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lunes, 30 de julio de 2018

El 52 % de los pinares de Mallorca presenta una alta afectación de procesionaria


La procesionaria (Thaumetopoea pytiocampa) presenta este año una afectación alta o muy alta en el 52 % de los pinares de Mallorca y en un 80 % de los de Menorca. En Mallorca, este dato representa un importante incremento respecto al de 2017. Concrétamente, estableciendo niveles de afectación de 0 a 5 (0 el menor y 5 el mayor), un total de 40.594 hectáreas de pinar en Mallorca están afectadas por los niveles 3, 4 y 5, siendo el 4 el mayoritario, con 23.844 hectáreas, un 30,91 % del total. Los niveles 3, 4 y 5 suman el 52,62 % de los pinares de Mallorca. En 2017, los niveles 3, 4 y 5 sumaron 28.413 hectáreas, un 36,83 % del total. El año pasado, el nivel mayoritario fue el 3, ligeramente por encima del 0 y el 1. El incremento de hectáreas de un año a otro en los niveles 3, 4 y 5 ha sido, pues, del 42,8 %.





Sandra Closa, jefa del Servei de Sanitat Forestal de la Conselleria de Medi Ambient, Agricultura i Pesca, explica que «en la Península, la procesionaria ya forma parte del ecosistema. En Baleares, el pino blanco no es el que más le gusta, pero se adapta a lo que hay. Por cada mariposa que se empareja, pueden surgir entre 100 y 300 huevos».



Inicios


Closa señala que «el primer ciclo de tratamientos contra la procesionaria en Baleares tuvo lugar en 2003, con un plan integral que se prolongó hasta 2005. Con anterioridad, se aplicaban productos muy contundentes, sin tener en cuenta las consecuencias ambientales, ni sobre otros insectos ni sobre las personas. Ahora se apuesta por controles integrales con productos fitosanitarios que no tendrán un 100 % de efectividad, pero pueden reducir la población en todos sus ciclos. Ya no se habla de erradicación. La procesionaria no se extiende. Ya está en todos los pinares, pero con diferentes niveles de afectación».

La oruga defolia el pino para su alimentación de octubre a marzo. No llega a matarlo, pero lo debilita. Con muchos años de defoliación, los pinos están debilitados y luego llegan otros insectos perforadores. En invierno fabrica las conocidas bolsas para protegrse del frío. Entre febrero y marzo, con la llegada de una mejor temperatura, sale y se entierra para transformarse en mariposa a finales de agosto. No soporta bien ni las temperaturas muy altas ni las muy bajas.

La procesionaria ahora ya tiene depredadores en los murciélagos para las mariposas, algunas aves para los orugas y algunos parásitos en los huevos, además de virus, bacterias u hormigas. No controlan una plaga, pero ayudan. La instalación de cajas nido para murciélagos y aves contribuyen a la lucha contra la procesionaria. Además, se instalan trampas de feromonas.

Actualmente, los tratamientos fitosanitarios son biológicos y se realizan principalmente con la bacteria Bacillus thuringiensis, especialmente en octubre y con una afectación mínima sobre otros insectos.

Plaga


Sandra Closa indica que «la procesionaria tiene la declaración de plaga en Mallorca y Menorca desde 2003, y en Formentera desde 2016. En esta isla, el primer tratamiento aéreo se aplicó el año pasado. En Mallorca, Menorca y Eivissa, los últimos tratamientos aéreos se realizaron en 2014, con un buen resultado, pero provocan rechazo social. Una parte de la sociedad reclama el tratamiento aéreo y otra lo rechaza. El tratamiento terrestre por parte de la Conselleria se aplica cada año en áreas forestales de uso público y en los alrededores de los refugios. En Mallorca y Menorca, de momento no hay previsión de tratamientos aéreos. Habrá que estudiarlo desde los puntos de vista presupuestario y técnico».

