lunes, 4 de junio de 2018

La oruga procesionaria provoca urticaria en el 12% de las personas que viven en zonas rurales


La oruga procesionaria provoca urticaria en el 12 por ciento de las personas que viven en zonas rurales y en el 4 por ciento de las que residen en áreas urbanas, según se desprende del estudio Prevalencia de reacciones cutáneas a la procesionaria del pino en adultos, que se publica en Contact Dermatitis.


 
El estudio, que ha sido dirigido por investigadores españoles de diferentes comunidades autónomas, ha valorado la prevalencia de la urticaria en la población adulta, que es uno de los principales problemas que se desencadenan del contacto, ya sea directo o indirecto (por el aire), con la oruga procesionaria.
 
La oruga procesionaria tiene pelos en forma de arpón, que se desprenden, viajan por el aire y pueden entrar en contacto con los ojos o con la piel, provocando, en el primer caso conjuntivitis y, en el segundo, urticaria.

foto publicada en http://fernaturainsectos.blogspot.com/2016/02/la-procesionaria-del-pino-thaumetopoea.html

 
Como explica el especialista en Alergología e Inmunología Clínica, Javier Subiza Garrido, "en esta especie de arpones hay una sustancia que es histaminoliberadora", por lo que todas las personas que entran en contacto con esta oruga tienen este tipo de reacciones. "Es un efecto tóxico que afecta a la población que tiene la mala suerte de que estos microarpones lleguen a la conjuntiva ocular o a la piel", añade.
 
Además y aunque en menor medida, "se han descrito casos clínicos de pacientes que desarrollaron una verdadera alergia a estas estículas a través de un mecanismo mediado por IgE; es decir, un mecanismo similar a la alergia a los pólenes o alimentos", advierte el alergólogo de la Clínica Subiza.
 
"Estos casos -prosigue el experto- son más graves porque al ser por un mecanismo IgE se han descrito reacciones alérgicas de gran intensidad y algunos casos de anafilaxia, especialmente, entre profesionales que desarrollan su labor profesional en el campo".

Normalmente, las reacciones inespecíficas, que no están medidas por IgE sino por la propia sustancia tóxica irritante que se desprende de la oruga, suelen "ser leves", pero depende mucho de la cantidad a la que el sujeto se exponga. "Si el contacto es muy masivo puede producir reacciones más importantes", asegura Subiza.

En el caso en que la reacción sea leve lo primero que hay que hacer, según Subiza, es echarse agua, si es fría mejor, en la zona afectada. Después "se puede tratar con un antihistamínico. Y en los casos más graves se puede utilizar un corticoide sistémico".

foto publicada en https://www.researchgate.net/figure/Aeromediated-contact-papulo-urticarial-eruption-due-to-setae-of-pine-caterpillar_fig2_239948666



MEDIDAS PARA EL CONTROL DE LA PLAGA

Por su parte, la directora general de la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (Anecpla), Milagros Fernández de Lezeta, aconseja que cuando se observe la aparición de bolsones (nidos formados por seda que sirven de refugio a este animal) se contacte con los profesionales.

"Cuando vemos que hay bolsones en un pino, en primavera sabemos con seguridad que habrá procesionaria en el suelo", recuerda la experta. En este sentido, es necesario "prestar atención a las zonas urbanas, residenciales, sobre todo, a las que puedan acceder los niños como colegios y parques".

Entre las medidas físicas, se encuentran la eliminación de los bolsones y el empleo de trampas de feromonas, que "atraen selectivamente a los machos y disminuyen la posibilidad de apareamiento", explica Fernández de Lezeta.

Asimismo, se puede colocar un cono, que sirve para atrapar a la oruga, que, en este caso, muere por inanición, o se pueden emplear tratamientos con insecticidas. En cualquier caso, la elección de cualquiera de estas medidas depende del ciclo biológico en el que se encuentre la oruga.



"Es importante conocer el ciclo y aplicar las medidas conforme a la autorización prescrita y teniendo en cuenta la dosis de aplicación. Para ello se necesita formación y acreditación", recuerda la directa general de Anecpla.

(EUROPA PRESS)


Certificados de Profesionalidad CP2 y CP3 de Control de Plagas por Acreditación o por Formación.


