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jueves, 7 de julio de 2016

Nueva evidencia de toxicidad de los insecticidas neonicotinoides para las abejas

El uso global de insecticidas neonicotinoides en la agricultura es una de las posibles causas de la disminución de las poblaciones de abejas, polinizadores clave en la mayoría de los ecosistemas. Un estudio realizado en Alemania muestra que estos potentes insecticidas sistémicos interfieren en la capacidad de las abejas para alimentar correctamente a sus larvas.

la jalea real sirve de alimento para las ninfas


Cambios en la composición de la jalea real

Hace ya tres años que la Comisión Europea, basándose en un informe científico realizado por la EFSA, aprobó una propuesta para restringir el uso de tres insecticidas de la familia de los neonicotinoides,  la clotianidina, el imidacloprid y el tiametoxam, para proteger a las abejas.

Desde entonces son diversos los estudios que aportan evidencias sobre el daño que este tipo de plaguicidas provocan en el sistema nervioso o en el sistema reproductivo de las abejas. Investigadores de las universidades de Mainz y de Frankfurt (Alemania) reportan un nuevo efecto indeseable de los neonicotinoides, que afecta al desarrollo de las larvas de las abejas, y que es una indicación más de que estos insecticidas representan un claro peligro para estos insectos.

Foto publicada en http://ecoosfera.com/2013/10/diesel-otro-factor-que-amenaza-la-supervivencia-de-las-abejas/


En el estudio descubrieron que los neonicotinoides, en concentraciones bajas y en concentraciones de campo relevantes, reducen la concentración del neurotransmisor acetilcolina en la jalea real, el alimento para las larvas, secretada por las abejas melíferas (Apis mellifera carnica) nodrizas.

La jalea real es producida por la glándula hipofaríngea de las abejas nodrizas y contiene altas concentraciones de acetilcolina. Esta sustancia se conserva perfectamente en la jalea por su pH ácido de 4.0, que evita que se degrade y asegura que llegue intacta a las larvas. La acetilcolina es una molécula de señalización, que se produce en los llamados microcanales de la glándula de la jalea real de las abejas nodrizas y es importante para el desarrollo de las larvas de las abejas.

Para comprobarlo, en pruebas realizadas en laboratorio, los autores del estudio eliminaron la acetilcolina de la jalea real y el resultado fué una muerte más temprana de las larvas que se alimentaron de ésta, en comparación de las que se alimentaron con jalea que contenía acetilcolina.

Para examinar con más detalle el efecto de los neonicotinoides sobre el contenido de acetilcolina en la jalea, se expusieron colonias de abejas a diversas concentraciones de insecticidas neonicotinoides: clotianidina (100 partes por billon [ppb]) y tiacloprid (8,800 ppb).

La segregación de acetilcolina en la glándula hipofaríngea y su contenido en el alimento para las larvas disminuyó un 80%, después de la exposición durante 4 semanas.

En exposiciones a mayores dosis, incluso se pudo verificar que el contenido de acetilcolina puede reducirse incluso en un 75% y que las dosis más altas producen, además, daños en los microcanales y en las células secretoras de la glándula de la jalea, poniendo en peligro el desarrollo normal de las larvas.

las abejas transporte el polen de las flores


Incluso concentraciones de campo relevantes bajas de tiaclopid (200 ppb) y clotianidina (1 y 10 ppb), redujeron el nivel de acetilcolina en el alimento de las larvas y mostraron un inicio de efectos adversos en el desarrollo de éstas.

Los resultados de esta investigación han sido publicados en la revista científica PLoS ONE.

Honeybees Produce Millimolar Concentrations of Non-Neuronal Acetylcholine for Breeding: Possible Adverse Effects of Neonicotinoids , PlosOne, junio 2016



 Fuente:

Universidad de Mainz  http://www.uni-mainz.de/eng/

Publicado en Higiene Ambiental, el martes 5 de julio de 2016

jueves, 9 de junio de 2016

Las abejas melíferas recolectan un número sorprendente de pesticidas en las plantas no cultivadas

Las abejas melíferas recolectan la mayoría de su polen de plantas que no forman parte de cultivos. Con el polen se llevan a la colmena una gran cantidad de pesticidas tóxicos para ellas: insecticidas neonicotinoides en zonas agrícolas, piretroides si la recolecta de polen fue en jardines o cerca de casas habitadas, fungicidas y herbicidas. 



