08% y el contacto cutáneo el 10,2%.

En el caso de los biocidas, presentes en el hogar, el 38% de las llamadas recibidas se relacionaron con intoxicaciones en adultos y el 32% con niños menores de 14 años, asi como un 24,4% se relacionaron con animales.

En cambio, las consultas por intoxicaciones con fitosanitarios tuvieron como protagonistas a un adulto en el 68% de los casos, frente al 14,7 % a animales y el 9,2 % a niños.

Andalucía fué la comunidad con más llamadas al SIT

Andalucía fue la comunidad autónoma de la que procedieron más llamadas sobre plaguicidas: el 18,7 % del total, un porcentaje que también se sitúa en el primer lugar para los subgrupos de biocidas (17,6 %) y fitosanitarios (22,9 %).

La segunda posición en el total de consultas la tuvo Cataluña, el 15,2 % del total, que también tuvo el segundo número más alto de llamadas por biocidas (16,9 %), mientras que la Comunidad Valenciana ocupó el segundo puesto en llamadas por intoxicación por fitosanitarios (11,5 %).

El verano es la época con más llamadas

Julio fue el mes con más demanda de información al SIT sobre plaguicidas (15,3 %), seguido de junio y agosto (en ambos 12,8 %) y de mayo (10,6 %).

Fuente: EFE AGRO

Publicado en Higiene Ambiental el jueves 22 de septiembre de 2016  http://www.higieneambiental.com/productos-biocidas-y-equipos/las-intoxicaciones-por-insecticidas-y-rodenticidas-son-las-mas-habituales-entre-las-producidas-por-biocidas

jueves, 9 de junio de 2016

Las abejas melíferas recolectan un número sorprendente de pesticidas en las plantas no cultivadas

Las abejas melíferas recolectan la mayoría de su polen de plantas que no forman parte de cultivos. Con el polen se llevan a la colmena una gran cantidad de pesticidas tóxicos para ellas: insecticidas neonicotinoides en zonas agrícolas, piretroides si la recolecta de polen fue en jardines o cerca de casas habitadas, fungicidas y herbicidas. 



Las abejas melíferas prefieren recoger el polen en espacios no cultivados, en los que crecen diversidad de plantas con flores, y, según un estudio realizado en la Universidad Purdue de Indiana (EEUU), ese polen está consistentemente contaminado con toda una serie de plaguicidas agrícolas y urbanos, tanto o más que los cultivos.

Para llegar a esta conclusión, investigadores de Purdue recogieron muestras de polen de colmenas en tres lugares distintos durante más de 16 semanas (de mayo a septiembre), para saber qué fuentes de polen utilizan las abejas durante toda la temporada y si están contaminadas con pesticidas.

Las muestras recogidas representaron hasta 30 familias de plantas y contenían residuos de pesticidas que abarcaron nueve categorías de productos químicos, incluidos los insecticidas neonicotinoides, utilizados habitualmente para el tratamiento de semillas en cultivos de maíz y soja, y que son tóxicos para las abejas.



Sin embargo, las concentraciones más altas de plaguicidas en el polen de las abejas fueron de insecticidas piretroides, que se utilizan normalmente para controlar mosquitos y otras plagas molestas.

A pesar de que el polen recolectado en cultivos fue sólo una parte pequeña del total, las abejas estudiadas estuvieron expuestas a una sorprendente gama de productos químicos, de los cuales los de uso agrícola sólo representan una parte, siendo también los propietarios de viviendas y los paisajes urbanos grandes contribuyentes a la contaminación de los insectos.

Si bien el efecto nocivo de los insecticidas neonicotinoides sobre las abejas ha sido estudiado y se conoce, pocos estudios han examinado cómo las plantas que no pertenecen a cultivos agrícolas pueden exponer a las abejas a otros tipos de pesticidas.

El polen estudiado en Purdue provenía de tres espacios diferentes: de colmenas situadas en un prado no agrícola, en el borde de un campo de maiz sembrado con semillas tratadas con neonicotinoides y en el borde de un campo de maíz sembrado con semillas no tratadas. La recolección de muestras se realizó después de que los productores plantaron los cultivos, para evitar el polvo altamente contaminado que se levanta durante la siembra de las semillas recubiertas de neonicotinoides.



Los resultados mostraron que las abejas recogen una mayoría aplastante de su polen en plantas no cultivadas. Se hallaron 29 pesticidas en el polen del prado sin cultivar, 29 también en el del campo de maíz tratado y 31 en el del campo de maíz sin tratar.

Según los autores del estudio, estos resultados ilustran como las abejas están expuestas de forma crónica a numerosos pesticidas durante toda la temporada, y que estos productos químicos son un importante factor de estrés a largo plazo para ellas.