En Cataluña desde junio del 2015 no ha aparecido ninguna convocatoria para conseguir los Certificados de Profesionalidad para el Acredita’t para aquellos aspirantes que tengan un mínimo de tres años de experiencia.



Desde entonces solo se ha conseguido los Certificados de Profesionalidad por la vía de la formación. Así en la familia de Seguridad y Medio Ambiente, subfamilia de Gestión Ambiental el CP2 Servicios para el control de plagas de 370 horas que se realizan en el CIFO de Santa Coloma o en Can Calderón de Viladecans o el CP3 Gestión de Servicios de control de organismos nocivos de 510 horas que se realizan en el mismo CIFO de Santa Coloma, centro de referencia en el SOC, y en Nou Grado de Castelldefels, donde la próxima semana empieza un nuevo curso que de momento aún dispones de plazas.



Nou Grado Centro de Formación Dr. Trueta 1, entresuelo 1ª  08860 Castelldefels

Como he dicho antes, en Cataluña no aparece una nueva convocatoria desde el 2015, por lo que aquellos aspirantes interesados en conseguir la acreditación se tiene que dirigir a otra comunidad autonómica.




Actualmente está en vigor, pues la convocatoria está abierta hasta el 1 de julio del 2018, en la Comunidad de Madrid. Ver: http://www.todofp.es/acreditacion-de-competencias/convocatorias/2018.html#ancla016-1


Familia de Seguridad y Medio Ambiente:
CP2 Servicios para el Control de Plagas.
CP3 Gestión de Servicios para el Control de Organismos Nocivos.

…/…
En el punto Quinto: Requisitos de participación en el procedimiento.

En el punto Séptimo: Inscripción en el procedimiento. Solicitudes: plazo, forma y lugar de presentación.

En el punto Octavo: Acreditación del cumplimiento de requisitos. Justificación del historial profesional y/o formativo.

Como información complementaria, puede consultar en este mismo blogs:

Consejos a tener en cuenta para una futura convocatoria del Acredita't

Certificado de Profesionalidad en el sector de control de plagas

El ratón doméstico (Mus musculus) puede transmitir bacterias resistentes a los antibióticos


Los ciudadanos urbanitas tendemos a focalizar más nuestra aversión en las ratas de alcantarilla, que a veces podemos avistar en el exterior, que en los minúsculos ratones domésticos (Mus musculus). Sin embargo, es más probable que sea un simpático ratón instalado discretamente en nuestro domicilio, y no una rata, quien nos pueda transmitir toda una serie de bacterias, algunas de ellas resistentes a los antibióticos.

 
Mus musculus

El ratón común o doméstico (Mus musculus) vive habitualmente en interiores, en gran proximidad con los humanos, habita en todos los continentes excepto la Antártida, y se sabe que puede ser portador de microbios patógenos, como Clostridium difficile, Campylobacter, Leptospira spp. , Toxoplasma gondii  o Salmonella.

Dada la creciente resistencia a los antimicrobianos y la importante amenaza que este fenómeno representa para la salud humana, investigadores de Nueva York han estudiado la capacidad de los ratones domésticos para transmitir bacterias resistentes. Según los autores, aunque las ratas suelen captar más la atención de los ciudadanos porque son más grandes y podemos verlas corriendo por las calles o el metro, los ratones son, desde un punto de vista de salud pública, más preocupantes porque viven en el interior de las casas y es más probable que contaminen nuestro entorno, incluso si no los vemos.

Así que cazaron 416 ratones del interior de edificios residenciales, de diversos lugares de la ciudad de Nueva York, durante el período de un año, y realizaron un estudio genético de sus excrementos.

Este análisis genético reveló que los ratones estudiados eran portadores de diversas bacterias causantes de enfermedades gastrointestinales, incluyendo C. difficile, E. coli, Shigella y Salmonella.

Mus musculus


En el caso de la Salmonella, se sabe que las infecciones en humanos pueden ser resultado de alimentos contaminados con desechos animales, incluidas las heces de ratón. En cambio, las infecciones por C.difficile tienen normalmente carácter nosocomial y se adquieren principalmente en entornos de atención médica. Pero, según los autores, las infecciones por C. difficile también podrían propagarse en la comunidad por los ratones que albergan estos patógenos.