Las abejas melíferas prefieren recoger el polen en espacios no cultivados, en los que crecen diversidad de plantas con flores, y, según un estudio realizado en la Universidad Purdue de Indiana (EEUU), ese polen está consistentemente contaminado con toda una serie de plaguicidas agrícolas y urbanos, tanto o más que los cultivos.

Para llegar a esta conclusión, investigadores de Purdue recogieron muestras de polen de colmenas en tres lugares distintos durante más de 16 semanas (de mayo a septiembre), para saber qué fuentes de polen utilizan las abejas durante toda la temporada y si están contaminadas con pesticidas.

Las muestras recogidas representaron hasta 30 familias de plantas y contenían residuos de pesticidas que abarcaron nueve categorías de productos químicos, incluidos los insecticidas neonicotinoides, utilizados habitualmente para el tratamiento de semillas en cultivos de maíz y soja, y que son tóxicos para las abejas.



Sin embargo, las concentraciones más altas de plaguicidas en el polen de las abejas fueron de insecticidas piretroides, que se utilizan normalmente para controlar mosquitos y otras plagas molestas.

A pesar de que el polen recolectado en cultivos fue sólo una parte pequeña del total, las abejas estudiadas estuvieron expuestas a una sorprendente gama de productos químicos, de los cuales los de uso agrícola sólo representan una parte, siendo también los propietarios de viviendas y los paisajes urbanos grandes contribuyentes a la contaminación de los insectos.

Si bien el efecto nocivo de los insecticidas neonicotinoides sobre las abejas ha sido estudiado y se conoce, pocos estudios han examinado cómo las plantas que no pertenecen a cultivos agrícolas pueden exponer a las abejas a otros tipos de pesticidas.

El polen estudiado en Purdue provenía de tres espacios diferentes: de colmenas situadas en un prado no agrícola, en el borde de un campo de maiz sembrado con semillas tratadas con neonicotinoides y en el borde de un campo de maíz sembrado con semillas no tratadas. La recolección de muestras se realizó después de que los productores plantaron los cultivos, para evitar el polvo altamente contaminado que se levanta durante la siembra de las semillas recubiertas de neonicotinoides.



Los resultados mostraron que las abejas recogen una mayoría aplastante de su polen en plantas no cultivadas. Se hallaron 29 pesticidas en el polen del prado sin cultivar, 29 también en el del campo de maíz tratado y 31 en el del campo de maíz sin tratar.

Según los autores del estudio, estos resultados ilustran como las abejas están expuestas de forma crónica a numerosos pesticidas durante toda la temporada, y que estos productos químicos son un importante factor de estrés a largo plazo para ellas.

Los plaguicidas más comunes en los tres lugares muestreados fueron los fungicidas y los herbicidas, productos típicos para tratar enfermedades de los cultivos y controlar la presencia de malezas.

De los insecticidas, los neonicotinoides y los piretroides fueron los más comunes en las muestras y suponen el mayor riesgo para las abejas. Aunque ambos tipos de insecticidas son tóxicos para las abejas, los niveles de riesgo relativo difieren. Los neonicotinoides son mas venenosos para las abejas pero se utilizan principalmente en tierra agrícola.



 Por el contrario, los piretroides se utilizan normalmente allí donde es más probable encontrar a las polinizadoras, cerca de casas y jardines con gran diversidad de plantas con flores, exponiendo a las abejas  de manera frecuente a niveles más altos de productos químicos. En el estudio de detectaron distintos picos de piretroides en agosto y septiembre, meses en los que en las zonas estudiadas muchos propietarios de viviendas rocían estos productos químicos para eliminar mosquitos, avispas y otras plagas.

El polen de los tres grupos contenía también DEET, el ingrediente activo en la mayoría de los repelentes para insectos.

Finalmente, los investigadores afirman que se sabe poco acerca de cómo estos diversos pesticidas interactúan entre si, la toxicidad de los insecticidas, por ejemplo, puede aumentar cuando se combinan con ciertos fungicidas, y que riesgos supone esto para las abejas.