Los plaguicidas más comunes en los tres lugares muestreados fueron los fungicidas y los herbicidas, productos típicos para tratar enfermedades de los cultivos y controlar la presencia de malezas.

De los insecticidas, los neonicotinoides y los piretroides fueron los más comunes en las muestras y suponen el mayor riesgo para las abejas. Aunque ambos tipos de insecticidas son tóxicos para las abejas, los niveles de riesgo relativo difieren. Los neonicotinoides son mas venenosos para las abejas pero se utilizan principalmente en tierra agrícola.



 Por el contrario, los piretroides se utilizan normalmente allí donde es más probable encontrar a las polinizadoras, cerca de casas y jardines con gran diversidad de plantas con flores, exponiendo a las abejas  de manera frecuente a niveles más altos de productos químicos. En el estudio de detectaron distintos picos de piretroides en agosto y septiembre, meses en los que en las zonas estudiadas muchos propietarios de viviendas rocían estos productos químicos para eliminar mosquitos, avispas y otras plagas.

El polen de los tres grupos contenía también DEET, el ingrediente activo en la mayoría de los repelentes para insectos.

Finalmente, los investigadores afirman que se sabe poco acerca de cómo estos diversos pesticidas interactúan entre si, la toxicidad de los insecticidas, por ejemplo, puede aumentar cuando se combinan con ciertos fungicidas, y que riesgos supone esto para las abejas.

 Fuente: Purdue University  http://www.purdue.edu/


Articulo original: Non-cultivated plants present a season-long route of pesticide exposure for honey bees, Nature:  http://www.nature.com/ncomms/2016/160531/ncomms11629/full/ncomms11629.html

Publicado en Higiene Ambiental, el jueves 9 de junio de 2016

Todas las imágenes las he conseguido tras una búsqueda por Apis mellifera Purdue" en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.

domingo, 22 de noviembre de 2015

EL MOSQUITO DE LA MALARIA, CADA VEZ MÁS RESISTENTE

Preocupación en la comunidad científica por las preocupantes resistencias a los insecticidas y a los medicamentos de la malaria. Las soluciones encontradas por los especialistas para reducir la sobreexposición de los mosquitos a las moléculas de los productos de desinsectación, y de los parásitos a las moléculas curativas, tropiezan principalmente con cuestiones económicas.


planta de donde se extrae la artemisina


Actualmente la lucha contra la malaria debe enfrentarse a 2 escollos importantes: la creciente resistencia de los mosquitos a los insecticidas por un lado, y por el otro la emergencia creada por la aparición de una resistencia del parásito a los tratamientos actuales. 

Dr. Eric Ochomo
"Vigilamos la evolución de la resistencia de los mosquitos Anopheles a los piretroides, última generación de insecticida eficaz (con la que, en particular, se tratan las mosquiteras distribuidas a las familias”, explica el Dr. Eric Ochomo, del centro público de investigación médica de Kisumu (Kenia), miembro de los CDC americanos. En la frontera con Uganda, entre el 30 y el 40 % de los mosquitos han desarrollado una resistencia observada en laboratorio. “A pesar de todo, las mosquiteras siguen siendo eficaces de momento, pero no tenemos ningún insecticida nuevo en el punto de mira. La única solución es juntarlo con otras moléculas para reducir la resistencia”, añade Eric Ochomo. Lo falta ahora es encontrar y validar un cóctel que sea eficaz.


mosquito causante de la malaria



Ensayos rápidos todavía son demasiado caros.

Al mismo tiempo que esto ocurre, los médicos temen ver aparecer en África una resistencia a la artemisinina, principal molécula utilizada hoy en día como tratamiento de 1ª línea contra la malaria. Dicha resistencia apareció estos últimos años en el sureste de Asia. “De momento, no vemos nada en Kenia, pero sabemos por experiencia que las resistencias asiáticas preceden sólo unos 10 años a las resistencias africanas. No vienen de Asia pero aparecen por las mismas razones”. Es decir, una sobreexposición de los parásitos a los medicamentos y una mala monitorización de los tratamientos, favorecen la supervivencia de los más resistentes.

Ya se han tomado medidas para demorar el plazo. “Cuando empecé a trabajar, se recomendaba dar antipalúdicos a título preventivo si aparecía las más mínima fiebre”, recuerda Zul Premji, profesor de parasitología en el hospital universitario Aga Khan de Nairobi. “Ahora, tratamos de establecer un diagnóstico seguro antes de dar el medicamento, para limitar la exposición del parásito a dicha molécula”.

