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miércoles, 26 de abril de 2017

Las garrapatas pueden transmitir más de 50 enfermedades diferentes a humanos

Ante la información que ya se publicó en este blogs la semana pasada de la detección de garrapatas, en comunidades autonómicas del centro de España, portadoras de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, ha despertado el interés por conocer la enfermedades que estos artrópodos pueden transmitir. Ver: http://controldeplagassanidadambiental.blogspot.com.es/2017/04/sanidad-detecta-garrapatas-con-fiebre.html




Las más frecuentes son las de origen bacteriano, como la enfermedad de Lyme

En España hay más de 20 tipos de garrapatas que pueden estar infectadas con una amplia variedad de organismos patógenos y, de hecho, se estima que estos parásitos pueden transmitir más de 50 enfermedades diferentes a los seres humanos, de ahí la necesidad de estar atentos ante posibles picaduras.



«Las garrapatas solo entienden del ser vivo que les aporta lo que necesitan para reproducirse, que en su caso es sangre», según ha destacado el presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid, Felipe Vilas, durante un acto organizado en colaboración con la empresa Zoetis.

Aunque las garrapatas son más frecuentes en animales, también pueden picar a humanos, especialmente en esta época del año ya que son artrópodos que suelen activarse en los meses cálidos, desde la primavera hasta el otoño, lo que también coincide con que es cuando la gente sale más al campo.



De hecho, ha asegurado la presidenta en España del European Scientific Counsel Companion Animal Parasites (ESCCAP), Guadalupe Miró, «una sola garrapata puede albergar varios tipos de virus o bacterias».

Las enfermedades transmitidas por garrapatas más frecuentes son las de origen bacteriano, como la enfermedad de Lyme, la anaplasmosis o la rickettsiosis, las parasitarias como la babesiosis o las de origen vírico como la encefalitis o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, cuyo riesgo sigue siendo bajo a pesar de que el año pasado se detectó el primer caso autóctono en España, en un hombre que acabó falleciendo.



A raíz de esa muerte, el Ministerio de Sanidad inició un estudio para identificar la presencia del virus Crimea-Congo en España y, según los datos presentados la semana pasada, se han detectado cientos de garrapatas infectadas en Madrid, Castilla y León, Extremadura y Castilla-La Mancha, tras más de 9.500 analizadas del género ''Hyalomma'.

El investigador Horacio Gil, del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, ha reconocido que el estudio reveló una extensión del virus «más amplia de lo que se esperaba» en España aunque, pese a ello, el riesgo de contagio a humanos sigue siendo bajo.

Enfermedad de Lyme, más frecuente

Otras patologías transmitidas por garrapatas como la enfermedad de Lyme son más frecuentes, con unos 70.000 nuevos casos cada año en Europa, y aunque en España no hay registros oficiales se estima que podría haber unos dos casos por cada 100.000 habitantes.

Esta patología está provocada por la bacteria 'Borrelia' y la transmiten las garrapatas del género 'Ixodes', el mismo que también puede provocar la rickettsiosis, menos frecuente, con unos 0,56 casos por cada 100.000 habitantes en España.



Pese a esa baja incidencia, Gil ha reconocido que los estudios de seroprevalencia realizados en diferentes regiones han detectado la presencia de anticuerpos contra estas bacterias en hasta el 14 por ciento de la población analizada, lo que revela que «pueden haber estado expuestos a este microorganismo».

El problema de todas estas patologías es que no siempre provocan síntomas y, cuando lo hacen, producen cuadros clínicos inespecíficos, lo que dificulta su diagnóstico y tratamiento. «Los pacientes no saben que les ha picado una garrapata», ha reconocido este experto.

De hecho, la vicepresidenta de la Asociación de Lyme Crónico en España (ALCE), Ana Navarro, ha reconocido que tuvo que convivir con varios diagnósticos «no acertados» hasta que por fin se confirmó el origen de su sintomatología.

La ventaja, ha añadido Gil, es que como norma general el parásito tarda entre 24 y 48 horas en empezar a alimentarse de la sangre por lo que, hasta entonces, no habría riesgo de transmitir la infección, de ahí la importancia de «retirarla cuanto antes».

Para ello, recomienda usar unas pinzas de borde romo y punta fina o quitarlas con los dedos con unos guantes finos, tratando de evitar su aplastamiento o el uso de remedios naturales como aceite o alcohol.



Y en los días siguientes a la picadura es preciso observar si aparece fiebre o erupción en la piel ya que, en ese caso, hay que buscar atención médica indicando que ha sido picado por una garrapata. De hecho, Gil recomienda incluso guardar la garrapata en un frasco con papel húmedo en su interior para en ese caso poder precisar el tipo de especie y detectar antes el patógeno.

De igual modo, recomienda que tras ir al campo es preferible revisar cuidadosamente el cuerpo para detectar la presencia de la garrapata o su picadura, sobre todo en axilas, cabello, ingle, detrás de las rodillas, dentro y fuera de las orejas, dentro del ombligo o alrededor de la cintura. En general, las garrapatas suelen preferir los lugares calientes y húmedos del cuerpo.