 Fuente: Purdue University  http://www.purdue.edu/


Articulo original: Non-cultivated plants present a season-long route of pesticide exposure for honey bees, Nature:  http://www.nature.com/ncomms/2016/160531/ncomms11629/full/ncomms11629.html

Publicado en Higiene Ambiental, el jueves 9 de junio de 2016

Todas las imágenes las he conseguido tras una búsqueda por Apis mellifera Purdue" en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.

viernes, 1 de mayo de 2015

Los insecticidas neonicotinoides podrian estar creando adicción en las abejas



Diversas son las causas que se asocian a la preocupante desaparición de las abejas, una de ellas el uso de insecticidas en la agricultura. Un estudio ha descubierto que estos insectos se sienten atraídos por el néctar que contiene insecticidas neonicotinoides, que actuarían sobre su cerebro creandoles adicción, de manera similar que la nicotina lo hace en el cerebro humano.

 
abeja en una flor de colza


El impacto de los insecticidas neonicotinoides sobre los insectos polinizadores como las abejas, fundamentales para la biodiversidad y la polinización de cultivos, es muy controvertido. Según estudios realizados, concentraciones subletales de estos biocidas alteran el comportamiento de las abejas sociales y reducen la supervivencia de las colonias.

En contra de esto, se argumenta que los efectos negativos sólo surgen de la exposición a concentraciones de neonicotinoides mayores de los que se encuentran en el néctar y el polen de las plantas tratadas o que las abejas pueden elegir buscar alimento en otras flores disponibles no tratadas y de este modo evitar la exposición.

En base a estudios realizados, la UE impuso en 2013 restricciones temporales al uso de cuatro neonicotinoides ampliamente utilizados:  fipronil, clotianidina, imidacloprid y tiametoxam para proteger a las abejas.

Ahora, un estudio de la Universidad de Newcastle y el Trinity College de Dublín, y publicado en la revista Nature, muestra que las abejas melíferas (Apis mellifera) y los abejorros comunes (Bombus terrestris) son atraidos por el néctar que contiene los insecticidas clotianidina, imidacloprid y tiametoxam y que este hecho incrementa sus posibilidades de exposición a los pesticidas hasta niveles elevados. Un mayor nivel de exposición se ha asociado a riesgos de intoxicación con efectos agudos o crónicos sobre estos pequeños insectos y disfunciones en el comportamiento de las abejas forrajeras, que comprometen la supervivencia de la colmena.



Según las pruebas realizadas, cuando a las abejas se les da a elegir entre una solución de azúcar que contiene neonicotinoides y otra que no, prefieren alimentarse de la solución con los insecticidas.

Geraldine Wright, principal autora del estudio en el Instituto de Neurociencia de la Universidad de Newcastle, afirma que "las abejas no pueden degustar los neonicotinoides presentes en el néctar contaminado y por lo tanto no les repelen y, lo que es peor, incluso prefieren la comida contaminada con los pesticidas. Los neonicotinoides se dirigen a los mismos mecanismos en el cerebro de la abeja que los que se ven afectados por la nicotina en el cerebro humano. El hecho de que las abejas muestren una preferencia por los alimentos que contienen neonicotinoides es preocupante, ya que sugiere que, al igual que la nicotina, los neonicotinoides pueden actuar como una droga, convirtiendo a los alimentos que contienen estas sustancias nocivas en más gratificantes".

Si las abejas forrajeras prefieren recolectar néctar que contiene neonicotinoides, este hecho podria tener un impacto negativo en cadena sobre las colonias enteras y las poblaciones de abejas.

abeja sobre flor de colza



Fuente: Universidad de Newcastle  http://www.ncl.ac.uk/

Publicado en Higiene Ambiental, el miércoles 29 de abril de 2015

Las fotos las he obtenido por una búsqueda "abeja colza" en Google Imágenes. Agradezco a los autores de las fotos por compartirlas en la red.

domingo, 28 de diciembre de 2014

La agricultura intensiva moderna contribuye a la desaparición de las abejas



Las abejas, aliadas indispensables de los agricultores para la polinización de los cultivos, se hallan en un preocupante declive. Un estudio realizado en Países Bajos muestra que la disminución de la diversidad de plantas y árboles florales provocada por la agricultura moderna dificulta la alimentación de estos insectos y potencia, junto a los insecticidas neonicotinoides y las enfermedades, su desaparición.




La creciente preocupación por la disminución de las abejas silvestres y la grave pérdida asociada de polinización de las plantas, vital para nuestra alimentación y para la biodiversidad, urge a identificar las causas subyacentes.