 Zul Premji, profesor de parasitología


El único problema con este método de tratamiento es que los ensayos rápidos son todavía demasiados caros (de hecho, más que el propio tratamiento) y no lo suficientemente eficaces. En cuanto a los ensayos clásicos, empezando por la búsqueda de presencia de parásitos en la sangre, se requieren muchos técnicos y/o material para realizarlos, con el problema añadido de que son difíciles de establecer en las zonas lejanas. Justo allí donde la malaria está más presente.



Farmacias innumerables e incontrolables.

Otro problema añadido a todo lo anterior es conseguir que los enfermos no suspendan el tratamiento, con el fin de evitar la emergencia de dichas resistencias. “Los medicamentos han evolucionado mucho en términos de gusto, lo que facilita la toma, y el número de comprimidos ha sido reducido de forma significativa, pero son todavía demasiados los pacientes que interrumpen el tratamiento cuando están curados para ahorrar comprimidos”, lamenta Linus Igwemezie, director de la Novartis Malaria Iniciative, una colaboración entre la OMS y el laboratorio que tiene como misión la difusión a precio de coste del Coartem (una mezcla de artemisinina y de lumetranfina) principalmente en Kenia. “Tenemos exactamente el mismo problema en los países occidentales con los antibióticos” añade.

Coartem 80/480


A todo esto hay que añadir el tráficos ilegal de falsos medicamentos, subdosificados y poco eficaces (cuando no, tóxicos), que inundan el mercado keniata (cerca de un 40% de los antipalúdicos disponibles según algunas estimaciones). Las farmacias ilegales son innumerables e incontrolables. Lo mismo venden falsos medicamentos como píldoras por unidades que compran los más desfavorecidos, entrando así en el juego del parásito, que se beneficia de condiciones ideales para desarrollar sus resistencias.

Existen numerosas moléculas en fase de ensayo para sustituir la arteminisina, pero ninguna estará disponible antes de 2018. La carrera contra la malaria ya ha comenzado.

Publicado en ANECPLA, el 19 de noviembre de 2015


Otras informaciones relativas a este tema: http://www.academia.edu/6100119/Reemergence_of_Anopheles_funestus_as_a_Vector_of_Plasmodium_falciparum_in_Western_Kenya_after_Long-Term_Implementation_of_Insecticide-Treated_Bed_Nets

jueves, 7 de mayo de 2015

Hallan peces en el Ebro con altos niveles de insecticidas piretroides

Dependiendo de la fuente transcriben unos datos u otros según el interés de su público.





Una investigación del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (Idaea-CSIC) y del Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA) ha hallado por primera vez en peces de río, entre ellos del Ebro, concentraciones muy importantes de insecticidas piretroides acumuladas en el organismo de los animales.

Los piretroides son insecticidas sintéticos que se usan en todos los hogares, como los dispositivos anti mosquitos, fórmulas anti piojos o productos para mascotas, también los usan veterinarios y agricultores en sus campos y, a mayor escala, se utilizan en algunos países para el control de la malaria o el dengue.

Los investigadores han analizado 42 ejemplares de peces (bagres, barbos, truchas, carpas y gobios) capturados en 20 puntos de muestreo de cuatro ríos: seis puntos en el río Llobregat, cinco en el Ebro, cinco en el Júcar y cuatro en el Guadalquivir.

trucha de río


"El resultado más sorprendente es que todas las muestras tienen concentraciones detectables de piretroides", ha explicado Ethel Eljarrat, investigadora del CSIC en el Idaea.

"Esto sorprende porque los piretroides no están considerados contaminantes persistentes y porque ningún otro contaminante se ha hallado hasta ahora en el 100% de las muestras", ha puntualizado.

Los científicos analizaron en los mismos peces la presencia de otros contaminantes, y sólo algunos de estos se hallaron en casi todas las muestras, como los retardantes de llama PBDEs (presentes en el 85% de los peces) o los decloranos (en el 92% de ellos).

En las últimas décadas, los insecticidas piretroides han sustituido a los plaguicidas organoclorados y organofosforados ya que sus moléculas se degradan en menos de 90 días.

"Sin embargo -ha aclarado Eljarrat- el hecho de que continuamente estén emitiéndose al entorno, dado su amplio y constante uso, hace que estén siempre presentes y se les pueda considerar contaminantes pseudo-persistentes".

Esta es la primera vez que se detectan piretroides en peces de río y los niveles hallados son iguales o superiores a los hallados de otros contaminantes en los mismos animales.

"Ignoramos sus efectos tóxicos en estas concentraciones, porque no se han hecho suficientes estudios, pero nuestro trabajo alerta de que las concentraciones halladas (hasta 5 microgramos por gramo de grasa) son más elevadas que las de la mayoría de contaminantes emergentes, como los fármacos, los productos de cuidado personal o los retardantes de llama", según la investigadora.