2016

2018
2005
2016


La cronología de la presencia de la procesionaria en Baleares es la siguiente: en 1942 llega a Mallorca, en 1970 a Menorca, en 1975 a Eivissa y en 2007 a Formentera.
La procesionaria es considerada como el insecto defoliador más importante de los pinares españoles. Las orugas están cubiertas de pelos urticantes que se desprenden y flotan en el aire, por lo que pueden provocar irritación en oídos, nariz y garganta en los seres humanos, así como intensas reacciones alérgicas.

Fuente: Ultima hora, publicado el domingo 29 de julio de 2018


Otros enlaces de interés ofrecidos en esta página:
https://ultimahora.es/etiqueta/procesionaria.html

http://www.caib.es/sites/sanitatforestal/ca/pagina_inicial-36590/



Las imágenes las he conseguido tras una búsqueda por "plaga procesionaria en Menorca" en Google Imágenes. Lo mismo para las otras islas. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.


Esta proliferación excesiva de la procesionaria del pino conlleva un alto riesgo para la población, pues el contacto o la manipulación de los bolsones pueden producir urticaria a los residentes, acrecentada por encontrarse muchos en bañador o con gran parte del cuerpo desnudo.

Pueden utilizar el buscador para ampliar la información, pero sirva de muestra:
http://controldeplagassanidadambiental.blogspot.com/2018/06/sibuscamos-google-irritacion-por.html

http://controldeplagassanidadambiental.blogspot.com/2018/06/la-oruga-procesionaria-provoca.html

martes, 2 de enero de 2018

Plantas tóxicas y peligrosas en parques y jardines 1

Pasear entre plantas venenosas
Reportaje publicado en el periódico IDEAL el 18 de septiembre de 2016, tema centrado en la ciudad y provincia de Granada, ámbito del estudio científico, pero extrapolable a las ciudades y pueblos de la península Ibérica.
GUÍA DE ESPECIES PELIGROSAS MÁS COMUNES

Selección de especies de la Guía de Plantas de Waste Magazine.

Plantas tóxicas y peligrosas

En ciudades, parques, parterres, jardines, caminos y campos
Casi nunca se habla de las plantas como especies que pueden acarrear problemas al hombre. Cuando hablamos de las propiedades de las plantas siempre lo hacemos sobre sus ventajas medicinales, pero muchas de las sustancias que se emplean para curar pueden ser letales en dosis no adecuadas. Plantas de enorme belleza, como la digitalis, poseen sustancias que pueden provocar un paro cardiáco. Otras muy comunes como las adelfas provocan diarreas, nauseas e incluso postración si se consumen sus flores o frutos. Pasa lo mismo con la hiedra si se consumieran sus frutos. Además, el roce con sus hojas puede producir irritaciones en la piel. También ocurre con la leche blanquecina que emana de una hoja o tallo de higuera recién cortado. Incluso la patata contiene un alcaloide que puede provocar toxicidad en personas que las han comido crudas. Las ortigas son las plantas más conocidas como tóxicas al roce con la piel, ya que no plantean problemas cuando se comen después de cocinarlas. Otras especies como tejos, acónitos, son menos conocidas y muy peligrosas

Algunos nombres populares ya nos avisan de lo que nos espera: Matapollo, revientavacas, adormidera, pepinillo del diablo, nabo del diablo, nueza negra, muermera.... (Ir a Las especies más comunes)

Plantas tóxicas y peligrosas en parques y jardines
Pasear entre plantas venenosas
Gran parte de las especies ornamentales que crecen en las ciudades son tóxicas para el hombre, algunas de ellas pueden matar
Estudios botánicos advierten del peligro que acecha a los niños más pequeños, a jóvenes que buscan con qué ‘colocarse’ y a quienes solo ven en las plantas un bonito adorno

Por Juan Enrique Gómez y Merche S. Calle
Reportaje publicado en el periódico IDEAL el 18 de septiembre de 2016, tema centrado en la ciudad y provincia de Granada, ámbito del estudio científico, pero extrapolable a las ciudades y pueblos de la península Ibérica

Adelfas, glicineas, castaños de indias, galanes de noche y macetas de cintas y pilistras, pueden convertirse en un serio peligro para quienes caminan, juegan o viven junto a ellas. Son solo una mínima parte de las plantas que crecen en los espacios públicos de todos los núcleos urbanos de la provincia de Granada. Los parques, parterres, e incluso los balcones y pérgolas de las terrazas y restaurantes albergan especies que los botánicos califican como venenosas y peligrosas para el hombre.

Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada


Un trabajo realizado durante años por el botánico de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada, José Antonio Hita Fernández, muestra la realidad de los espacios verdes, caminos y senderos de la ciudad, donde es posible encontrar alucinógenos de alto nivel, plantas con propiedades cardiovasculares que podrían causar la muerte, frutos y bayas de llamativos colores peligrosas para los más pequeños. “Hay un centenar de especies que se pueden considerar como venenosas y muy próximas a las personas, aunque hay otras muchas, más de 600, que tienen propiedades tóxicas pero que son ruderales o de espacios agrícolas y menos utilizadas como ornamentales, pero pueden encontrarse en algunos parques”, afirma este botánico y técnico de laboratorio, que ha querido dar una respuesta a preguntas como ¿se puede dejar a los niños jugar con hojas de higuera o comerse los frutos rojos del tejo o el acebo? “Dos actitudes que han llevado a pequeños y mayores a los servicios de urgencias por urticarias en la piel, con la higuera, y graves intoxicaciones con los tejos y acebos de maceteros de la ciudad”, dice Hita, para quien es imprescindible que los científicos ayuden a divulgar las bondades y los peligros de nuestro entorno.


José Antonio Hita

Es habitual que los responsables municipales, tanto de la ciudad como del resto de los municipios, sean grandes o pequeños, aprueben la plantación de especies en sus zonas verdes sin tener en cuenta los efectos que su mal uso podrían provocar en las personas. Un paseo por cualquiera de los parques, o algunas plazas de Granada demuestra esa falta de control. Los parterres de la fuente de Isabel la Católica, con la llegada de las altas temperaturas se han plantado con decenas de agapantos con sus preciosas flores azules o blancas. La savia produce irritaciones por contacto. Si se consume produce diarreas y vómitos. Están alrededor de una fuente que en otras épocas se llena con las conocidas flores del pato. Toda la planta, savia y jugo provocan irritaciones en ojos, piel y mucosas, e incluso pérdida de visión temporal.

Saúcos emergen en la Carrera del Darro


Al caminar hacia la Carrera del Darro aparecen numerosos saúcos que sobresalen desde el cauce. Sus hojas, corteza y frutos verdes provocan gastroenteritis, náuseas y vómitos. Junto a ellos, muchos ailantos, una planta invasora que ha colonizado gran parte del territorio del sureste ibérico. Provoca vértigos, nauseas, sudores, dermatitis. Y en las terrazas de los restaurantes del Paseo de los Tristes, crecen grandes masas de glicineas que sirven para dar sombra y verdor. Es una de las plantas más utilizadas como adorno y para cubrir paredes y techados. Se utilizan sin tener en cuenta que entre seis y diez semillas provocarían intoxicaciones severas en algunos individuos, y en los niños podría ser mortal.

En la subida a la Alhambra por la cuesta de los Chinos, crecen las hiedras, presentes en numerosos parajes de la ciudad y en balcones y patios. Por contacto, la savia produce eccemas, erupciones y ampollas.

Cuesta de los chinos que asciende de Granada a la Alhambra


En todo el recorrido hay plantadas numerosas adelfas, una de las especies más habituales en todos los rincones del monumento, los parques de la ciudad, los aparcamientos y bordes de calles y carreteras. La adelfa de flores rojas y blancas, la planta de Lorca, actúa sobre el sistema coronario y provoca alteraciones en el ritmo cardiaco, y puede ser letal.