Son varios los factores que las amenazan: el uso de insecticidas neonicotinoides, parásitos y enfermedades, especies invasoras como la avispa asiática, el cambio climático y también las prácticas de la agricultura industrializada, que origina una menor disponibilidad y diversidad de alimento para estos insectos.



Un estudio realizado en los Países Bajos, territorio con muy alto porcentaje de tierra natural que ha sido cultivada, muestra que existe una conexión entre el descenso de la diversidad floral y el declive de las abejas.

Jeroen Scheper, ecólogo de la Universidad de Wageningen afirma que los efectos negativos del ácaro parásito Varroa, las enfermedades o la carga de insecticidas pueden ser reforzados por la limitación de la disponibilidad de comida. Al disminuir los recursos, las abejas melíferas pueden ser más vulnerables a estas amenazas. Igualmente, los efectos no letales de los insecticidas pueden afectar negativamente la eficiencia recolectora de las abejas obreras, posiblemente con mayor impacto si la disponibilidad de recursos florales es baja.



Tras examinar el polen en abejas de colecciones entomológicas, recolectadas antes del inicio de su declive, los científicos vieron cuales eran las preferencias de determinadas abejas al buscar flores para alimentarse. Al comparar los datos obtenidos, comprobaron que las especies actuales que están en mayor declive son precisamente las que se alimentan de flores de plantas silvestres o semisilvestres que ahora escasean. Por el contrario, las abejas especializadas en las rosáceas, que incluyen flores, árboles y plantas ornamentales con una producción muy desarrollada en Países Bajos, proliferan.

Fuente: El País
 

Publicado en Higiene Ambiental, el jueves 27 de noviembre de 2014





Las imágenes proceden de una búsqueda en Google Imágenes por "abejas nicotinedoides". Agradezco a sus autores compartirlas con la red.

martes, 31 de diciembre de 2013

Los insecticidas acetamiprid e imidacloprid potenciales neurotóxicos para humanos

Los insecticidas neonicotinoides acetamiprid e imidacloprid pueden afectar el sistema nervioso humano en desarrollo. La Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) propone reducir los niveles de exposición aceptables establecidos e incluir en los procesos de autorización de plaguicidas estudios de neurotoxicidad durante el desarrollo del sistema nervioso.


Actuación del imidacloprid (publicado en animalhealth.bayer.com) 


 El pasado mes de mayo la Comisión Europea impuso una amplia restricción en el uso de tres insecticidas neonicotinoides; la clotianidina, el imidacloprid y el tiametoxam durante dos años para proteger la salud de las abejas. Poco después se añadió el fipronil a esta lista.

Siguiendo indicaciones de la CE, la EFSA ha elaborado ahora un informe científico sobre el potencial de dos insecticidas neonicotinoides; el acetamiprid y el imidacloprid, para dañar el sistema nervioso humano, particularmente el cerebro, durante su desarrollo.

Fórmula del imidacloprid


El informe se ha basado en un estudio realizado en Japón y otros datos disponibles sobre la potencial neurotoxicidad de los dos insecticidas para los humanos y especialmente en el desarrollo cerebral de los niños.

Basándose en estos datos, la EFSA considera que los niveles de referencia establecidos para una exposición aceptable al acetamiprid y al imidacloprid pueden no ser suficiente protección contra la neurotoxicidad en el desarrollo y que deben ser reducidos.

Fórmula del acetamiprid


La propuesta para el acetamiprid es reducir los actuales valores de referencia de la ingesta diaria admisible (ADI) y el nivel de exposición admisible para el operario (AOEL) de 0,07mg/kg peso corporal/diario a 0,025mg. La dosis aguda de referencia (ARfD) bajaría de 0,1mg/kg peso corporal/diario a 0,025mg.

Para el imidacloprid, los actuales AOEL y ARfD de 0,08mg/kg peso corporal/diario bajarian a 0,06mg, mientras que el valor de la ingesta diaria admisible (ADI) se considera suficientemente segura para proteger frente a los potenciales efectos neurotóxicos en el desarrollo.

Fórmula tridimensional del imidacloprid


Por otra parte, EFSA apoya el establecimiento de la presentación obligatoria de estudios sobre la neurotoxicidad durante el desarrollo, dentro del proceso de autorización de sustancias plaguicidas en la UE. El consejo del Panel sobre Productos Plaguicidas y sus Residuos de EFSA es que todas las sustancias neonicotinoides sean evaluadas como parte de esta estrategia.





