martes, 8 de abril de 2014

El dengue y el dengue hemorrágico - Ficha técnica de la OMS

Nota descriptiva N° 117 - Septiembre de 2013



Datos y cifras

El dengue es una infección vírica transmitida por mosquitos.
La infección causas síntomas gripales y en ocasiones evoluciona hasta convertirse en un cuadro potencialmente mortal llamado dengue grave.
En las últimas décadas ha aumentado enormemente la incidencia de dengue en el mundo.
El dengue se presenta en los climas tropicales y subtropicales de todo el planeta, sobre todo en las zonas urbanas y semiurbanas.
En algunos países asiáticos y latinoamericanos el dengue grave es causa de enfermedad y muerte en los niños.
No hay tratamiento específico del dengue ni del dengue grave, pero la detección oportuna y el acceso a la asistencia médica adecuada disminuyen las tasas de mortalidad por debajo del 1%.
La prevención y el control del dengue dependen exclusivamente de las medidas eficaces de lucha antivectorial.
El dengue es una infección transmitida por mosquitos que se presenta en todas las regiones tropicales y subtropicales del planeta. En años recientes, la transmisión ha aumentado de manera predominante en zonas urbanas y semiurbanas y se ha convertido en un importante problema de salud pública.



El dengue grave (conocido anteriormente como dengue hemorrágico) fue identificado por vez primera en los años cincuenta del siglo pasado durante una epidemia de la enfermedad en Filipinas y Tailandia. Hoy en día, afecta a la mayor parte de los países de Asia y América Latina y se ha convertido en una de las causas principales de hospitalización y muerte en los niños de dichas regiones.

Se conocen cuatro serotipos distintos, pero estrechamente emparentados, del virus: DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4. Cuando una persona se recupera de la infección adquiere inmunidad de por vida contra el serotipo en particular. Sin embargo, la inmunidad cruzada a los otros serotipos es parcial y temporal. Las infecciones posteriores causadas por otros serotipos aumentan el riesgo de padecer el dengue grave.


Carga mundial de dengue

En las últimas décadas ha aumentado enormemente la incidencia de dengue en el mundo. Más de 2500 millones de personas —más del 40% de la población mundial— están en riesgo de contraer el dengue. La OMS calcula que cada año se producen entre 50 millones y 100 millones de infecciones por el virus del dengue en el mundo.

Zonas endémicas del dengue


Antes de 1970, solo nueve países habían sufrido epidemias de dengue grave. Sin embargo, ahora la enfermedad es endémica en más de 100 países de las regiones de África, las Américas, el Mediterráneo Oriental, Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental. Las regiones más gravemente afectadas son el Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental.

En 2008, en las regiones de las Américas, Asia Sudoriental y Pacífico Occidental se registraron en conjunto más de 1,2 millones de casos, y en 2010, más de 2,3 millones (según datos oficiales presentados por los países miembros a la OMS). En fecha reciente el número de casos notificados ha seguido aumentando. En 2010, se notificaron 1,6 millones de casos tan solo en la Región de las Américas; 49 000 de ellos fueron de dengue grave.

Además de que el número de casos aumenta a medida que la enfermedad se propaga a nuevas zonas, se están produciendo brotes epidémicos de carácter explosivo. Europa ya se enfrenta con la posibilidad de brotes de dengue y la transmisión local de la enfermedad se notificó por vez primera en Francia y Croacia en 2010, y se detectaron casos importados en otros tres países europeos. En 2012, un brote de dengue en el archipiélago de Madeira (portugal) ocasionó más 2000 casos, y se registraron casos importados en otros 10 países europeos, además de Portugal continental.

En 2013 ha habido casos en Florida (Estados Unidos de América) y la provincia de Yunnan (China). Además, el dengue sigue afectando a varios países de América Central, especialmente Honduras, Costa Rica y México. En Asia se ha notificado un aumento del número de casos al cabo de varios años en Singapur, y también se han notificado casos en Laos.

Cada año, unas 500 000 personas que padecen dengue grave —niños en una gran proporción— necesitan hospitalización. Aproximadamente un 2,5% fallecen.


Transmisión

El vector principal del dengue es el mosquito Aedes aegypti. El virus se transmite a los seres humanos por la picadura de mosquitos hembra infectadas. Tras un periodo de incubación del virus que dura entre 4 y 10 días, un mosquito infectado puede transmitir el agente patógeno durante toda la vida.

Mapa de la presencia del Aedes aegypti


Las personas infectadas son los portadores y multiplicadores principales del virus, y los mosquitos se infectan al picarlas. Tras la aparición de los primeros síntomas, las personas infectadas con el virus pueden transmitir la infección (durante 4 o 5 días; 12 días como máximo) a los mosquitos Aedes.

El mosquito Aedes aegypti vive en hábitats urbanos y se reproduce principalmente en recipientes artificiales. A diferencia de otros mosquitos, este se alimenta durante el día; los periodos en que se intensifican las picaduras son el principio de la mañana y el atardecer, antes de que oscurezca. En cada periodo de alimentación, el mosquito hembra pica a muchas personas.

Aedes aegypti



Aedes albopictus, vector secundario del dengue en Asia, se ha propagado al Canadá, los Estados Unidos y Europa debido al comercio internacional de neumáticos usados (que proporcionan criaderos al mosquito) y el movimiento de mercancías (por ejemplo, el bambú de la suerte). Aedes albopictus tiene una gran capacidad de adaptación y gracias a ello puede sobrevivir en las temperaturas más frías de Europa. Su tolerancia a las temperaturas bajo cero, su capacidad de hibernación y su habilidad para guarecerse en microhábitats son factores que propician su propagación.

Aedes albopictus



Características

El dengue es una enfermedad de tipo gripal que afecta a bebés, niños pequeños y adultos, pero raras veces resulta mortal.