Fuente:  http://www.abc.es/sociedad/abci-garrapatas-pueden-transmitir-mas-50-enfermedades-diferentes-humanos-201704251507_noticia.html

Las imágenes las he obtenido por una búsqueda por "enfermedades bacterianas transmitidas por garrapatas" en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.




viernes, 12 de septiembre de 2014

la babesiosis y la enfermedad de Lyme atacan juntas

Si está planificando pasar tiempo de calidad al aire libre este verano (este informe se publicó a principios del verano) , una investigación reciente podría darle otro motivo para protegerse de las garrapatas.

En un estudio del estado de Nueva York, se halló que alrededor de una de cada diez garrapatas del cierto portaba al menos dos gérmenes nocivos, y los minúsculos vampiros podían pasar ambas infecciones a un ser humano a través de una sola picadura.

"Un tercio de las garrapatas están infectadas con la bacteria del Lyme, y alrededor de un tercio de éstas están infectadas también con otra cosa", señaló Felicia Keesing, profesora de biología del Colegio Bard en Annandale-on-Hudson, Nueva York. Eso significa que alrededor del 10 por ciento de todas las garrapatas de su área portan no solo una, sino dos enfermedades potencialmente peligrosas.

"Si alguien ha sido expuesto a la enfermedad de Lyme, hay una probabilidad de un tercio de que se haya expuesto a otra cosa al mismo tiempo. Es una probabilidad bastante alta", apuntó Keesing.

Keesing ha estado recolectando datos y haciendo pruebas a miles de garrapatas en el condado Dutchess en la parte norte de Nueva York, un área donde hay muchas enfermedades transmitidas por las garrapatas.

Keesing se sentía curiosa por saber cuántas garrapatas tienen el potencial de transmitir infecciones múltiples a la vez. Halló que las garrapatas en esa área tienen casi el doble de probabilidades de lo que se anticipaba de portar dos gérmenes distintos: la bacteria que provoca la enfermedad de Lyme y un minúsculo parásito que infecta a los glóbulos rojos, provocando una enfermedad menos común conocida como babesiosis.

Los resultados de su estudio aparecen en una edición reciente de la revista PLOS One.

Por sí sola, la babesiosis normalmente provoca pocos problemas en las personas sanas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Pero puede resultar letal para las personas mayores, o las que tienen una función inmunitaria afectada.

Sin embargo, cuando la babesiosis y la enfermedad de Lyme atacan juntas, los expertos señalan que eso puede complicar los síntomas de ambas infecciones.

"Las personas que tienen ambas infecciones tienen más síntomas de forma aguda que las personas que solo tienen la enfermedad de Lyme", explicó el Dr. Peter Krause, científico investigador principal de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut. "Pueden experimentar dolor de cabeza, fiebre, escalofríos, sudoración, fatiga, dolores musculares... muchos síntomas", advirtió.

Krause ha pasado su carrera estudiando la babesiosis, pero no participó en la investigación actual.

No se sabe exactamente con qué frecuencia las personas contraen ambas infecciones de una sola picadura de garrapata, porque los médicos generalmente no saben que deben hacer las pruebas para más de un problema. Pero Krause llevó a cabo un estudio en 1996 en Nueva Inglaterra donde evaluó a personas con y sin síntomas de enfermedades transmitidas por las garrapatas para intentar capturar la tasa real de infecciones conjuntas del lugar.

"Hallamos que 240 tenían enfermedad de Lyme, [y] alrededor de 26 personas tenían Lyme y babesiosis, así que alrededor de un once por ciento", comentó. Esa tasa refleja de cerca las tasas de infección conjunta que Keesing halló en las garrapatas de la parte norte de Nueva York.

Tanto Krause como Keesing afirman que los médicos que ejercen en áreas donde las enfermedades transmitidas por las garrapatas son comunes deben estar más conscientes del problema de la infección conjunta, sobre todo si los pacientes que acuden con los síntomas de la enfermedad de Lyme no responden al tratamiento.

"Si las personas no se sienten bien tras unos días de iniciar los antibióticos, el médico debe pensar que si administra el antibiótico que probablemente se está deshaciendo de la enfermedad de Lyme, tiene que estar pasando alguna otra cosa. Y esta garrapata puede transmitir otros cinco agentes aparte de la enfermedad de Lyme", dijo Krause.

Unas medidas de sentido común pueden ayudar a prevenir las infecciones transmitidas por las garrapatas en primer lugar.

Krause sugiere evitar los lugares donde les gusta vivir a los insectos, como las áreas boscosas y con mucha hierba. Dijo que la evitación es particularmente importante para las personas que tienen una función inmunitaria debilitada.

"Si está en un área boscosa, revise si tiene garrapatas. Use pantalones largos, una camisa de mangas largas y repelente contra las garrapatas", aconsejó.

Y por último, si encuentra una garrapata en su piel, no se asuste.

"La mayoría de personas que sufren de picaduras de garrapata no contraen la enfermedad de Lyme ni ninguna otra de estas infecciones", comentó. "Sabemos que apenas alrededor del tres por ciento de las personas picadas por garrapatas del ciervo contraen enfermedad de Lyme".