De hecho, la epidemiología de las infecciones comunitarias por C.difficile no se conoce bien, y se considera que la mayoría de casos circulan directamente entre los hospitales y la comunidad, ya que estudios han mostrado que un alto porcentaje de los casos aislados asociados a la asistencia sanitaria coinciden con los de la comunidad. El mantenimiento y la amplificación de C.difficile por reservorios en el entorno urbano podría contribuir a este ciclo, concluyen los autores.

En un estudio previo, el mismo equipo detectó que el 0,8% de las ratas (Rattus norvegicus) en Nueva York son portadoras de C.difficile, una tasa de prevalencia más baja que la que registraron en su estudio actual, en el que registraron que el 4,3% de los ratones domésticos de la ciudad dan positivo para el ADN de C.difficile.

En el estudio también se detectó ADN de Leptospira en el tejido renal del 4% de los ratones (Leptospira interrogans y Leptospira kirschneri). Las especies patógenas de Leptospira pueden causar síndrome de hemorragia pulmonar, fiebre indiferenciada y leptospirosis (enfermedad de Weil). Este hallazgo sugiere que, aunque las ratas se asocian normalmente con la dispersión de la Leptospira, la vigilancia de este patógeno debería extenderse también a los ratones domésticos.

Mus musculus


Portadores de bacterias resistentes


Finalmente, el estudio corrobora que los roedores silvestres son portadores de bacterias resistentes a los antibióticos. En los análisis realizados en los más de 400 ratones, el 37% albergaba al menos una bacteria potencialmente patógena y el 23% fueron positivos para, al menos, un gen mediador de resistencia antimicrobiana a antibióticos comunes..

El “resistoma” bacteriano, o conjunto de todos aquellos genes que contribuyen, ya sea de manera directa o indirecta, a la resistencia de las bacterias y, por extensión, a la resistencia de las mismas a los antibióticos, está influenciado por la presión de factores antropológicos, incluida la medicina humana y el uso agrícola de antibióticos como promotores del crecimiento, que pueden conducir a la selección evolutiva de bacterias resistentes. En este escenario, los roedores urbanos se han relacionado con el transporte de bacterias resistentes a los antibióticos, como Escherichia coli y Staphylococcus aureus

Así se vio también en el estudio, en el que además se detectó un mayor número de genes de resistencia en los ratones machos que en las hembras. Un hecho que podría estar relacionado con un mayor rango de territorio frecuentado alrededor del nido por los machos, lo que resultaría en un aumento de exposición a bacterias positivas a la resistencia antimicrobiana.


Mus musculus


Fuente: New York City House Mice (Mus musculus) as Potential Reservoirs for Pathogenic Bacteria and Antimicrobial Resistance Determinants, mBio  http://mbio.asm.org/content/9/2/e00624-18.full

Publicado en Higiene Ambiental , Viernes 20 de abril de 2018

Las imágenes de Mus musculus las he conseguido por una búsqueda como tal en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.

Publicado en el BOE el nuevo Convenio colectivo estatal del sector de desinfección, desinsectación y desratización.


Ha sido publicado en el BOE el "Convenio colectivo estatal del sector de Desinfección, Desinsectación y Desratización", que regula las condiciones de trabajo para todas las empresas y sus trabajadores incluidos en este sector. Tiene una vigencia de 4 años (2017-2020) y afecta a todas las empresas que desarrollen las actividades de desinfección, desinsectación y desratización con la utilización de sistemas y/o productos manipulados o no, ya sean en conjunto o por separado.


jueves, 5 de abril de 2018

CHINCHES DE LA CAMA, MÁS PELIGROSAS DE LO QUE CREEMOS


Las chinches son capaces de albergar el patógeno que causa la enfermedad de Chagas durante 97 días, según muestra una investigación reciente.