El bosque de la Alhambra se caracteriza por sus enormes ejemplares de castaños de indias. Las castañas pueden ser confundidas con las habituales de consumo, pero en este caso pueden ser muy peligrosas porque producen somnolencias, fiebre y dolor de cabeza. También en el bosque junto a muros del monumento, tejos. Toda la planta es muy tóxica, “una dosis de 50 gramos de sus hojas podría causar la muerte a una persona adulta”, afirma José Antonio Hita, que señala otra especie, aligustre japónico, como especialmente peligrosa y que se encuentra tanto en el bosque alhambreño, como en la mayoría de plazas y jardines de Granada. Es un potente alergógeno que puede provocar crisis asmáticas, como su pariente, el olivo.

bosque de tejos en la provincia de Granada


Junto a los jardincillos de la plaza del Aljibe crecen numerosos lauros, un arbusto con forma de árbol, que posee racimos de frutos negros. Tienen ácido cianídrico que produce quemaduras en la boca, vómitos y palpitaciones. Pueden llegar a matar. Sus hojas son muy parecidas a las del laurel y podrían ser recolectadas para usarlas como condimento.

En las calles se han plantado numerosos ejemplares de melias que dejan caer sus frutos al suelo, que podrían ser consumidos por niños. De seis a diez bayas les provocarían arritmias, falta de oxígeno y, muerte. En los grandes maceteros hay plantados acebos. Sus frutos rojos en Navidad atraen la atención de los más pequeños. La ingestión de 10 a 20 bayas pueden provocar la muerte de un niño. Los maceteros y setos se llenan con plantas de boj, que posee buxina, cuya ingesta provocará diarreas, depresiones respiratorias y muerte por asfixia.
En la plaza de la Trinidad, la fuente está rodeada de grandes masas de hortensias, que como otras especies habituales de interior, balcones y patios, generan irritaciones, daños en el aparato digestivo, e incluso arritmias. Las clásicas cintas, plantas del dinero, coleos, pilistras, azucenas, ciclamen, e incluso el aromático galán de noche, también están incluidas en el listado elaborado por los botánicos de la UGR.

La gran mayoría de las especies de flora poseen compuestos que a pesar de ser tóxicos tienen la dualidad de servir de base para la elaboración de miles de medicamentos beneficiosos para la salud humana, pero su mal uso puede acarrear problemas graves.

Desde hace un tiempo, la búsqueda de plantas con propiedades alucinógenas ha hecho que muchos jóvenes las busquen para conseguir drogas gratis o a bajo precio, lo que ha generado graves problemas e incluso la muerte de algunos de ellos tras consumir, por ejemplo, estramonio.


La sabiduría de las madres ya advertía, sin tener demasiados conocimientos de botánica, que en la naturaleza se encuentra una gran diversidad de plantas tóxicas, cuyos frutos, tallos, hojas o raíces pueden ser venenosas para los humanos, al punto de causar la muerte.

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En el jardín


Hay varias plantas que suelen embellecer los jardines, pero que pueden ser sumamente tóxicas, y la precaución debe extremarse tanto con los niños como con las mascotas.

¡No toques! Estas son las plantas más venenosas
Hiedra

Por ejemplo, el contacto con la hiedra (Hedera helix) puede causar dermatitis y levantar ampollas, aunque peor son sus bayas, cuya ingesta provoca náuseas, diarrea y vómitos.


Hiedra sobre helechos tomada a la salida de Orense en el Camino de Santiago 


Las grandes hojas del filodendro (Philodendron) suelen quedar muy bonitas en los grandes parques, pero son muy tóxicas si alguien se lleva un trozo a la boca. Tanto las hojas como las raíces y el tallo contienen oxalato de calcio, del que una cantidad pequeña produce ardor en labios y boca, pero en cantidades más grandes puede llevar a convulsiones, pérdida del conocimiento y hasta la muerte.

Filodendro


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¡No toques! Estas son las plantas más venenosas
Hortensia.