Simplemente asegúrese de quitarse la garrapata con cuidado desde que la encuentre, para ayudar a minimizar cualquier riesgo de infección, planteó Krause.

"Si se saca la garrapata antes de que haya estado allí durante 36 horas, no se infectará", aseguró.

FUENTES: Felicia Keesing, Ph.D., professor of biology, Bard College, Annandale-on-Hudson, N.Y.; Peter Krause, M.D., senior research scientist, Yale School of Public Health and Yale School of Medicine, New Haven, Conn.; June 2014, PLOS One

Revista PLOS One:  http://www.plosone.org/

martes, 9 de septiembre de 2014

Enfermedades transmitidas por garrapatas en el estado norteamericano de Texas

Desde el pasado mes de julio el hermano de una amiga que viajó a Texas padece de altas fiebres, superiores en casos a 40ºC, dolores de cabeza y otros síntomas, permaneciendo ingresado desde entonces. En su visita se vio afectado  por garrapatas.

Nosotros pensamos que un viaje a los Estados Unidos de Norteamérica no tiene ningún riesgo, pero según esto no parece tan cierto.

garrapata Ixodes ricinus, posible portadora de enfermedades en Texas


Hay seis enfermedades notificables transmitidas por garrapatas en Texas: la babesiosis, ehrlichiosis (incluyendo anaplas- mosis), la enfermedad de Lyme, la fiebre maculosa de las Montañas Rocosas, la tularemia y la fiebre recurrente transmitida por garrapatas. Además, una enfermedad de Lyme, como conocido como Stari (Sur Tick Asociada Erupción Enfermedad), transmitida por la garrapata estrella solitaria, es reportable como la enfermedad de Lyme. El no reportar estas enfermedades es un delito menor de Clase B en el Texas Health and Safety Code, Sección 81.049, pero esta disposición es raramente, si acaso, forzada. Texas es un estado de vigilancia pasiva, y es probable que hay un considerable subregistro de las enfermedades transmitidas por garrapatas. El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estima que sólo el diez por ciento de los casos de enfermedad de Lyme en los EE.UU. se informó. Se necesita una mayor conciencia pública para la prevención y la educación es necesaria médico basándose en la investigación actual para el diagnóstico y tratamiento adecuados. Contrariamente a las afirmaciones de muchos médicos, la enfermedad de Lyme no es una enfermedad poco común que es fácil de evitar, difícil de adquirir y fácil de diagnosticar; ni se trata y se cura fácilmente. El más largo es el tiempo transcurrido entre una infección picadura de garrapata que causa y el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad de Lyme, es más probable que la enfermedad será grave y de larga duración, y el costo del tratamiento muy alto. enfermedades transmitidas por garrapatas pueden ser extremadamente debilitantes e incluso mortales. El fracaso para diagnosticar y tratar agresivamente conduce a la discapacidad, que puede ser comparable en intensidad y efecto a la causada por la insuficiencia cardíaca congestiva. Detección y tratamiento temprano es fundamental, y se necesita un tratamiento agresivo en todas las etapas. Muchos médicos en Texas creen que la enfermedad de Lyme no es endémica en el estado, y los pacientes se les suele decir que no hay enfermedad de Lyme en Texas. Como resultado, muchos pacientes tienen que ir fuera del estado para el diagnóstico y el tratamiento.



Si está planificando pasar tiempo de calidad al aire libre este verano, una investigación reciente podría darle otro motivo para protegerse de las garrapatas.

garrapata Ixodes ricinus


En un estudio del estado de Nueva York, se halló que alrededor de una de cada diez garrapatas del cierto portaba al menos dos gérmenes nocivos, y los minúsculos vampiros podían pasar ambas infecciones a un ser humano a través de una sola picadura.

"Un tercio de las garrapatas están infectadas con la bacteria del Lyme, y alrededor de un tercio de éstas están infectadas también con otra cosa", señaló Felicia Keesing, profesora de biología del Colegio Bard en Annandale-on-Hudson, Nueva York. Eso significa que alrededor del 10 por ciento de todas las garrapatas de su área portan no solo una, sino dos enfermedades potencialmente peligrosas.

Borrelia


"Si alguien ha sido expuesto a la enfermedad de Lyme, hay una probabilidad de un tercio de que se haya expuesto a otra cosa al mismo tiempo. Es una probabilidad bastante alta", apuntó Keesing.

Keesing ha estado recolectando datos y haciendo pruebas a miles de garrapatas en el condado Dutchess en la parte norte de Nueva York, un área donde hay muchas enfermedades transmitidas por las garrapatas.

Keesing se sentía curiosa por saber cuántas garrapatas tienen el potencial de transmitir infecciones múltiples a la vez. Halló que las garrapatas en esa área tienen casi el doble de probabilidades de lo que se anticipaba de portar dos gérmenes distintos: la bacteria que provoca la enfermedad de Lyme y un minúsculo parásito que infecta a los glóbulos rojos, provocando una enfermedad menos común conocida como babesiosis.

garrapata Ixodes scapularis, presente en Texas


Los resultados de su estudio aparecen en una edición reciente de la revista PLOS One.