Aunque generalmente se considera una molestia o una plaga irritante, se sabe que la chinche común (Cimex lectularius) es capaz de albergar más de 40 patógenos causantes de enfermedades humanas. En la transmisión a los humanos es donde las chinches parecen no ser tan buenas como algunos de sus otros primos que también se alimentan de sangre. Los entomólogos tienen alguna evidencia de que las heces de chinches de cama pueden ser un canal para la transmisión de enfermedades, por lo que es aconsejable estudiar qué patógenos pueden tener las chinches y qué tan bien pueden sobrevivir esos patógenos dentro de ellas.



Con ese fin, los investigadores de chinches de la Universidad Estatal de Nuevo México han investigado la capacidad de las chinches para llevar el Trypanosoma cruzi, el protozoo que causa la enfermedad de Chagas, e informan de sus hallazgos en un nuevo artículo publicado en Journal of Medical Entomology. En un experimento de laboratorio, los investigadores encontraron que casi todas las chinches que alimentaron con sangre infectada con T. cruzi luego mostraron formas vivas del patógeno en sus entrañas y que T. cruzi frecuentemente sobrevivió a través de la muda de sus huéspedes.



Este último hallazgo, conocido como persistencia transestadial, es notable porque las ninfas del chinche mudan típicamente después de cada ingesta de sangre, lo que hacen cinco veces antes de llegar a su etapa adulta, dice Álvaro Romero, profesor asistente de entomología urbana en NMSU e investigador principal en el estudio."Si T. cruzi no pudiera persistir durante el proceso de muda, las ninfas serían menos efectivas como vectores ya que tendrían que alimentarse de un huésped infectado para volver a adquirir el parásito en sus entrañas después de cada muda.” dice Romero.

Foto publicada en la fuente original https://entomologytoday.org/2018/01/30/study-further-evidence-bed-bugs-transmit-chagas-disease-pathogen/


Romero y sus colegas Brittny Blakely y Stephen Hanson, intentaron comprender cuánto tiempo T. cruzi podría sobrevivir dentro de las chinches, y descubrieron que, además de que el parásito sobrevivía a través de las etapas ninfales, el T. cruzi duró hasta 97 días en chinches macho adultos alimentados con sangre infectada (no se sabe si podría durar más tiempo, ya que el experimento se detuvo después de ese período). La evidencia podría tener implicaciones epidemiológicas importantes, dice Romero, en caso de que se establezcan ciclos de infección por T. cruzi entre chinches y humanos en áreas endémicas de la enfermedad de Chagas.


Trypanosoma cruzi. Ciclo de vida



La enfermedad de Chagas es una infección transmitida por vectores con síntomas que varían de leves a potencialmente mortales, y se transmite principalmente por insectos en la subfamilia Triatominae, una agrupación de aproximadamente 130 especies que se encuentran en las Américas. (A menudo se los conoce como "bichos que se besan" por su hábito de alimentarse de las caras de los humanos dormidos). Los insectos que se alimentan de sangre transmiten la enfermedad de Chagas a través de sus heces, y la infección afecta a 8 millones de personas en México, América y América del Sur, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


 
Trypanosoma cruzi

Los hallazgos de los investigadores de NMSU ofrecen más evidencia de que las chinches podrían potencialmente propagar la enfermedad de Chagas en condiciones naturales. Un estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania publicado en 2015 mostró que las chinches podrían transmitir la infección a los ratones en un entorno de laboratorio, aunque se necesita más investigación, dice Romero, para juzgar si dicha transmisión puede ocurrir de chinches a humanos, en un entorno del mundo real, y hasta qué punto.


Trypanosoma cruzi


"También esperamos que este trabajo despierte el interés de la comunidad de investigación latinoamericana de analizar con más detalle la epidemiología de Chagas o cualquier otra enfermedad en sus países y comprender mejor el potencial de las chinches para transmitir el agente causal de la enfermedad en condiciones naturales", Dice Romero.



Fuente: Entomology Today
Study Offers Further Evidence of Bed Bugs’ Ability to Transmit Chagas Disease Pathogen 


Publicado en ANECPLA, el 16 de febrero de 2018

Las imágenes de Trypanosoma cruzi las he conseguido por una búsqueda como tal en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.