Se debe sospechar que una persona padece dengue cuando una fiebre elevada (40 °C) se acompaña de dos de los síntomas siguientes: dolor de cabeza muy intenso, dolor detrás de los globos oculares, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, agrandamiento de ganglios linfáticos o salpullido. Los síntomas se presentan al cabo de un periodo de incubación de 4 a 10 días después de la picadura de un mosquito infectado y por lo común duran entre 2 y 7 días.



El dengue grave es una complicación potencialmente mortal porque cursa con extravasación de plasma, acumulación de líquidos, dificultad respiratoria, hemorragias graves o falla orgánica. Los signos que advierten de esta complicación se presentan entre 3 y 7 días después de los primeros síntomas y se acompañan de un descenso de la temperatura corporal (menos de 38 °C) y son los siguientes: dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, respiración acelerada, hemorragias de las encías, fatiga, inquietud y presencia de sangre en el vómito. Las siguientes 24 a 48 horas de la etapa crítica pueden ser letales; hay que brindar atención médica para evitar otras complicaciones y disminuir el riesgo de muerte.


Tratamiento

No hay tratamiento específico para el dengue.

En caso de dengue grave, la asistencia prestada por médicos y enfermeras que tienen experiencia con los efectos y la evolución de la enfermedad puede salvar vidas y reducir las tasas de mortalidad de más del 20% a menos del 1%. Es decisivo mantener el volumen de los líquidos corporales.


Inmunización

No hay vacuna que proteja contra el dengue. Ha sido difícil obtener una vacuna contra el dengue, pero en fecha reciente se han logrado algunos adelantos. La OMS brinda asistencia técnica y orientación a los países y asociados privados para apoyar las investigaciones y evaluaciones en torno a una vacuna. Varias vacunas candidatas se encuentran en ensayos de diversas fases.





Prevención y control

Hoy por hoy, el único método para controlar o prevenir la transmisión del virus del dengue consiste en luchar contra los mosquitos vectores:

* evitar que los mosquitos encuentren lugares donde depositar sus huevecillos aplicando el ordenamiento y la modificación del medio ambiente;
* eliminar correctamente los desechos sólidos y los posibles hábitats artificiales;
* cubrir, vaciar y limpiar cada semana los recipientes donde se almacena agua para uso doméstico:
* aplicar insecticidas adecuados a los recipientes en que se almacena agua a la intemperie;
* utilizar protección personal en el hogar, como mosquiteros en las ventanas, usar ropa de manga larga, materiales tratados con insecticidas, espirales y vaporizadores;
* mejorar la participación y movilización comunitarias para lograr el control constante del vector;
durante los brotes epidémicos, las medidas de lucha antivectorial de emergencia pueden incluir la aplicación de insecticidas mediante el rociamiento.
* Se debe vigilar activamente los vectores para determinar la eficacia de las medidas de control.
Respuesta de la OMS


En su respuesta al dengue, la OMS:

- apoyo técnico y orientación a los países y para el control eficaz de las epidemias de dengue;
- apoya a los países para que confirmen los brotes por medio de la red de laboratorios colaboradores;
- ayuda a los países a mejorar sus sistemas de notificación y a determinar la vedadera carga de morbilidad del dengue;
- junto con algunos de sus centros colaboradores ofrece capacitación sobre el tratamiento clínico, el diagnóstico y la lucha antivectorial en el plano regional;
- formula estrategias y políticas basadas en datos científicos;
- apoya la elaboración de instrumentos nuevos como productos insecticidas y la tecnología para su aplicación;
- reúne los registros oficiales de dengue y dengue grave de más de 100 países miembros;
- publica periódicamente directrices y manuales para la prevención y el control del dengue que distribuye a los Estados Miembros.


Publicado en OMS:  http://www.who.int/es/


Las imágenes las he obtenido en varias búsquedas en Google Imágenes. Agradezco a los autores de las fotos por compartirlas en la red.

lunes, 7 de abril de 2014

Paludismo o malaria - ficha técnica de la OMS

Datos y cifras

El paludismo, o malaria, es una enfermedad potencialmente mortal causada por parásitos que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos infectados.
En 2012, el paludismo causó cerca de 627 000 muertes (con un margen de incertidumbre que oscila entre 473 000 y 789 000), sobre todo en niños africanos.



El paludismo es prevenible y curable.
Gracias al aumento de las medidas de prevención y control la carga de la enfermedad se está reduciendo notablemente en muchos lugares.
Los viajeros no inmunes procedentes de zonas sin paludismo que contraen la infección son muy vulnerables a la enfermedad.
Según las últimas estimaciones, en 2012 se produjeron 207 millones de casos de paludismo (con un margen de incertidumbre que oscila entre 135 millones y 287 millones) que ocasionaron la muerte de unas 627 000 personas (con un margen de incertidumbre que oscila entre 473 000 y 789 000). La tasa de mortalidad por malaria se ha reducido en más de un 45% desde el año 2000 a nivel mundial, y en un 49% en la Región de África de la OMS.

La mayoría de las muertes se producen entre niños que viven en África, donde cada minuto muere un niño a causa del paludismo. En África, la tasa de mortalidad por paludismo en niños se ha reducido desde 2000 en un porcentaje estimado del 54%.



El paludismo es causado por parásitos del género Plasmodium que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos infectados del género Anopheles, los llamados vectores del paludismo, que pican sobre todo entre el anochecer y el amanecer.

Hay cuatro tipos de paludismo humano:

Por Plasmodium falciparum;
Por Plasmodium vivax;
Por Plasmodium malariae;
Por Plasmodium ovale.
Los más frecuentes son el paludismo por P. falciparum y por P. vivax, y el más mortal el paludismo por P. falciparum.

En los últimos años también ha habido algunos casos humanos por P. knowlesi, un parásito del mono que aparece en zonas boscosas de Asia Sudoriental.

Transmisión

El paludismo se transmite exclusivamente por la picadura de mosquitos del género Anopheles. La intensidad de la transmisión depende de factores relacionados con el parásito, el vector, el huésped humano y el medio ambiente.