Por sí sola, la babesiosis normalmente provoca pocos problemas en las personas sanas, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Pero puede resultar letal para las personas mayores, o las que tienen una función inmunitaria afectada.

Sin embargo, cuando la babesiosis y la enfermedad de Lyme atacan juntas, los expertos señalan que eso puede complicar los síntomas de ambas infecciones.

"Las personas que tienen ambas infecciones tienen más síntomas de forma aguda que las personas que solo tienen la enfermedad de Lyme", explicó el Dr. Peter Krause, científico investigador principal de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut. "Pueden experimentar dolor de cabeza, fiebre, escalofríos, sudoración, fatiga, dolores musculares... muchos síntomas", advirtió.

Krause ha pasado su carrera estudiando la babesiosis, pero no participó en la investigación actual.

Borrelia


No se sabe exactamente con qué frecuencia las personas contraen ambas infecciones de una sola picadura de garrapata, porque los médicos generalmente no saben que deben hacer las pruebas para más de un problema. Pero Krause llevó a cabo un estudio en 1996 en Nueva Inglaterra donde evaluó a personas con y sin síntomas de enfermedades transmitidas por las garrapatas para intentar capturar la tasa real de infecciones conjuntas del lugar.

"Hallamos que 240 tenían enfermedad de Lyme, [y] alrededor de 26 personas tenían Lyme y babesiosis, así que alrededor de un once por ciento", comentó. Esa tasa refleja de cerca las tasas de infección conjunta que Keesing halló en las garrapatas de la parte norte de Nueva York.

Tanto Krause como Keesing afirman que los médicos que ejercen en áreas donde las enfermedades transmitidas por las garrapatas son comunes deben estar más conscientes del problema de la infección conjunta, sobre todo si los pacientes que acuden con los síntomas de la enfermedad de Lyme no responden al tratamiento.

"Si las personas no se sienten bien tras unos días de iniciar los antibióticos, el médico debe pensar que si administra el antibiótico que probablemente se está deshaciendo de la enfermedad de Lyme, tiene que estar pasando alguna otra cosa. Y esta garrapata puede transmitir otros cinco agentes aparte de la enfermedad de Lyme", dijo Krause.

Borrelia


Unas medidas de sentido común pueden ayudar a prevenir las infecciones transmitidas por las garrapatas en primer lugar.

Krause sugiere evitar los lugares donde les gusta vivir a los insectos, como las áreas boscosas y con mucha hierba. Dijo que la evitación es particularmente importante para las personas que tienen una función inmunitaria debilitada.

"Si está en un área boscosa, revise si tiene garrapatas. Use pantalones largos, una camisa de mangas largas y repelente contra las garrapatas", aconsejó.

Y por último, si encuentra una garrapata en su piel, no se asuste.

"La mayoría de personas que sufren de picaduras de garrapata no contraen la enfermedad de Lyme ni ninguna otra de estas infecciones", comentó. "Sabemos que apenas alrededor del tres por ciento de las personas picadas por garrapatas del ciervo contraen enfermedad de Lyme".

Simplemente asegúrese de quitarse la garrapata con cuidado desde que la encuentre, para ayudar a minimizar cualquier riesgo de infección, planteó Krause.

"Si se saca la garrapata antes de que haya estado allí durante 36 horas, no se infectará", aseguró.

Borreliosis


FUENTES: Felicia Keesing, Ph.D., professor of biology, Bard College, Annandale-on-Hudson, N.Y.; Peter Krause, M.D., senior research scientist, Yale School of Public Health and Yale School of Medicine, New Haven, Conn.; June 2014, PLoS One

Datos obtenidos de:

Medline Plus:  http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/

Revista PLOS One:  http://www.plosone.org/

Las fotos las he conseguido tras búsquedas en Google Imágenes. Agradezco a los autores de las fotos por compartirlas en la red.


domingo, 15 de junio de 2014

La enfermedad de Lyme es mucho más antigua que la raza humana

La enfermedad de Lyme, originada por bacterias del género Borrelia y transmitida por la picadura de garrapatas, se conoce desde hace tan sólo unos 40 años. Nuevos descubrimientos en garrapatas fosilizadas muestran que las bacterias que causan esta enfermedad, a menudo mal diagnosticada, podrían haber existido hace unos 15 millones de años, mucho antes que los humanos caminaran sobre la Tierra.


Este descubrimiento fue realizado por investigadores de la Universidad de Oregon (EEUU), mientras estudiaban una garrapata fosilizada en ámbar con una antigüedad de unos 15-20 millones de años, hallada en la República Dominicana. En el pequeño arácnido hallaron bacterias espiroquetas, como las que actualmente causan la enfermedad de Lyme.

una garrapata transmisora de la enfermedad de Lyme


Con la llegada del verano y el incremento de la actividad al aire libre, vale la pena tener en cuenta que las enfermedades transmitidas por las garrapatas pueden ser mucho más comunes de lo que se ha considerado históricamente, y que han existido desde hace largo tiempo.