Dos especies nuevas de cucarachas exóticas detectadas en la península Ibérica


PRIMERA CITA DE DOS NUEVAS ESPECIES EXÓTICAS DE CUCARACHAS (INSECTA: BLATTODEA) PARA LA PENÍNSULA IBÉRICA: PYCNOSCELUS SURINAMENSIS (LINNAEUS, 1758) Y BLATTA LATERALIS (WALKER, 1868)



Durante el ejercicio de nuestro trabajo como profesionales del control de plagas urbanas, detectamos dos nuevas especies exóticas de cucarachas (Insecta: Blattodea). Por una parte, se encuentran ejemplares de Pycnoscelus surinamensis (Linnaeus, 1758), el 19 de junio, instaladas en dos macetas ubicadas en la segunda planta de un edificio de la ciudad de Hospitalet de Llobregat. Estas macetas llevaban dos años en el edificio. Por otra parte, se encuentran ejemplares de Blatta lateralis (Walker, 1868), el 24 de junio, en un parque ajardinado de la ciudad de Almería durante una inspección nocturna. Se recolectan de varios parterres.






Figura 1. Hembra adulta de Pycnoscelus surinamensis. Imagen: Carlos Pradera


Sobre Pycnoscelus surinamensis, Felipe Pascual (2015) plantea la possibilidad de que se encuentre en la península Ibérica, ya que está instalada en Canarias, Azores y Madeira. Es endémica de la región Indomalaya. Un primer registro fuera de esta región es de 1822 de las Islas Hawai (Schwabe 1949). El adulto mide 18-25 mm, tiene el pronoto negro, excepto los márgenes frontales y laterales, de color amarillento, y las alas de color marrón cubren todo el abdomen (Fig. 1). Es excavadora y pasa la mayor parte de su vida bajo tierra. Se alimenta de plantas y se reproduce por partenogénesis. La hembra lleva los huevos en el abdomen hasta el momento de la eclosión. Este comportamiento facilita que, a través del comercio de plantas, pueda ser transportada accidentalmente. Pensamos que, de la misma manera que ha aparecido en macetas en un edificio de Hospitalet de Llobregat, aparecerá en otros lugares.


Sobre Blatta lateralis, se trata de un encuentro que no esperábamos, teniendo en cuenta el trabajo de Felipe Pascual (2015). Es una especie endémica de la Región de Oriente Medio, distribuida desde Egipto hasta Afganistán. Fuera de esta región un primer registro es de 1978, cuando se encuentra en una instalación militar de Lathrop (California, USA), llevada por personal militar al volver de Oriente Medio. Posteriormente, se detectó, también en los Estados Unidos, en Georgia, Texas, Arizona y Nuevo México (Rios 2013). Presentan dimorfismo sexual; el macho es de color marrón amarillento (14-23 mm) provisto de alas que cubren todo el abdomen (Fig. 2) y la hembra es negra rojiza (19-25 mm) con franjas amarillas en los laterales del tórax (Fig. 3). Su llegada a Almería es desconocida.






Figura 2. Macho adulto de Blatta lateralis. Imagen: Carlos Pradera






Figura 3. Hembra adulta de Blatta lateralis. Imagen: Carlos Pradera


Ambas especies tienen un fuerte potencial para establecerse y convertirse en plagas urbanas. Pycnoscelus surinamensis se instala en jardines urbanos mientras que Blatta lateralis lo hace tanto en exteriores como en interiores de viviendas. Estas dos especies se añaden a las cuatro exóticas que ya tenemos establecidas en el medio urbano de la península Ibérica: Blatta orientalis (Linnaeus, 1758), Blattella germanica (Linnaeus, 1767), Periplaneta americana(Linnaeus, 1758) y Supella longipalpa (Fabricius, 1799).



Fuente: Primera cita de dues noves espècies exòtiques de paneroles (INSECTA: BLATTODEA) per a la península Ibèrica: Pycnoscelus surinamensis (Linnaeus, 1758) y Blatta lateralis (Walker, 1868)

Publicado en ANECPLA el 23 de marzo de 2018

sábado, 24 de febrero de 2018

La guerra química de las hormigas argentinas

Desde su hogar natal a orillas del río Paraná en América del Sur, las hormigas argentinas han conquistado seis continentes y muchas islas oceánicas. Su éxito se explica por varios factores...