Anopheles sp transmisor de la malaria


En el mundo hay unas 20 especies diferentes de Anopheles que tienen importancia local. Todos las especies importantes como vector pican por la noche. Estos mosquitos se crían en agua dulce de poca profundidad (charcos, campos de arroz o huellas de animales). La transmisión es más intensa en lugares donde los vectores tienen una vida relativamente larga que permite que el parásito tenga tiempo para completar su desarrollo en el interior del mosquito, y cuando el vector prefiere picar al ser humano antes que a otros animales. Por ejemplo, la larga vida y la fuerte preferencia por los humanos que presentan las especies que actúan como vector en África son la causa de que más del 85% de las muertes por paludismo se registren en ese continente.

La transmisión también depende de condiciones climáticas que pueden modificar el número y la supervivencia de los mosquitos, como el régimen de lluvias, la temperatura y la humedad. En muchos lugares la transmisión es estacional, alcanzando su máxima intensidad durante la estación lluviosa e inmediatamente después. Se pueden producir epidemias de paludismo cuando el clima y otras condiciones favorecen súbitamente la transmisión en zonas donde la población tiene escasa o nula inmunidad, o cuando personas con escasa inmunidad se desplazan a zonas con transmisión intensa, como ocurre con los refugiados o los trabajadores migrantes.

La inmunidad humana es otro factor importante, especialmente entre los adultos residentes en zonas que reúnen condiciones de transmisión moderada a intensa. La inmunidad se desarrolla a lo largo de años de exposición y, a pesar de que nunca proporciona una protección completa, reduce el riesgo de que la infección cause enfermedad grave. Es por ello que la mayoría de las muertes registradas en África corresponden a niños pequeños, mientras que en zonas con menos transmisión y menor inmunidad se encuentran en riesgo todos los grupos de edad.




Síntomas

El paludismo es una enfermedad febril aguda. Los síntomas aparecen a los 7 días o más (generalmente entre los 10 y los 15 días) de la picadura del mosquito infectivo. Puede resultar difícil reconocer el origen palúdico de los primeros síntomas (fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y vómitos). Si no se trata en las primeras 24 horas, el paludismo por P. falciparum puede agravarse, llevando a menudo a la muerte. Los niños de zonas endémicas con enfermedad grave suelen manifestar una o más de las siguientes presentaciones sindrómicas: anemia grave, sufrimiento respiratorio relacionado con la acidosis metabólica o paludismo cerebral. En el adulto también es frecuente la afectación multiorgánica. En las zonas donde el paludismo es endémico, las personas pueden adquirir una inmunidad parcial, lo que posibilita la aparición de infecciones asintomáticas.

Plasmodiun falcitarium principal causante de la malaria o paludismo


En los casos de paludismo por P. vivax o P. ovale pueden producirse recidivas clínicas semanas o meses después de la infección inicial, aunque el paciente haya abandonado la zona palúdica. Estos nuevos episodios se deben a presencia de formas hepáticas "durmientes" del parásito (inexistentes en el caso de P. falciparum y P. malariae), y para lograr la curación completa es obligatorio un tratamiento especial dirigido contra esas formas hepáticas.


¿Quién está en riesgo?

Aproximadamente la mitad de la población mundial corre el riesgo de padecer el paludismo. La mayoría de los casos y de las muertes se registran en el África subsahariana. No obstante, también se ven afectadas Asia, Latinoamérica y, en menor medida, Oriente Medio y algunas zonas de Europa. En 2013 el paludismo estaba presente en 97 países y territorios.

Entre los grupos de población que corren un riesgo especial se encuentran:

Los niños pequeños de zonas con transmisión estable que todavía no han desarrollado inmunidad protectora frente a las formas más graves de la enfermedad. Los niños pequeños son el grupo que más contribuye a la mortalidad mundial por paludismo.
Plasmodium vivax introducido por la picadura del mosquito Anopheles transmisor.

Las embarazadas no inmunes. El paludismo produce tasas elevadas de aborto (hasta un 60% en el caso de la infección por P. falciparum) y tasas de mortalidad materna del 10% al 50%.
Las embarazadas semiinmunes de zonas con alta transmisión. El paludismo puede producir abortos y bajo peso al nacer, especialmente durante los dos primeros embarazos. Se calcula que anualmente mueren 200 000 lactantes a consecuencia del paludismo adquirido durante el embarazo.
Las embarazadas semiinmunes infectadas por el VIH de zonas con transmisión estable corren mayor riesgo de sufrir el paludismo en todos sus embarazos. Las mujeres con infección palúdica placentaria también corren mayor riesgo de transmitir la infección a sus hijos recién nacidos.
Los pacientes con VIH/sida.
Los viajeros internacionales procedentes de zonas no endémicas corren mayor riesgo de sufrir el paludismo y sus consecuencias, pues carecen de inmunidad.
Los emigrantes de zonas endémicas y sus hijos residentes en zonas no endémicas también corren mayor riesgo cuando vuelven de visita a sus países, debido a la inexistencia o atenuación de la inmunidad.
Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico y el tratamiento temprano del paludismo atenúan la enfermedad, evitan la muerte y contribuyen a reducir la transmisión.



La mejor opción terapéutica disponible, especialmente en el caso del paludismo por P. falciparum, es el tratamiento combinado basado en la artemisinina.

La OMS recomienda que antes de administrar el tratamiento se confirme el diagnóstico con métodos parasitológicos (ya sean pruebas de microscopía o de diagnóstico rápido), cuyos resultados pueden obtenerse en escasos minutos. El tratamiento basado únicamente en la sintomatología debe reservarse para aquellos casos en los que no sea posible el diagnóstico parasitológico. Se pueden ver recomendaciones más detallada en Guidelines for the Treatment of Malaria.