Especialmente en países de Europa Central, la transmisión de enfermedades como la borreliosis o enfermedad de Lyme, la encefalitis, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo o la más reciente neoehrlichiosis es un problema de salud pública.

Transmisión de la Rickettsia en el hombre


Las garrapatas son muy oportunistas y eficientes manteniendo las poblaciones de microbios que habitan en sus tejidos, pudiendo infectar mamíferos, aves, reptiles y otros animales. Según el profesor George Poinar, de la Universidad de Oregón, en los EEUU, Europa y Asia, "las garrapatas son vectores transmisores de enfermedades tan importantes como los mosquitos. Pueden transmitir bacterias que causan diversas enfermedades, afectan a muchas especies diferentes de animales y, a menudo, no son conocidas o reconocidas por los médicos".

La enfermedad de Lyme es un ejemplo. Puede causar problemas en las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso central, pero su existencia se conoce solamente desde 1975. Si se reconoce pronto, y se trata con antibióticos, puede ser curada, pero a menudo, sus síntomas se confunden y se asocian con otras causas.

Países donde se ha detectado algún caso de la enfermedad de Lyme


La investigación de la Universidad de Oregón muestra que los problemas con las enfermedades transmitidas por garrapatas se han dado desde hace millones de años.

Las bacterias son seres muy antiguos, que datan de alrededor de 3,6 billones de años, casi tan antiguas como el propio planeta Tierra. Al ser organismos de cuerpo blando, rara vez se conservan como fósil, a excepción de en ámbar, que preserva la materia que envuelve con gran detalle.

Borrelia sp


En el estudio se analizaron cuatro garrapatas fosilizadas en ámbar, en las que se halló una gran población de células espiroquetas, de gran semejanza a las especies Borrelia actuales. Poinar halló también células que se asemejan a las bacterias Rickettsia, causantes también de enfermedades transmitidas por las garrapatas, como la rickettsiosis o la Fiebre maculosa de las Montañas Rocosas. Esta es la evidencia fósil más antigua de garrapatas asociadas con dichas bacterias.
Rickettsia sp



En 30 años de estudio de enfermedades en registros fósiles, Poinar ha documentado la antigua presencia de enfermedades como la malaria o la leishmaniasis. Según el científico existen evidencias de que los dinosaurios podrían haber sido infectados por Rickettsias.

una garrapata transmisora de la enfermedad de Lyme


También los humanos en la prehistoria sufrieron estas enfermedades transmitidas por garrapatas, incluida la enfermedad de Lyme. El caso documentado más antiguo es el Hombre de Hielo Tirolés, una momia de 5.300 años de antigüedad hallada en un glaciar en los Alpes italianos. "Antes de congelarse en el glaciar este hombre probablemente padecía la enfermedad de Lyme, tenia diversos problemas de salud y estaba hecho un desastre", afirma Poinar.




 Fuente: Universidad de Oregon

Publicado en Higiene Ambiental, el jueves 12 de junio de 2014

Todas las fotos e imágenes las he obtenido por búsquedas ("enfermedad de Lyme", "rickettsia", "borrelia") en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.

martes, 30 de agosto de 2011

La enfermedad de Lyme en Europa


ixodes-ricinusLa enfermedad de Lyme es una patología inflamatoria multisistémica producida por la bacteria Borrelia burgdorferi, que se transmite por las garrapatas, principalmente de la especie Ixodes ricinus, y que afecta aproximadamente a 65.000 personas al año en Europa. La incidencia de la enfermedad de Lyme ha aumentado en algunas zonas de Europa y su distribución geográfica está en expansión hacia mayores altitudes y latitudes.