Publicado en Higiene Ambiental, el lunes 30 de diciembre de 2013

viernes, 1 de febrero de 2013

Bruselas pide el veto de 2 años al uso de pesticidas que amenazan la salud de las abejas

Una abeja sobre una flor de girasol (foto publicada en fondospedia.com)



La Comisión Europea ha propuesto este jueves "suspender durante dos años" el uso de los tres neonicotinoides más frecuentes como plaguicidas en la siembra del girasol, la colza, el algodón y el maíz, al considerar que podrían dañar la salud de las abejas, cuya mortalidad ha aumentado alarmantemente en la Unión Europea.

Campo de girasoles en el Camino de Santiago poco antes de San Juan de Ortega (Burgos) en agosto 2011


Se trata de una restricción que requiere el apoyo de los Estados miembros para hacerse efectiva y que, en cualquier caso, no afectaría ni a los cultivos de otoño ni a aquellos que no atraen a las abejas, según ha precisado en rueda de prensa el portavoz comunitario de Salud y Consumo, Frédéric Vincent.

Campo de colza (foto ilsagroup.com)


La propuesta se basa en el principio de precaución a partir de un informe de la Agencia europea de seguridad alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) que señala tres plaguicidas de la familia de los neonicotinoides comercializados en Europa por Bayer y Syngenta: clotianidina, tiametoxam e imidacloprid.

Una abeja sobre una flor de colza (foto wwww.ociribe.com)


Los tres se utilizan para tratar las semillas y el grano antes de su siembra y podrían afectar a las abejas por el rastro que dejan en el polen y el néctar, causándoles parálisis y hasta la muerte, aunque no suponen un riesgo para la salud humana, según recalcan desde Bruselas.

Los Estados miembros estudian este jueves en Bruselas los detalles de la propuesta, en una reunión a nivel de expertos de la que no se esperan decisiones sino que sea el primer paso de la discusión. La medida podría afectar a un tercio de las semillas preparadas en la UE y España es uno de los principales productores.

Abejas revoloteando sobre flores de colza (foto en todomiel.net)


El comisario de Salud y Consumo, Tonio Borg, quiere redactar la propuesta formal de reglamento de aquí a marzo, con el objetivo de que su aplicación, si gana el apoyo de los 27, se materialice el 1 de julio de este año.

Aunque los pesticidas sometidos a examen están autorizados en la Unión Europea, ya hay varios países que no permiten su uso en determinados cultivos, como es el caso de Alemania, Italia o Francia. Eslovenia, por su parte, cuenta con una prohibición total.

Plantación de algodón (foto de Internet)


Además de enmendar las condiciones de los permisos de estos pesticidas para restringir su uso a los cultivos que no atraen a las abejas y a los cereales de invierno, también afectaría a la comercialización y uso de semillas tratadas con productos que incluyan estas sustancias activas. Sin embargo, se prevé una excepción para que los Estados miembros puedan decidir autorizar las semillas de maíz tratadas este mismo año.

Detalle de una plantación de algodón (foto de www.daymsa.com)


Bruselas sostiene que se trata de medidas "proporcionadas y equilibradas" y ofrece revisarlas en un plazo de dos años tras dos años de su entrada en vigor, para valorar su impacto.

Fuentes del Ministerio que dirige Miguel Arias Cañete señalaron que el titular de Agricultura trasladó al comisario y al resto de Estados miembros, en su reunión del lunes, que España es partidaria de que cualquier medida sea de carácter comunitario y no unilateral, al tiempo que advirtió de que falta "información necesaria" para una evaluación definitiva de la situación.

Maizales (foto de lacomunidad.cadenaser.com)


GREENPEACE PIDE MÁS
La medida que propone Bruselas es bien vista por organizaciones ecologistas como Greenpeace, que ha saludado en un comunicado la idea de la restricción, aunque ha pedido ir más allá en la prohibición y extenderla a otros plaguicidas.

"El plan de la Comisión es un buen primer paso, pero no ha llegado a recomendar una prohibición más amplia como precaución que cubra el uso de neonicotinoides en los casos en los que EFSA ha señalado una importante ausencia de datos", ha dicho el responsable de la política agrícola de la UE en Greenpeace, Marco Contiero.