Tras este estudio, Eljarrat han pedido que los piretroides se incluyan en los estudios de control y de calidad ambiental

el río Llobregat, atravesando la comarca de la Anoia


De los 12 insecticidas piretroides analizados, los que se han hallado en mayores concentraciones son la permetrina (en el río Ebro y Llobregat), la cipermetrina (en el Guadalquivir) y la tetrametrina (en el Júcar).

Estudios anteriores del mismo grupo investigador habían demostrado que, pese a que se pensaba que los mamíferos degradaban y expulsaban estos compuestos en su totalidad, los piretroides también se acumulan en mamíferos (en delfines) y en la leche materna.

Según el CSIC, la toxicidad aguda de los piretroides en sistemas acuáticos está ampliamente documentada.

Para algunos peces, las concentraciones letales en agua son inferiores a 1 microgramo por litro, aunque estudios recientes muestran que la exposición de peces a niveles aún más bajos de piretroides (en torno a 0,2 microgramos por litro) puede conllevar efectos tóxicos, como acumulación de lípidos en el hígado, problemas en el crecimiento, problemas cardíacos o disminución en el aleteo.

río Guadalquivir


Los científicos creen que las concentraciones halladas en este estudio son resultado de la acumulación a lo largo de la vida de los peces por una exposición constante a los piretroides presentes en el agua de río, en concentraciones inferiores a las letales.

Según el CSIC, a pesar de que los efectos en los seres humanos aún no están claros, se sabe que los piretroides pueden causar efectos neurológicos y carcinogénicos.

Fuente: El Periódico de Aragón
http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/hallan-peces-ebro-altos-niveles-insecticidas-piretroides_990985.html

Un estudio detecta altas acumulaciones de insecticidas en peces de río

Siguiendo las fuentes de la entrada anterior he encontrado artículos paralelos que amplían la información en las especies de los peces de río afectados, como de otros datos.





Medio Departamento de Comunicación

Un estudio con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha detectado elevadas acumulaciones de insecticidas en el tejido de peces de río. Se trata de insecticidas piretroides, cuyo uso está muy extendido, desde el ámbito doméstico (antimosquitos, antipiojos, etc.) hasta las aplicaciones veterinarias y agrícolas. Según estudios recientes, la exposición de los peces a este contaminante puede conllevar efectos tóxicos como la acumulación de lípidos en el hígado, problemas cardíacos y de crecimiento. Los efectos de los piretroides en los seres humanos no están claros, aunque se sabe que tienen efectos neurológicos y carcinógenos. Los resultados del estudio se publican en la revista Environment International.

Barbo gitano


Los investigadores han analizado 42 ejemplares de peces (bagres, barbos, truchas, carpas y gobios) capturados a lo largo de cuatro ríos (Llobregat, Ebro, Júcar y Guadalquivir). “El resultado más sorprendente es que todas las muestras presentan concentraciones detectables de piretroides”, apunta Ethel Eljarrat, investigadora del CSIC en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua y autora principal del trabajo. “Esto sorprende porque los piretroides no están considerados contaminantes persistentes y porque ningún otro contaminante se ha hallado hasta ahora en el cien por cien de las muestras”.

Los científicos hallaron en los mismos ejemplares otros contaminantes, y sólo algunos estaban en casi todas las muestras, como los retardantes de llama PBDEs (presentes en el 85% de las muestras) o los decloranos (en el 92%).

Carpa de río


Esta es la primera vez que se detectan piretroides en peces de río. Los niveles detectados son iguales o superiores a los de otros contaminantes en los mismos animales. “Ignoramos sus efectos tóxicos con estas concentraciones, porque no se han realizado suficientes estudios. Pero nuestro trabajo alerta de que las concentraciones halladas (hasta 5 microgramos por gramo de grasa) son más elevadas que las de la mayoría de contaminantes emergentes, como los fármacos, los productos de cuidado personal o los retardantes de llama. Por eso, los piretroides deberían incluirse en los estudios de control y de calidad ambiental.”

Los efectos de los piretroides en los seres humanos aún no están claros, pero se sabe que pueden causar efectos neurológicos y carcinogénicos. De hecho, la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. tiene clasificados algunos de estos piretroides (cipermetrina, permetrina y bifentrina) como posibles carcinógenos humanos.

Gobio ibérico


El estudio ha sido realizado por investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua y del Instituto Catalán de Investigación del Agua, en el marco del proyecto Consolider SCARCE, coordinado por el profesor Damià Barceló, que finaliza este mes de diciembre.