La revista europea Eurosurveillance ha publicado una revisión de los hallazgos científicos más recientes concernientes a la enfermedad de Lyme o borreliosis, que, a pesar de una mayor vigilancia, prevención y control, continúa siendo la enfermedad transmitida por artrópodos con mayor prevalencia en las zonas templadas del hemisferio norte.
Según este trabajo, la enfermedad de Lyme puede convertirse en un riesgo para la salud cada vez más relevante en un futuro cercano, debido a las complejas interacciones entre los diversos factores ambientales y socioeconómicos, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o el uso de la tierra, que afectan aspectos de la ecología y epidemiología de la enfermedad.
Por el momento, evitar la picadura de la garrapata es la medida de prevención más eficaz, a la espera de que se creen programas de vigilancia uniformes a nivel europeo, modelos de predicción de riesgo, asi como la estandarización de tests de diagnóstico y de tratamientos.
Ecologia y transmisión de la enfermedad
La ecología de la enfermedad de Lyme se basa en las interacciones entre los agentes patógenos (Borrelia burgdorferi sensu lato), el vector (garrapatas Ixodes) y los huéspedes reservorio vertebrados (roedores, aves, etc.)
La bacteria Borrelia burgdorferi sensu lato cuenta actualmente con al menos 18 genoespecies, varias de ellas patógenas para los humanos, cuya distribución y prevalencia varia según regiones. Los vectores que transmiten esta bacteria a los humanos en Europa son principalmente las garrapatas Ixodes ricinus y en menor medida Ixodes persulcatus. Estos arácnidos, que tienen tres etapas vitales: larva, ninfa y adulto, con una duración de uno o dos años, se dejan caer o trepan sobre su huésped al que detectan por estímulos térmicos y químicos.
ixodes-ricinus
Ixodes ricinus macho (pequeño) y hembra (grande) , CDC
En cada una de las etapas, larvas, ninfas y adultos se alimentan una vez de sangre de un vertebrado durante varios dias, permaneciendo las larvas y ninfas escondidas en la vegetación entre comidas hasta que se completa la muda. Las hembras adultas ponen huevos y mueren.
La bacteria Borrelia puede ser adquirida por la garrapata cuando se alimenta de un huésped infectado,  cuando se alimenta muy cerca de otra garrapata infectada o cuando lo hace de una zona donde se ha alimentado recientemente una garrapata contaminada.
Una vez infectadas, las garrapatas retienen el patógeno incluso entre mudas y lo transmiten con eficacia en la siguiente etapa al alimentarse de otro huésped. Las ninfas son las principales responsables de transmisión de la enfermedad a los humanos.
Los datos más recientes de vigilancia de la enfermedad indican que en Europa la prevalencia media global de la infección por Borrelia en las garrapatas es de 13,7%, siendo mayor en los adultos (18,6%) que en las ninfas (10,1%).
Europa Central (Alemania, Austria, República Checa, Alemania, Suiza, Eslovenia y Eslovaquia) tiene las tasas más altas: en las ninfas más del 11% y en adultos más del 20%.
Epidemiologia
La epidemiologia de la enfermedad de Lyme en Europa no está ampliamente descrita, dado que sólo en algunos países está categorizada como enfermedad de declaración obligatoria y faltan datos y sistemas comunes de vigilancia.
Los datos epidemiológicos disponibles indican que el número medio anual de casos notificados en Europa es de más de 65.400. La enfermedad se presenta entre los 35º N y 60º N y, en general, por debajo de 1.300 metros sobre el nivel del mar. Existe una heterogeneidad fuerte en la distribución espacial: el nivel de anticuerpos contra Borrelia burgdorferi es mayor en la población de los países del norte y centro de Europa, mientras que los niveles más bajos se dan en los países del sur.
Factores con impacto en la incidencia de la enfermedad de Lyme
Estudios teóricos indican que interacciones complejas entre factores como cambios genéticos en el patógeno, el vector  o el huésped, la tasa de supervivencia y la abundancia de las garrapatas o la mayor exposición de los seres humanos a las picaduras debido a un aumento de actividad al aire libre inciden en las fluctuaciones espacio-temporales de la abundancia de las diferentes genoespecies de Borrelia burgdorferi y de la enfermedad de Lyme.
El cambio climático global que induce temperaturas mínimas más altas y primaveras más tempranas pueden afectar también a aspectos de la fenología de las garrapatas, como la densidad de su distribución local, las tasas de supervivencia y su propagación hacia zonas de mayor altitud y en latitudes más al norte. Una mayor abundancia de garrapatas propiciada por factores climáticos resulta, según estudios realizados, en una mayor incidencia de la enfermedad de Lyme.
Los cambios relacionados con el uso de la tierra y las influencias socioeconómicas del comportamiento humano tienen aún un impacto mayor sobre la distribución y abundancia de las garrapatas y el riesgo de infección por Borrelia, especialmente en ecosistemas muy perturbados como los bosques de explotación, zonas peri-urbanas y zonas peri-agrícolas.
El aumento concomitante en la densidad de vertebrados salvajes y domésticos, junto con la expansión de habitats adecuados para los huéspedes reservorio, aumenta la densidad de las garrapatas, la circulación de Borrelia burgdorferi y la incidencia de la enfermedad de Lyme.

El texto completo del articulo publicado por Eurosurveillance puede consultarse en www.eurosurveillance.org



martes, 12 de julio de 2011

El proyecto europeo Hilysens combatirá la enfermedad de Lyme, transmitida por garrapatas

El proyecto europeo Hilysens combatirá la enfermedad de Lyme, transmitida por garrapatas

ixodes-ricinusDiversas empresas europeas participan en el proyectoHilysens, que tiene por objetivo desarrollar una herramienta eficiente de diagnóstico para mejorar la detección, el seguimiento y el tratamiento de la enfermedad de Lyme, transmitida por la picadura de garrapatas. La detección precoz del agente causal de la enfermedad, Borrelia burgdoferi, es fundamental para evitar daños de salud crónicos.