Foto de una hortensia tomada en El Capricho de Comillas, Cantabria



La hortensia (Hydrangea) es muy popular por sus hermosas flores azules, violetas o rojas. Pero detrás de esta belleza se encuentra un glucósido cianogenético llamado hidragina, cuyos efectos son similares a los del cianuro. Una pequeña dosis puede causar vómitos y fuertes dolores de estómago, pero cantidades mayores pueden llevar a paros cardíacos y la muerte.

Foto de una hortensia tomada en El Capricho de Comillas, Cantabria



J.P. Missé / La Vanguardia



Las tres últimas fotos están tomadas por mí, las cuatro primeras las he conseguido por búsquedas en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en Internet.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Dermatitis de contacto por Agave americana

Resumen
Numerosas especies de plantas y sus derivados pueden causar reacciones cutáneas por diversos mecanismos: dermatitis irritativa de contacto, dermatitis alérgica de contacto, urticaria de contacto y fotodermatitis. Se presenta un caso de dermatitis irritativa de contacto tras la exposición a la savia de Agave americana. Representa un cuadro cutáneo descrito en escasas ocasiones y que, aunque habitualmente se presenta como una erupción papulovesiculosa, en el paciente descrito aparece con lesiones purpúricas en la zona de contacto.


INTRODUCCIÓN

El Agave americana (pita) es una planta subtropical que posee hojas en forma de sable, con bordes espinosos y distribuidas en roseta. Se utiliza con fines comerciales, medicinales y ornamentales. La savia de la planta posee conocidos agentes irritantes como los cristales de oxalato cálcico, saponinas y otros componentes.

Se han publicado pocos casos de dermatitis irritativa de contacto a Agave americana. El cuadro clínico clásico comienza a los pocos minutos de la exposición a la savia con una sensación intensamente pruriginosa y, posteriormente, formación de pápulas y vesículas. En dos ocasiones se han descrito erupciones purpúricas tras el contacto con la savia, y se han encontrado signos de afectación vascular. Pueden presentarse síntomas sistémicos, como fiebre, cefalea, mialgias y diarrea.


DESCRIPCIÓN DEL CASO

Varón de 53 años que acudió a la consulta por la aparición de lesiones pruriginosas en miembros superiores, inferiores y abdomen, de 5 días de evolución. Refería haber estado cortando una pita (Agave americana) (fig. 1) con una motosierra y gran cantidad de savia de la planta entró en contacto con sus miembros superiores, inferiores y abdomen. El paciente iba vestido con un bañador y la parte superior del cuerpo estaba descubierta. Se aclaró con agua y aparecieron lesiones cutáneas intensamente pruriginosas en las localizaciones expuestas a la savia. En la exploración se observan lesiones papulosas, purpúricas, brillantes, confluentes de forma lineal y en placas en las localizaciones citadas (fig. 2). No tenía antecedentes de interés ni historia de ingesta de fármacos. No presentaba fiebre, malestar general, hematuria ni artralgias.

 
Fig. 1.--Agave americana, utilizada en nuestro medio con fines ornamentales

.

 
Fig. 2.--Lesiones de púrpura palpable en extremidades inferiores tras la exposición a la savia de Agave americana.


El hemograma, la bioquímica y el estudio de coagulación fueron normales. La biopsia cutánea mostraba una intensa necrosis en la mitad superior de la epidermis, con zonas de espongiosis en la zona inferior. En la dermis se encontraban infiltrados de linfocitos y neutrófilos, así como una moderada extravasación de hematíes (fig. 3). Asimismo, se observaba necrosis de glándulas sudoríparas ecrinas. No se apreciaron signos de vasculitis. Se pautaron corticoides orales, tópicos y antihistamínicos, y se resolvieron las lesiones cutáneas en aproximadamente 7 días.


Fig. 3.--Necrosis epidérmica e infiltrado linfohistiocitario perivascular en dermis. (Hematoxilina-eosina, x80.)