Farmacorresistencia

La resistencia a los antipalúdicos es un problema recurrente. La aparición de resistencia de Plasmodium falciparum a generaciones anteriores de medicamentos como la cloroquina y la sulfadoxina-pirimetamina, se generalizó durante los decenios de 1970 y 1980, socavando los esfuerzos por controlar el paludismo y revirtiendo la tendencia progresiva de la supervivencia infantil .


cultivando la planta para extraer la Artemisina


En los últimos años, la resistencia del parásito a la artemisinina ha sido detectada en cuatro países de la subregión del Gran Mekong: Camboya, Myanmar, Tailandia y Viet Nam. Si bien hay muchos factores que, probablemente, contribuyan a la aparición y propagación de la resistencia, se cree que la aplicación de monoterapias de artemisinina oral, es un factor importante. Cuando son tratados con monoterapia a base de artemisinina, los pacientes pueden abandonar el tratamiento de forma prematura, tras la rápida desaparición de los síntomas, pero este tratamiento parcial permite que sigan teniendo parásitos en la sangre. Si no se les administra conjuntamente un segundo fármaco (cosa que sí se hace en el tratamiento combinado basado en la artemisinina), los parásitos resistentes sobreviven y pueden transmitirse a otros mosquitos, y de estos a otras personas.

artemisina


En el plan mundial de contención de la resistencia a la artemisinina (Global Plan for Artemisinin Resistance Containment), puesto en marcha en 2011, figuran recomendaciones más amplias.


Prevención

La lucha antivectorial es el medio principal de reducir la transmisión del paludismo en la comunidad. Se trata de la única intervención que puede reducir la transmisión de niveles muy elevados a niveles cercanos a cero. A nivel individual, la protección personal contra las picaduras de los mosquitos es la primera línea de defensa en la prevención del paludismo.

Hay dos formas de control de los vectores que son eficaces en circunstancias muy diversas:

mosquiteras para proteger el sueño de los niños


Los mosquiteros tratados con insecticidas
Los mosquiteros tratados con insecticidas de acción prolongada son los preferidos en los programas de distribución de salud pública. La OMS recomienda la cobertura de todas las personas en riesgo; y en la mayoría de los lugares, la forma más rentable de conseguirla consiste en suministrar mosquiteros tratados con insecticidas de acción prolongada, de modo que todos los residentes en zonas con gran transmisión duerman cada noche bajo esos mosquiteros.

mosquitera para proteger a las personas



Desinsectación de interiores con insecticidas de acción residual
En la prevención del paludismo también se pueden utilizar medicamentos. En el caso de los viajeros, la enfermedad puede prevenirse mediante quimioprofilaxis, que suprime el estadio hemático de la infección palúdica. La OMS recomienda un tratamiento preventivo intermitente con sulfadoxina-pirimetamina para las embarazadas que viven en zonas de alta transmisión, durante el segundo y el tercer trimestre. Asimismo, para los lactantes que viven en zonas de alta transmisión en África se recomienda ese mismo tratamiento en tres dosis, que se administran en el curso de las vacunaciones sistemáticas.

desinsectación contra la maria en interiores



Los antipalúdicos también se pueden utilizar en la prevención de la enfermedad. En los viajeros, el paludismo se puede prevenir mediante quimioprofilaxis, que suprime la fase hemática de la infección, previniendo así la enfermedad. Además, en embarazadas residentes en zonas donde la transmisión es elevada, la OMS recomienda el tratamiento profiláctico intermitente con sulfadoxina-pirimetamina en cada consulta prenatal programada a partir del primer trimestre. Asimismo, en lactantes residentes en zonas de África donde la transmisión es elevada, se recomienda administrar tres dosis de tratamiento profiláctico intermitente con sulfadoxina-pirimetamina junto con las vacunaciones sistemáticas. En 2012 la OMS recomendó la quimioprofilaxis estacional del paludismo como estrategia preventiva adicional en zonas del Sahel. Esta estrategia consiste en la administración de ciclos mensuales de amodiaquina más sulfadoxina-pirimetamina a todos los menores de 5 años durante la estación con transmisión alta.

Fumigación en zonas húmedas próximas a viviendas




Resistencia a los insecticidas

Gran parte del éxito obtenido hasta ahora en el control del paludismo se debe al control del vector, que depende en gran medida de la utilización de piretroides, la única clase de insecticidas recomendada en la actualidad para los mosquiteros tratados con insecticidas y los mosquiteros tratados con insecticidas de acción prolongada. En los últimos años han aparecido mosquitos resistentes a los piretroides en muchos países. En algunas zonas se ha detectado resistencia a las cuatro clases de insecticidas utilizados en el ámbito de la salud pública. Por fortuna, esta resistencia raramente se ha asociado a una disminución de la eficacia, y los mosquiteros tratados con insecticidas de acción prolongada y la desinsectación de interiores con insecticidas de acción residual siguen siendo muy efectivos en casi todos los entornos.

No obstante, hay motivos de gran preocupación en algunos países del África subsahariana y en la India, donde se combina un alto nivel de transmisión del paludismo con una generalización de la resistencia a los insecticidas. El desarrollo de nuevos insecticidas alternativos es muy prioritario, sobre todo para utilizarlos en los mosquiteros, y hay varios productos prometedores en fase de desarrollo.

Especies de insectos resistentes a los insecticidas



La detección de la resistencia a los insecticidas debe ser un componente esencial de todos los esfuerzos nacionales por controlar el paludismo, con el fin de garantizar que se están utilizando los métodos más eficaces de lucha antivectorial. La elección del insecticida de acción residual utilizado en la fumigación debe basarse siempre en datos locales y recientes sobre la susceptibilidad de los vectores a los que se dirige.