La picadura de garrapatas es un riesgo emergente que afecta a gran cantidad de personas en Europa. La enfermedad de Lyme es la infección más frecuente transmitida por estos arácnidos en Europa y América del Norte, aunque su prevalencia en el sur de Europa, como en Portugal, Italia o España es muy baja.
Se estima que en Alemania actualmente unas 550.000 personas estan infectadas de manera crónica con la enfermedad de Lyme, con un incremento anual de más de 50.000 casos.
Si la infección no se detecta tempanamente, puede causar dolor severo, como enfermedades crónicas de las articulaciones y la pérdida de fuerza, hasta la incapacidad. A diferencia de la encefalitis transmitida por las garrapatas (virus TBE), no existe actualmente una vacuna contra la enfermedad de Lyme.
El principal riesgo proviene de la garrapata Ixodes ricinus que se puede encontrar en toda Alemania y Europa, especialmente en los bosques. Con su mordedura, la garrapata puede transmitir la bacteria Borrelia burgdoferi, origen de la enfermedad de Lyme, en el torrente sanguíneo humano. La garrapataDermacentor reticularis también aumenta en población y dimensión espacial y es mucho más agresiva que la Ixodes ricinus.
ixodes-ricinus
Ixodes ricinus, Imagen: Hilysens
Las garrapatas infectadas empiezan a transmitir la enfermedad entre 36 y 48 horas después de unirse a su huésped. El riesgo de transmisión se reduce considerablemente si  se extrae la garrapata en las primeras 48 horas y prácticamente todos los casos diagnosticados rápidamente son tratados y curados.
Dado que los actuales métodos no detectan una gran cantidad de casos, los pacientes reciben tratamiento tardío o inadecuado, dando lugar a síntomas más graves, que pueden ser discapacitantes.
El proyecto pan-europeo  Hilysens, coordinado por la compañía biotecnológica Aromics, afincada en el Parc Científic de Barcelona, desarrollará una herramienta de diagnóstico no-invasivo, rápido, específico, fácil y de bajo coste, que permita la detección de la respuesta serológica humana frente a la infección de Borrelia burgdoferi.
El proyecto se puso en marcha el pasado mes de noviembre, con una duración de dos años y un presupuesto total de 1,47 millones de euros, cofinanciado por la Comisión Europea dentro del Séptimo Programa Marco.

Fuente: Proyecto Hilysens
Publicado en Higiene Ambiental

Enfermedad de Lyme o Borrelliosis

ENFERMEDAD DE LYME O BORRELIOSIS


Es una enfermedad inflamatoria caracterizada por una erupción cutánea, inflamación articular y síntomas parecidos a los de la gripe, causada por la bacteria Borrelia burdoferi que se transmite por la picadura de la garrapata del venado.

La enfermedad de Lyme fue descrita por primera vez en Estados Unidos en 1975, en un pueblo llamado Old Lyme, en Connecticut, pero se han informado de casos en otras procedencias.

Los ratones y los venados son los animales más comúnmente infectados que sirven de huésped a la garrapata. La mayoría de las infecciones se presentan a finales de primavera, en el verano y a comienzos de otoño.

Algunas veces la enfermedad puede ser difícil de diagnosticar, porque los síntomas se parecen a los de otras enfermedades. Generalmente se presenta una erupción roja característica que tiende a aparecer en el lugar de la picadura, aunque ésta pueda pasar inadvertida. A los pocos meses o años después de la picadura, puede aparecer una inflamación articular, síntomas neurológicos, y algunas veces, cardíacos.

La infección inicial se denomina enfermedad de Lyme primaria y am partir de allí se puede desarrollar la enfermedad de Lyme secundaria y la enfermedad de Lyme terciaria.

En Estados Unidos existen unos 16.000 casos al año y entre los factores de riesgo se pueden mencionar, entre otros: caminar a través de los pastizales altos, realizar otras actividades que incrementen la exposición a la garrapata, y tener una mascota que pueda llevar las garrapatas a casa.

La garrapata de los venados puede ser tan pequeña que sea casi imposible verla. Por lo tanto incluso muchas personas con la enfermedad de Lyme nunca vieron una garrapata y tienen mayor probabilidad de desarrollar los síntomas de la enfermedad debido a que la garrapata permaneción en sus cuerpos por más tiempo.

Los síntomas de la enfermedad de Lyme pueden ser:
  • Lesión roja y plana o levemente levantada en el lugar de la picadura de la garrapata (esta lesión puede tener de 2 a 7 cms de diámetro, a menudo con un área clara en el centro)
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Letargo
  • Dolores musculares
  • Rigidez en el cuello
  • Inflamación articular en las rodillas y otras articulaciones grandes.

Y adicionalmente asociado a esta enfermedad:
* Prurito generalizado
* Comportamiento inusual o extraño

Como complicación puede desarrollarse la enfermedad de Lyme secundaria y terciaria.

Si se diagnostica en sus primeras etapas, se puede curar con antibióticos, pero si no se recibe tratamiento, pueden surgir complicaciones.

Como prevención, que puede servir para otros casos similares, al caminar o pasear en áreas boscosas o pastizales, las personas deben introducir los pantalones largos dentro de los calcetines, para proteger las piernas, al igual que usar calzado y llevar camisas de manga larga. Las garrapatas se distinguen mejor sobre el blanco y los colores que sobre los oscuros, lo cual facilita la tarea de retirarlas de la ropa.