Se realizaron pruebas epicutáneas, que fueron negativas a todos los componentes de la batería estándar del GEIDC y de plantas. Al exponer al paciente a savia de Agave americana presentó eritema y sensación quemante pocos minutos después. A las 20 h aparecieron pápulas y vesículas en la zona de contacto. Se realizaron pruebas epicutáneas con la savia de Agave a diez controles. Seis de ellos presentaron un leve eritema a las 24 h acompañado de una sensación de picor y quemazón. A las 48 y 96 h se normalizaron los signos y los síntomas. En cuatro de los controles no aparecieron alteraciones.


DISCUSIÓN

El Agave americana, también denominada pita, planta centenaria o maguey, es una planta de la familia Agaveceae que crece en áreas del Mediterráneo, México y el sur de Estados Unidos 1. Sus hojas son largas, aplanadas, terminadas en punta y con bordes espinosos. Se distribuyen con un patrón en roseta.

Esta planta se ha empleado para numerosos y variados fines, como fabricar alfombras, cuerdas y lienzos 2. Se han desarrollado insecticidas y se ha empleado para sintetizar un licor muy conocido en México llamado pulque. En la medicina popular ha demostrado propiedades diuréticas, laxantes y antiinflamatorias 1,3. En nuestro medio se observa con frecuencia ligada a su carácter ornamental.

La savia del interior de sus hojas es el componente más irritante 1, ya que contiene cristales en forma de aguja de oxalato cálcico (raphides) 4, aceites volátiles, saponinas, goma de agave y otros componentes 5. Los cristales de oxalato cálcico se encuentran en numerosos bulbos y plantas y representan agentes cutáneos muy irritantes 6. Se ha observado que los cristales presentan una longitud de 200 µm y se cree que los cristales de la misma naturaleza a partir de 180 mm son irritantes para la piel 4.

Son pocos los casos descritos en la literatura científica de dermatitis de contacto producidos por la exposición a la savia de Agave americana. La clínica típica consiste en la aparición de una sensación quemante, con eritema y edema varios minutos después del contacto. Unas horas más tarde se presentan las lesiones características papulovesiculosas, lineales, intensamente pruriginosas en las localizaciones expuestas. Se han descrito síntomas generales, como fiebre, cefalea, diarrea y mialgias 7,8.

En nuestro caso, aparte de las lesiones eritematosas y edematosas iniciales, aparecieron lesiones palpables purpúricas. Anteriormente se han descrito 2 casos con lesiones similares 2,9 a las del caso presentado. Los tres se han producido tras la proyección intensa de la savia en el momento de la poda de la planta con una motosierra. Ricks et al 9 pudieron demostrar una vasculitis leucocitoclástica mediante el estudio histológico, a diferencia de Cherpelis y Fenske, quienes no confirmaron en la anatomía patológica el diagnóstico clínico compatible con una vasculitis 2. Estos últimos formulan la hipótesis de que son los cristales de ácido oxálico los que, al ser absorbidos por la piel, tienen un efecto tóxico y producen afectación vascular, dando lugar a manifestaciones cutáneas y, en ocasiones, sistémicas. Se cree que la aparición de las lesiones purpúricas es un fenómeno 5 dependiente de la dosis, que tendría lugar con exposiciones muy importantes a la savia.

Las pruebas epicutáneas realizadas con la savia de Agave americana presentan eritema y edema asociada a una intensa sensación quemante en escasos minutos. Horas después aparece una reacción eczematosa papulovesiculosa 8,10. Este tipo de reacción aparece tanto en sujetos que han presentado el cuadro clínico como en sujetos sanos. Los hallazgos son compatibles con un cuadro irritativo, y no están implicados mecanismos de hipersensibilidad retardada 6.