Con el fin de garantizar una respuesta mundial rápida y coordinada frente a la amenaza de la resistencia a los insecticidas, la OMS ha colaborado con un amplio espectro de partes interesadas para elaborar el Plan mundial para el manejo de la resistencia a insecticidas en los vectores de malaria, que se puso en marcha en mayo de 2012. Ese plan propone una estrategia basada en cinco pilares y pide a la comunidad internacional que adopte las medidas siguientes para combatir el paludismo:

planificar y aplicar estrategias para el manejo de resistencia a los insecticidas en los países donde el paludismo es endémico;
llevar a cabo una vigilancia entomológica adecuada y oportuna de la resistencia, y hacer una utilización eficaz de los datos;
crear herramientas nuevas e innovadoras para el control de vectores;
subsanar la falta de conocimientos sobre los mecanismos de resistencia a los insecticidas y los efectos de las estrategias actuales de gestión de la resistencia a los insecticidas; y
garantizar que se pongan en marcha mecanismos de apoyo (sensibilización y recursos humanos y financieros.


Todos los insectos desarrollan resistencia e incluso inmunidad frente a los insecticidas habitualmente utilizados



Vigilancia

El seguimiento de los progresos realizados en la lucha antipalúdica plantea serias dificultades. Los sistemas de vigilancia del paludismo únicamente detectan alrededor del 10% del número estimado de casos habidos en el mundo. Se necesitan, pues, con urgencia sistemas de vigilancia del paludismo más sólidos que permitan dar una respuesta rápida y eficaz frente a la enfermedad en zonas donde esta es endémica, con el fin de evitar brotes y reapariciones, hacer un seguimiento de los progresos realizados, y lograr que los gobiernos y la comunidad internacional rindan cuentas. En abril de 2012, la Directora General de la OMS presentó nuevos manuales de vigilancia mundial para la lucha contra el paludismo y su eliminación, e instó a los países donde la enfermedad es endémica a que fortalecieran sus sistemas de vigilancia. Esa petición se inscribe en un llamamiento de mayor alcance para ampliar las pruebas de diagnóstico, tratamiento y vigilancia del paludismo, conocido como la iniciativa T3 de la OMS: Test (pruebas diagnósticas), Treat (tratamiento) y Track (vigilancia).

sello conmemorativo por la Lucha antipalúdica



El paludismo afecta de forma desproporcionada a los pobres que no pueden pagarse el tratamiento o tienen un acceso reducido a la atención sanitaria, y atrapa a las familias y a las comunidades en una espiral de pobreza.

Eliminación

La eliminación del paludismo se define como la interrupción de la transmisión local de la enfermedad por mosquitos en una determinada zona geográfica; es decir, una incidencia nula de casos contraídos localmente. A su vez, la erradicación se define como una incidencia nula en todo el mundo de la infección palúdica por una determinada especie de plasmodio.

De acuerdo con los casos notificados en 2012, 52 países están en camino de reducir sus tasas de incidencia de casos de paludismo en un 75%, de conformidad con las metas fijadas por la Asamblea de la Salud para 2015. La utilización a gran escala de las estrategias recomendadas por la OMS y los instrumentos disponibles, el compromiso firme de los países y los esfuerzos coordinados de todos los asociados permitirán incrementar el número de países que avancen hacia la eliminación del paludismo, especialmente aquellos en los que la transmisión es baja e inestable.

En los últimos años, la Directora General de la OMS ha certificado la eliminación del paludismo en cuatro países: Emiratos Árabes Unidos (2007), Marruecos (2010), Turkmenistán (2010) y Armenia (2011).

Vacunas contra el paludismo

Actualmente, no hay ninguna vacuna autorizada contra el paludismo u otro parásito humano alguno. La investigación sobre una vacuna contra el paludismo por P. falciparum, conocida como RTS,S/AS01, está muy avanzada. En este momento, la vacuna es objeto de evaluación mediante un gran ensayo clínico que se lleva a cabo en siete países africanos. La OMS recomendará su uso en función de los resultados finales obtenidos en los ensayos clínicos. Se prevé que esos resultados estén listos en 2014 y que la OMS formule una recomendación acerca de si la vacuna debe incluirse entre los medios de lucha antipalúdica en 2015. Puede encontrarse más información acerca de otros ensayos clínicos sobre vacunas antipalúdicas en: who.int/vaccine_research/links/Rainbow/en/index.html

A los niños nunca les ha gustado que les vacunen, incluido contra el paludismo.



Respuesta de la OMS

El Programa Mundial sobre Malaria de la OMS es el encargado de marcar el rumbo en el control y la eliminación de la enfermedad, para lo cual:

define y difunde normas, criterios, políticas, estrategias técnicas y directrices basadas en datos científicos, y promueve su adopción;
hace una valoración independiente de los progresos a nivel mundial;
elabora métodos de creación de capacidad, fortalecimiento de los sistemas, y vigilancia;
determina amenazas al control y la eliminación del paludismo así como nuevas áreas de acción.
El Programa Mundial sobre Malaria actúa como Secretaría del Comité Asesor en Políticas sobre el Paludismo, un grupo de 15 expertos mundiales en esta enfermedad nombrados tras un proceso de candidatura abierto. El Comité se reúne dos veces al año y brinda asesoramiento independiente a la OMS para que elabore recomendaciones de política acerca del control y la eliminación del paludismo. En mandato del Comité consiste en proporcionar asesoramiento estratégico y técnico, y abarca todos los aspectos del control y la eliminación de la enfermedad, como parte de un proceso transparente, sensible y creíble de formulación de políticas.

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La OMS es también cofundadora y anfitriona de la Alianza para Hacer Retroceder el Paludismo, que constituye el marco mundial para la aplicación coordinada de medidas contra el paludismo. La Alizanza, que moviliza acciones y recursos y propicia el consenso entre los asociados, consta de más de 500 miembros entre los que se encuentran los países donde el paludismo es endémico, asociados para el desarrollo, el sector privado, organizaciones no gubernamentales y comunitarias, fundaciones, e instituciones universitarias y de investigación.


Publicado en Paludismo   Nota descriptiva N°94 - Marzo de 2013


Página de la OMS: http://www.who.int/es/

Para más información puede ponerse en contacto con:
Centro de prensa de la OMS
Teléfono: +41 22 791 2222
mediainquiries@who.int  


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7 de abril de 2014, Día Mundial de la Salud, este año dedicado al tema "Pequeñas picaduras, grandes amenazas"


Cuando estaba preparando la anterior entrada, he buscado por internet diferentes temas.