Las garrapatas pueden ser tan grandes como una goma de borrar o tan pequeñas que sea casi imposible verlas. Después de regresar a casa, la persona debe quitarse las ropas e inspeccionar completamente todas las áreas de la piel, incluyendo el cuero cabelludo. Las garrapatas pueden rapidamente subir por todo el cuerpo.

En España la garrapata, que trasmite la borreliosis o enfermedad de Lyme, es la Ixodes ricinos, garrapata de la oveja, es frecuente en la Cornisa Cantábrica, la sierra de los Carneros en La Rioja, y en algunas poblaciones aisladas en Guadarrama y el norte de Cáceres es muy sensible al calentamiento, que de persistir sólo podría permanecer en zonas frías de Asturias y Cantabria.

Datos obtenidos de Wikipedia y otras fuentes


Aumenta la tasa de enfermedades transmitidas por garrapatas en Europa

Aumenta la tasa de infecciones transmitidas por garrapatas en Europa

ixodes-ricinusLas enfermedades transmitidas por garrapatas son endémicas en algunas zonas de Europa. Expertos convocados por el European Center for Disease Prevention and Control (ECDC) se han reunido para definir una estrategia de control y prevención de enfermedades asociadas a estos arácnidos, como encefalitis y borreliosis (enfermedad de Lyme), a nivel de los Estados Miembros.

Aumento de la tasa de infecciones en Europa
Aunque las enfermedades asociadas a las picaduras de garrapatas, como la enfermedad de Lyme (borreliosis), la encefalitis o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, son endémicas en ciertas regiones europeas, su epidemiologia y incidencia sigue siendo poco clara.
La tasa de infecciones de estas enfermedades ha ido en aumento en Europa desde la década de 1980, debido a cambios en los factores de riesgo, como el incremento de temperaturas o la intervención humana en los espacios naturales. A pesar de que constituyen una preocupación a nivel de salud pública, hasta ahora sólo la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad de declaración obligatoria en la UE.
El ECDC ha publicado recientemente el Informe de una reunión de expertos, que tuvo lugar el pasado noviembre en Estocolmo, para conocer la situación epidemiológica actual, identificar áreas y grupos de riesgo, asi como tratar de armonizar la definición de casos de borreliosis y encefalitis asociadas a garrapatas, con el fin de elaborar una recomendación para incluir estas infecciones en la lista de enfermedades de declaración obligatoria en la UE.
Tras intercambiar información sobre la situación actual de la encefalitis asociada a garrapatas y de la borreliosis y haber revisado las diferentes definiciones de los casos de estas enfermedades, los expertos emitieron una recomendación de incluir la encefalitis transmitida por garrapatas en la lista de enfermedades de declaración obligatoria.  En el caso de la borreliosis no alcanzaron acuerdo para otorgarle estatus de enfermedad notificable, pero coincidieron en la necesidad de armonizar la definición de casos en la UE.
Enfermedades asociadas a garrapatas en Europa
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Ixodes Ricinus, Wikimedia Commons
Según el ECDC, la distribución de las especies Ixodes Ricinus y Hyalomma marginatum en el territorio europeo es clave para comprender la ecología de las enfermedades que transmiten.
Ixodes ricinus es una especie muy extendida, que ocupa diferentes zonas climáticas y hábitats, con diferentes estrategias de adaptación. Las áreas aptas climatológicamente para la especie han  aumentado en los últimos 10 años en torno al Mar Báltico, a lo largo de la costa escandinava y en el centro de Europa. Las tasas de infección de Ixodes ricinus con Borrelia burgdorferi sensu lato son espacialmente heterogéneas.
Hyalomma marginatum es un grupo de especies de garrapatas duras que habitan en el sur de Europa, el sur de Asia y la mayor parte de África. Se estima que Hyalomma spp. es el principal vector de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.
La distribución exacta de esta enfermedad se desconoce. La razón de la ausencia de esta enfermedad en la parte sur-occidental de Europa, donde el vector está presente, no esta clara y debe ser objeto de estudio.
La enfermedad de Lyme en Europa
La borreliosis o enfermedad de Lyme es una enfermedad compleja que tiene un dificil diagnóstico. Aparte de la presencia del eritrema migrans, mancha rojiza en la piel, el diagnóstico se basa, principalmente, en la serología. Sin embargo, las pruebas serólogicas no identifican necesariamente la enfermedad activa. Los datos epidemiológicos de paises de Europa central indican que el número de casos de borreliosis crece de manera constante (por ejemplo en Eslovenia: de 113 por 100.00 habitantes en 1993, a 225 en 2007 y a más de 300 por 100.00 habitantes en 2009).
Actualmente, no existe una vacuna disponible para controlar esta enfermedad.
La encefalitis transmitida por garrapatas en la UE
Según el ECDC existen en diferentes paises europeos una variedad de sistemas de vigilancia de los casos humanos de encefalitis asociada a garrapatas, pero el conocimiento sobre los focos endémicos y la verdadera incidencia de la enfermedad deberia basarse en una definición de caso estándar general a fin de evitar la sub-determinación de los casos. La información sobre las zonas endémicas debe ser actualizada periodicamente con el fin de identificar el riesgo para la población expuesta y aplicar medidas de control, como la vacunación.


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