Desde su hogar natal a orillas del río Paraná en América del Sur, las hormigas argentinas han conquistado seis continentes y muchas islas oceánicas. Su éxito se explica por varios factores: tienen más de una reina por colonia, lo que los hace difíciles de erradicar, y se adaptan a los cambios en sus entornos viviendo de forma transitoria en lugar de construir nidos permanentes.

Las hormigas argentinas también son altamente agresivas y compiten con las especies de hormigas existentes por alimentos y otros recursos. En un artículo publicado hoy en Scientific Reports, investigadores de la Universidad de California en Riverside muestran cómo las hormigas argentinas usan las secreciones químicas como armas en sus interacciones con las hormigas cosechadoras, que son originarias de California. Los hallazgos podrían ayudar en el desarrollo de nuevas estrategias de control de plagas.



A pesar de que se originaron en un ecosistema tropical, las hormigas argentinas son una molestia importante en California y en el sur de los EE. UU., Donde prosperan en las zonas urbanas con riego artificial. También plantean amenazas naturales y económicas, compiten con las hormigas nativas y los polinizadores, y protegen las plagas de las plantas como los áfidos y las escamas a cambio de las secreciones dulces de melaza que estos insectos producen.

Al igual que muchos insectos sociales, las hormigas argentinas se comunican a través de una variedad de sustancias químicas que excretan de su gaster (abdomen). Durante las interacciones agresivas, las hormigas argentinas exhiben un comportamiento llamado gaster doblado, donde colocan la punta de su gaster en el cuerpo de su oponente. Con base en observaciones de comportamiento, los investigadores han inferido durante mucho tiempo que, durante esta interacción, las hormigas argentinas pueden rociar o aplicar químicos irritantes sobre sus oponentes.



Los investigadores de la UCR confirmaron esto experimentalmente, mostrando que las hormigas argentinas producen secreciones que contienen dos compuestos (dolicodial e iridomirmecina), que se aplican a la superficie de las hormigas cosechadoras durante las interacciones agresivas. La investigación fue dirigida por Dong-Hwan Choe, un asistente de extensión cooperativa y profesor asistente de entomología en la Facultad de Ciencias Naturales y Agrícolas de la UCR.

El equipo de Choe investigó el efecto de estos compuestos sobre las hormigas cosechadoras, demostrando que causaban irritación y desorientación. Los compuestos también atrajeron a otras hormigas argentinas a la zona, lo que les permitió montar una respuesta más grande y coordinada a las especies de hormigas nativas.



"Este hallazgo de investigación verificó experimentalmente la suposición largamente sostenida de que las hormigas argentinas usan compuestos producidos por gaster durante las interacciones agresivas con otras especies de hormigas. Utilizan estos compuestos no solo para incapacitar al oponente, sino también para llamar a más compañeros de anidamiento de lugares cercanos para su ayuda en el combate ", dijo Choe.

Choe dijo que las versiones sintéticas de estos químicos podrían usarse para desarrollar nuevas estrategias de manejo de plagas con una mayor selectividad.

"Potencialmente, estos compuestos podrían usarse en un cebo para atraer a las hormigas argentinas hacia un veneno y al mismo tiempo actuar como un elemento de disuasión para las hormigas nativas inofensivas", dijo.



El título del documento es "Verificación de los compuestos argentinos para la defensa de las hormigas y sus efectos sobre el comportamiento en los competidores heteroespecíficos y connípedos conespecíficos". Además de Choe, los colaboradores incluyen al primer autor Kevin Welzel, quien completó su Ph.D. en el laboratorio de Choe en la UCR; Shao Hung Lee, un estudiante de entomología en UCR; Aaron Dossey en All Things Bugs, LLC; y Kamlesh Chauhan, en el Servicio de Investigación Agrícola del USDA.

Aprenda más sobre la investigación en el Laboratorio Choe. http://ucanr.edu/sites/ucrurbanpest/


Publicado en ANECPLA, el viernes 9 de febrero de 2018  http://www.anecpla.com/blog-anecpla-438#.WpF5jqjiaM8




Todas las imágenes proceden de Laboratorios Choe. Les agradezco que las conpartan en la red.