Por ejemplo, si encontraba algún mapa que mostrara los países afectados por los diferentes vectores que producen enfermedades, pero no he encontrado ninguno, seguro que todo el mundo estaría afectado, en mayor o menor medida, por uno o por otro.

He encontrado una web interesante, donde muestran mapas de diferentes enfermedades vectoriales o no, más bien de estas últimas que puede ser interesante mirarlo. http://www.worldlifeexpectancy.com/world-health-rankings.

Si que he encontrado algunos mapas concretos para una determinada enfermedad, así




Mapa de distribución de la malaria
enfermedades transmitidas por garrapatas.
Si fuéramos a la página de la OMS sobre el Día Mundial de la Salud: http://www.who.int/campaigns/world-health-day/2014/es/ , nos encontraríamos una relación de las principales enfermedades vectoriales:

- La enfermedad de Chagas (tripanosomiasis americana)
- Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo
- Dengue y dengue hemorrágico
- La tripanosomiasis africana (enfermedad del sueño)
- Paludismo o malaria
- Filariasis linfática
- Leishmaniasis
- Oncocercosis
- Esquistosomiasis
- Fiebre amarilla




Cuando desde España vemos todas estas enfermedades ahora nos parecen lejanas, pero no recordamos que el propio rey Carlos I de España y V de Alemania murió de paludismo en Yuste, enfermedad transmitida por un mosquito existente en uno de los estanques cercanos al monasterio. También en la segunda mitad del siglo XVIII en Cádiz se produjo una gran epidemia de dengue con gran mortalidad.

Monasterio de Yuste, Cáceres, Extremadura


En España durante la década de los sesenta, las campañas de tratamientos con los insecticidas existentes redujo la presencia de mosquitos y de otros vectores.

Frente a la política actual de no utilizar insecticidas, nos deja más desprotegidos, pues los pocos vectores supervivientes han mutado frente aquellos insecticidas, siendo más resistentes ante las técnicas de control actuales.

Hay que tener en cuenta que en la población agraria española de principios del siglo XX, gran parte de la población trabajadora de ciertas zonas inundables no superaban poco más de los cincuenta años. Solo superaban esa edad aquellos trabajos que no tuvieran contacto con el campo. El descubrimiento del uso insecticida del DDT, descubierto en 1873, como práctica de síntesis química, pero que hasta 1940 Paul Hermann Müller no descubrió que era tóxico para los insectos. Después del uso de DDT como insecticida permitió que esa población agraria tuviera una esperanza de vida veinte años mayor. También tuvo su importancia la desecación de muchas de esas zonas inundables antes indicadas.




Estudios posteriores demostraron el peligro del DDT, por lo que se prohibió a partir de 1973, si bien se ha ido utilizando en países gravemente afectados por la malaria por el bajo precio del DDT.

Irónicamente el químico suizo que descubrió su efecto tóxico obtuvo el Premio Nobel en 1945. 

Pequeñas picaduras, grandes amenazas: la prevención de enfermedades transmitidas por vectores

Día Mundial de la Salud 2014 - Pequeñas picaduras: grandes amenazas

Hoy 7 de abril es el Día Mundial de la Salud.


 La Organización Mundial de la Salud (OMS) dedica este año su Dia Mundial de la Salud (7 de abril) a las enfermedades transmitidas por vectores, como mosquitos, garrapatas o flebótomos, causantes de más de 1 millón de muertes anuales en todo el mundo. "Pequeñas picaduras, grandes amenazas" es el lema de la campaña.

Pequeñas picaduras, grandes amenazas: la prevención de enfermedades transmitidas por vectores



Más de la mitad de la población mundial está expuesta a enfermedades como la malaria, el dengue, la leishmaniasis, la enfermedad de Lyme o la fiebre amarilla, transmitidas por mosquitos, moscas, garrapatas y otros vectores.

Cada año, millones de personas se infectan y más de un millón fallecen debido a éstas enfermedades.

Se calcula que la enfermedad vectorial más mortífera, la malaria, causó 660 000 muertes en 2010, la mayoría en niños africanos. No obstante, la enfermedad de este tipo con mayor crecimiento en el mundo es el dengue, cuya incidencia se ha multiplicado por 30 en los últimos 50 años. La globalización del comercio y los viajes, la urbanización y los cambios medioambientales, tales como el cambio climático, están teniendo gran impacto en la transmisión de estas enfermedades y haciendo que aparezcan en países en los que antes no existían.

Este año, en el Dia Mundial de la Salud 2014, la OMS pone a la grave y creciente amenaza de las enfermedades vectoriales en el punto de mira de la campaña Día Mundial de la Salud 2014: La prevención de enfermedades transmitidas por vectores.

La OMS hace hincapié en que éstas enfermedades son totalmente previsibles y en la necesidad de que gobiernos, comunidades y familias actúen para proteger a las personas de las infecciones.

Dentro de la campaña, la OMS ha publicado el documento "A global brief on vector-borne diseases", que informa sobre los vectores y las enfermedades que éstos transmiten, y expone diversos métodos y recomendaciones para la prevención y control de las mismas.

Las enfermedades vectoriales afectan a las poblaciones más pobres, sobre todo cuando existe una falta de acceso a una vivienda adecuada, a agua potable y a saneamiento. Las personas malnutridas y aquellas con un sistema inmune débil son especialmente susceptibles.


Extensión geográfica de las enfermedades transmitidas por vectores

En las últimas dos décadas, algunas enfermedades asociadas a vectores han resurgido o se han propagado a nuevas partes del mundo. Los cambios ambientales, el aumento masivo de viajes y comercio internacional, los cambios en las prácticas agrícolas y la rápida urbanización están causando un aumento en el número y la extensión de muchos vectores en todo el mundo, a la vez que se crean nuevos grupos de población vulnerables, como turistas y viajeros de negocios.