Bibliografía
1. Botanical briefs: the century plant ?? Agave americana L. Cutis. 2003; 72:188-90.
2. Purpuric irritant contact dermatitis induced by Agave americana. Cutis. 2000;66:287-8.
3. Anti-inflammatory activity of aqueous extracts and steroidal sapogenins of Agave americana. Planta Med. 1997;63: 199-202.
4. Irritant contact dermatitis caused by needle-like calcium oxalate crystals, raphides, in agave tequilana among workers in tequila distilleries and agave plantations. Contact Dermatitis. 2001;44:94-6.
5. Agave contact dermatitis. Am J Contact Dermat. 2003;14:213-4.
6. Acute irritant contact dermatitis from Agave americana L. Contact Dermat. 1995;33:60-1.
7. Dermatitis from contact with Agave americana Harefuah. 2000;139: 276-8.
8. Contact Dermatitis with Systemic Symptoms from Agave americana. Dermatology. 1998;196:408-11.
9. Purpuric agave dermatitis. J Am Acad Dermatol. 1999;40:356-8.
10. Irritant Contact Dermatitis from Agave americana L. Arch Dermatol. 1973;108:102-3.



Autores: Pablo de la Cueva, Mateo González-Carrascosa, Minia Campos, Vicente Leis, Ricardo Suárez, Pablo Lázaro

Las imágenes son las originales del artículo fuente.

domingo, 1 de octubre de 2017

Urticaria 2


Semejante a la descripción anterior, podemos reproducir el estudio de la Dra Marta Ferrer Puga http://alergiafbbva.es/alergia-cutanea/18-urticaria-y-angioedema/.

Prefiero hacerlo así que un “refrito”, donde no seguimos la estructura de cada uno de ellos. Así la segunda presentación se desarrolla, contestando unas preguntas de interés.

18. Urticaria y angioedema


Dra. Marta Ferrer Puga

Médico especialista en Alergología. Directora del Departamento de Alergología de la Clínica Universidad de Navarra, Pamplona. Profesora titular de Alergología e Inmunología Clínica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra.





¿Qué es la urticaria?


El término urticaria se refiere a un grupo de alteraciones de la piel que cursan con una erupción cutánea consistente en ronchas o habones que generalmente se extienden por toda la superficie corporal, y se acompañan de intenso picor. De forma característica, un habón tiende a desaparecer en varias horas y no deja ninguna lesión residual en la piel.

El término urticaria proviene del latín Urtica, que significa ‘ortiga’. Esto es así porque las lesiones son idénticas a las que se producen en la piel tras el contacto con la ortiga. Esta planta la provoca por la liberación de una sustancia presente en sus hojas denominada histamina. Dicha sustancia es la misma que segregan unas células de la piel denominadas mastocitos que, junto con otras sustancias también liberadas, son las responsables últimas de las lesiones que observamos en la piel.

Es interesante puntualizar que esta liberación de sustancias por parte de las células de la piel puede producirse por múltiples causas, entre ellas una reacción alérgica, pero muchas veces se activan por causas no alérgicas y que, en muchos casos, no llegamos a descubrir.

¿En qué consiste el habón?


El habón es una lesión consistente en un área de la piel elevada, pálida, con los bordes rojos, y que si se presiona con el dedo, pierde el enrojecimiento.

¿En qué consiste el angioedema?


Cuando las lesiones no sólo afectan a la capa más superficial de la piel (epidermis), sino que también comprometen a la dermis o dermis profunda, puede tratarse de lo que se denomina angioedema, y que consiste en una hinchazón de zonas laxas de la piel como labios o párpados. Esta hinchazón puede ser tan intensa que produzca una deformación completa de la zona donde aparece.

¿Qué tipos de urticaria existen?


Podemos dividir la urticaria en cuatro tipos:

Urticaria aguda.
Urticarias físicas.
Urticaria crónica.
Urticaria vasculitis.

¿En qué consiste la urticaria aguda?


Consiste en la aparición repentina, por toda la superficie corporal, de una erupción habonosa, que produce mucho picor, y que puede asociarse o no a angioedema. Se considera que una urticaria es aguda cuando experimenta una duración menor a seis semanas.