Maizal (foto de nevacasazar.blogspot.com)


Conteiro ha pedido "acciones decisivas" para proteger el entorno natural de Europa y también la producción de alimentos, "que depende ampliamente de la polinización de las abejas".

"La prohibición de algunos pesticidas dañinos solo es una salvaguarda muy limitada", ha advertido otro miembro de Greenpeace, experto en agricultura sostenible, Matthias Wüthrich.

Publicado en el diario La Vanguardia, el viernes 1 de febrero de 2013

jueves, 24 de enero de 2013

Riesgo para las abejas asociado al uso de insecticidas neonicotinoides


EFSA ha publicado un informe sobre los riesgos para las abejas asociados al uso de tres insecticidas neonicotinoides: clotianidina, imidacloprid y tiametoxam, como tratamiento de semillas o en forma de gránulos. La evaluación de los riesgos se realizó analizando los usos autorizados en la UE para estas sustancias.


                                                  (foto sacada de Google Imágenes)
    

Riesgos para las abejas asociados a insecticidas neonicotinoides

El despoblamiento de las colmenas y la desaparición de las abejas melíferas ha sido asociado en estudios al uso de ciertos insecticidas neonicotinoides. La disminución del número de abejas es motivo de preocupación ya que, en particular las abejas melíferas, juegan un papel importante en la polinización de una amplia gama de cultivos y plantas silvestres.

A petición de la Comisión Europea, la Agencia Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA) ha analizado los riesgos para estos insectos derivados del uso de tres insecticidas neonicotinoides, con especial atención a sus efectos agudos y crónicos sobre la supervivencia y el desarrollo de las colonias de abejas, sus efectos sobre las larvas de abejas y el comportamiento de las abejas, y los riesgos que plantean las dosis subletales de las tres sustancias.

La evaluación del riesgo se focalizó en las tres principales vias de exposición: los residuos en néctar y polen en flores y plantas tratadas, la exposición en el polvo producido durante la siembra de semillas tratadas o la aplicación de gránulos, y la exposición en los residuos en el líquido de gutación producido por las plantas tratadas.

                                        (foto sacada de Google Imágenes)

Con los datos disponibles, los expertos concluyeron para las tres sustancias activas en productos insecticidas clotianidina, imidacloprid y tiametoxam:

Exposición en polen y néctar: Sólo se considera aceptable su uso en los cultivos que no son atractivos para las abejas.
Exposición en polvo: Se indica la existencia de riesgo para las abejas, o no puede ser excluido el riesgo, con algunas excepciones, como el uso en la remolacha azucarera y en cultivos plantados en invernaderos o para el uso en algunos gránulos.
Exposición en la gutación: La única evaluación de riesgo que pudo completarse fué en el caso del maiz tratado con tiametoxam. En este caso, los estudios de campo muestran un efecto agudo en abejas melíferas expuestas.
Las conclusiones de EFSA contienen tablas que enumeran todos los usos autorizados de las tres sustancias para el tratamiento de semillas y en forma de gránulos, e indican, para cada via de exposición, donde se ha identificado riesgo o bajo riesgo y si la evaluación no se pudo realizar por falta de datos.

                                         (foto sacada de Google Imágenes)

El actual estudio realizado por EFSA ha valorado los datos presentados para aprobación de las sustancias activas, y la autorización de productos insecticidas que las contengan, a nivel europeo, asi como otros datos relevantes, como avances en la evaluación del riesgo para los polinizadores o datos de vigilancia. El pasado mayo de 2012 EFSA ya publicó un dictamen científico sobre este tema, con recomendaciones para la mitigación del riesgo.

El objetivo de estos trabajos de la institución es conseguir un documento que sirva de guia para la evaluación de riesgos de los productos fitosanitarios sobre las abejas, un documento que actualmente se halla en desarrollo y del que se publicó una versión provisional en septiembre de 2012. (EFSA Guidance Document on the Risk Assessment of Plant Protection Products on Bees )

El informe concluye que la falta de datos dificultan las evaluaciones de riesgo para algunos usos autorizados de los tres insecticidas en la UE y destaca también la limitada información referente a los riesgos que éstos representan para otros polinizadores distintos de las abejas.



Fuente: EFSA identifies risks to bees from neonicotinoids

Publicado en Higiene Ambiental, el jueves 24 de enero de 2013