Por ejemplo, el dengue transmitido por mosquitos se encuentra actualmente en 100 países, poniendo a más de 2,5 billones de personas (más del 40% de la población mundial) en riesgo. Recientemente ésta enfermedad se ha detectado en China, Portugal y EEUU.


La importancia del control de los vectores

Según el director del Departamento de Control de Enfermedades Tropicales Desatendidas, Dr Lorenzo Savioli, "El control de los vectores sigue siendo la herramienta más importante para prevenir los brotes de enfermedades transmitidas por éstos. El aumento de los fondos y el compromiso político son necesarios para mantener las herramientas existentes de control de vectores, medicamentos y herramientas de diagnóstico, asi como para llevar a cabo nuevas investigaciones."




En el Día Mundial de la Salud 2014, la OMS hace un llamamiento para un nuevo enfoque en el control de vectores y una mejor provisión de agua potable, saneamiento e higiene, las estrategias principales que se recogieron en el año 2011, el Plan de trabajo de la OMS para el control, eliminación y erradicación de las enfermedades tropicales desatendidas, y que establece metas para el período de 2012 a 2020.


Fuente: OMS  http://www.who.int/es/

Publicado en Higiene Ambiental, el lunes 7 de abril de 2014

Mosquitos con malaria cerca de Madrid colaboran en la lucha contra esta enfermedad

Un artículo publicado en la web de noticias Materia explica la actividad desarrollada en un insectario de alta seguridad, situado a 20 km de Madrid, dónde se realizan investigaciones con miles de mosquitos, con el objetivo de descubrir nuevas medicinas que impidan la transmisión de la malaria, una enfermedad que es culpable de la muerte de un niño africano cada minuto.

insectario gskInsectario de alta seguridad de GSK en Tres Cantos / GSK


A tan sólo 20 kilómetros de Madrid zumban miles de mosquitos infectados por una enfermedad que mata a 600.000 personas cada año en el mundo. Están a buen recaudo en un laboratorio de máxima seguridad en Tres Cantos, al pie de las cumbres nevadas de la Sierra de Guadarrama. Allí podría encontrarse la solución para esta enfermedad, la malaria, provocada por un parásito, transmitida por un mosquito y culpable de la muerte de un niño africano cada minuto.

Por primera vez, un reducido grupo de medios de comunicación españoles y alemanes, entre ellos Materia, ha visitado estas instalaciones, el insectario de la farmacéutica británica GlaxoSmithKline (GSK), inaugurado hace dos años en Tres Cantos. “Uno de nuestros principales intereses es descubrir nuevas medicinas que impidan la transmisión de la malaria, con el fin de erradicarla. Y la única manera de investigar estas nuevas moléculas es tener mosquitos”, explica la farmacéutica Esperanza Herreros, responsable del insectario.

insectario gskInsectario de alta seguridad de GSK en Tres Cantos / GSK


 Su equipo produce cada semana unos 2.000 mosquitos de la especie Anopheles stephensi. Viven en una especie de zoológico blindado, con 12 horas de luz artificial y 12 horas de oscuridad, 26 grados de temperatura y alta humedad, en condiciones similares a las de los países tropicales. “Es el único insectario industrial de malaria en Europa”, sostiene Herreros, que destaca otros dos insectarios académicos en la Escuela Imperial de Londres (Reino Unido) y en la Universidad de Nijmegen (Países Bajos).


Alimentándose de sangre humana

Cuando van a poner huevos, las hembras se alimentan de sangre humana infectada, que absorben de tubos de ensayo. En su hábitat natural, las mosquitas son las responsables de picar a seres humanos y transmitirles el parásito que causa la malaria. El parásito infecta los glóbulos rojos de la sangre, destrozándolos y provocando picos de fiebre. Y con el tiempo estas formas del parásito, asexuales, se convierten en formas sexuales, capaces de sobrevivir dentro de otro mosquito para transmitir la enfermedad a otra persona.

Anopheles stephensi


El gran objetivo de la comunidad científica es parar esta transmisión, con el objetivo final de erradicar la enfermedad de la faz de la Tierra. El compuesto que puede lograrlo quizá se encuentre a pocos metros del insectario, en el centro de I+D de GSK en Tres Cantos. Allí descansa la preciada colección de dos millones de compuestos químicos de la farmacéutica. De vez en cuando, ocurre lo que Fernando Ramos, científico de GSK, llama “la magia”: uno de los dos millones de compuestos químicos se enfrenta a un sistema biológico y muestra por primera vez actividad terapéutica. Unos 13.500 han mostrado actividad contra la malaria en laboratorio. Y dos de estas moléculas, ya probadas en los mosquitos del laboratorio de alta seguridad, son muy prometedoras.

“Se trata de dos nuevas familias químicas que, además de ser activas frente a las formas de malaria responsables de los síntomas de la enfermedad, son capaces de eliminar las formas de malaria responsables de transmitir la enfermedad, por lo cual serían excelentes medicinas para contribuir a la erradicación de malaria”, adelanta Herreros con una sonrisa en la boca. La responsable del insectario ha visto enfermos “tirados en el suelo”, agonizando en hospitales de zonas rurales de Brasil y Tailandia. Estas dos familias químicas son candidatas a comenzar un ensayo clínico este mismo año, asegura.

El químico Emilio Díez, director del Centro de Investigación Básica de GSK, aplaude la colaboración del municipio de Tres Cantos. “Nunca hemos tenido una queja de los vecinos por nuestra actividad, sólo por el ruido del aire acondicionado hace más de 10 años, y lo cambiamos”, recuerda. “Es imposible que se escape un mosquito”, zanja Javier Gamo, jefe de la Unidad de Malaria del centro. El insectario está protegido por varias barreras de seguridad y, en caso de una improbable fuga, sería sometido a un fumigado masivo con insecticida.

Anopheles stephensi



Sin medicamentos para los pobres

Si todo va bien, las dos moléculas prometedoras se inyectarían en dosis bajísimas en personas sanas voluntarias, normalmente estudiantes de Medicina, para ver su toxicidad y el tiempo que permanece el fármaco en la sangre. Es la llamada fase I. En caso de éxito, se pasaría a la fase II, para comprobar la eficacia clínica en enfermos reales de los países afectados por la malaria. Si funcionara, la fase III serviría para probar el tratamiento a gran escala. Díez calcula que sacar un nuevo medicamento requiere 10 años de investigación y 1.000 millones de dólares (725 millones de euros), una cifra habitualmente aireada por la industria pero discutida por ONG como Médicos Sin Fronteras.

“La patente se cedería a cualquier otra compañía”, afirma Herreros, recordando que en 2010 su empresa decidió compartir con la comunidad científica mundial los 13.500 compuestos que mostraron actividad contra la malaria. La cesión, la primera a gran escala en el sector farmacéutico, fue portada de la revista Nature. En 2013, el beneficio de GSK creció un 20% respecto al año anterior hasta superar los 6.500 millones de euros, gracias a sus ventas de fármacos para el sistema respiratorio, vacunas y productos de higiene dental.

Larva de Anopheles stephensi


La iniciativa Medicines for Malaria Venture, que agrupa a farmacéuticas como GSK y a donantes con el fin de encontrar fármacos eficaces contra la enfermedad, ha creado una colección de 400 compuestos con actividad antimalárica. Esta “malaria box” (“caja de malaria”, como la denominan en inglés) se ha distribuido a 160 grupos de investigación en el mundo.

La iniciativa va a contracorriente en un sector que sigue más preocupado por la salud de los más ricos. Sólo el 4% de los nuevos fármacos y vacunas aprobados en el mundo entre 2000 y 2011 sirve para tratar las enfermedades de los más pobres, como la malaria, la tuberculosis y las 17 enfermedades tropicales desatendidas, que afectan a 1.000 millones de personas. En muchos casos, los médicos están obligados a recetar fármacos creados hace medio siglo con efectos secundarios brutales o que incluso matan a los pacientes.

 Publicado en: Materia
Autor: Manuel Ansede

Publicado en Higiene Ambiental, el jueves 27 de marzo de 2014


Las imágenes las he obtenido por dos búsquedas en Google Imágenesn por "Anopheles stephensi" y "insectario gskInsectario de alta seguridad de GSK en Tres Cantos / GSK". Gracias a sus autores por compartirlas en la red.

martes, 1 de abril de 2014

La avispa asiática y su control - Actuaciones del sector apícola en la lucha contra la avispa asiática

Siguiendo mis comentarios sobre la Jornada Técnica "La avispa asiática y su control" que se desarrolló el pasado viernes 28 de marzo en la Escuela de Capacitación Agraria y Forestal "Can Xifra" de Santa Coloma de Farnés, ahora le llega su turno al señor Carlos López Anaya, Secretario de la Asociación de Apicultores de Girona.

Las abejas padecen varias enfermedades y depredadores:

- Varroa

Abeja afectada de varroasis

El ácaro Varroa sobre los pelos de una abeja


- Nosema C

Nosema ceranae



- Pájaros (abejarruco, ...)

Abejarruco




- Avispa asiática

Avispa asiática Vespa velutina





Las avispas asiáticas sobrevuelan la entrada de la colmena y las abejas no se atreven a dejar el nido, acumulándose cerca de la entrada.

La población de abejas de una colmena varía según los meses del año, alcanzándose un máximo en el mes de mayo, mientras que la población de avispas asiáticas de un nido es un "crecendo" que alcanza su máximo ea principios de noviembre:

Abejas en una colmena:

Enero                   20.000
Febrero               sin datos
Marzo                  50.000
Abril                     65.000
Mayo                   75.000
Junio                    60.000
Julio                     50.000
Agosto                 sin datos
Septiembre          35.000
Octubre               40.000
Noviembre          sin datos
Diciembre            20.000

sin datos: no me dio tiempo suficiente, para anotar los datos proyectados.





Avispas asiáticas en un nido:

Junio                     200
Agosto                 400
Septiembre          500
Octubre               800
Noviembre        1.200 hasta alcanzar 1.800 en algunos casos
Diciembre           200


De una colmena se extrae miel tres veces al año:

1ª vez en Mayo.
2ª vez en julio
3ª vez entre septiembre y octubre

Por ello esta tercera extracción de miel se puede ver afectada por la máxima población de las avispas asiáticas.


Habrá que distinguir entre los colmenares fijos y los transhumantes, pues los segundos pueden ser trasladados a lugares de momento seguros (en este caso hay que comprobar sistemáticamente no trasladar ninguna avispa a la nueva situación).


Son muy sensibles a la avispa asiática los Núcleos de fundaciones y los Criadores de reinas:  http://www.mieldelvalledelospedroches.com/nucleos%20de%20fecundacion%20de%20reinas.htm



El ponente explicaba que, cuando empezaba la época, colocar trampas con atrayente, reponiéndolo una vez al mes. Si se detecta capturas de avispa asiática, reponer el atrayente una vez a la semana, hasta que se deja de capturas individuos adultos.





Para aquellos casos que los nidos se encuentran en zonas inaccesibles, para poder destruirlos, disparan cartuchos con perdigones, al amanecer o al atardecer, ya de noche, pues todas las avispas están dentro del nido. Si previamente no se desinsectado el nido, es conveniente colocar trampas al rededor del nido, para que las avispas que escapen del nido, caigan en las trampas.

Las trampas que se utilizaron en 2013 fueron las AVISPA'CLAC:  http://eficaciatotal.com/AVISPACLAC-TRAMPA-AVISPAS


Atrayente

Todas las fotos las he obtenido por búsquedas en Google Imágenes, por ejemplo, "abejarruco".