¿Qué causa un brote de urticaria aguda?


Este proceso es muy frecuente; se ha estimado que una de cada cinco personas de la población general ha sufrido un episodio de urticaria aguda alguna vez en su vida. Siempre solemos relacionar la urticaria con una reacción alérgica, típicamente por algún alimento o medicamento tomado recientemente. Y normalmente esto no es así, ya que la reacción verdaderamente alérgica a un alimento o medicamento se produce a los escasos minutos de haberlo ingerido; suele ser más grave y se repite casi invariablemente cada vez que se vuelve a ingerir ese medicamento o alimentos, o bien aquellos pertenecientes al mismo grupo. En la mayoría de los casos no podemos averiguar qué ha causado realmente una erupción de urticaria aguda. En los niños, la urticaria aguda se asocia frecuentemente a infecciones.



¿Cómo se trata un episodio de urticaria aguda?


Cuando aparece un episodio de urticaria aguda se debe acudir a un médico o servicio de Urgencias para recibir tratamiento. Se trata con antihistamínicos y en ocasiones, según la gravedad del cuadro, es preciso emplear también corticoides. Es importante saber que no basta con este tratamiento, es aconsejable seguir tomando los antihistamínicos al menos una semana, ya que de lo contrario la urticaria puede reaparecer. En líneas generales, podemos decir que un episodio aislado de urticaria aguda sin angioedema, que no ha tenido ninguna complicación, no requiere una evaluación posterior por parte del médico. Si la urticaria se repite, o ha sido acompañada de una hinchazón importante, con síntomas respiratorios, o si sospechamos que el causante ha sido un alimento o un medicamento, se requiere un estudio por parte del especialista en alergia. Si hemos acudido a servicios de Urgencias, es imprescindible, para facilitar al alergólogo un diagnóstico preciso, llevar la hoja de Urgencias en la que consta con exactitud la reacción presentada y el tratamiento aplicado.

En un 90% de los pacientes con urticaria aguda, los habones permanecen durante dos o tres semanas hasta su desaparición total y definitiva.

¿Qué son las urticarias físicas?


Se denominan así aquellas urticarias que se producen en la zona de contacto de la piel con algún estímulo mecánico. Las más frecuentes son:

Dermografismo: es con diferencia la más común. El habón aparece después de rascar la piel o frotarla con un objeto duro, con una forma lineal, que sigue la trayectoria del rascado y que desaparece en 30 minutos o menos si deja de frotarse la zona. De forma característica, se aprecia al salir de la ducha y secarse con la toalla. Es molesto y muchas veces se confunde con la urticaria crónica. Responde bien a los antihistamínicos, en los casos más intensos en dosis altas, y si se dejan de tomar, vuelve a aparecer. Este tipo de urticaria está presente unos años de la vida pero, al cabo de un tiempo, desaparece.
Urticaria por frío: es un grupo de urticarias en las que el habón aparece en la zona de contacto con temperaturas bajas. Aparece picor, habones (ronchas) e hinchazón. Este tipo de urticaria se diagnostica colocando un cubito de hielo en el antebrazo y observando si se reproduce la lesión en la zona en que ha sido colocado. Hay que tener la precaución, si uno padece este tipo de urticaria, de no tomar bebidas frías, cubitos de hielo o helados, ya que se podría provocar un edema de glotis. Asimismo, es muy importante en los casos en que la urticaria por frío sea intensa, evitar sumergirse de golpe en agua fría lanzándose a la piscina o al mar, ya que, al estar toda la superficie corporal en contacto con frío, se produciría una reacción generalizada (anafilaxia), o la muerte por ahogo.
Urticaria colinérgica: es aquella que se produce tras el ejercicio físico, duchas calientes, sudor y emociones, por la consiguiente elevación de la temperatura corporal; de forma característica desaparece en pocos minutos al enfriarse la temperatura. Los habones suelen presentarse en el tronco y abdomen, son más pequeños que el resto de urticarias y aparecen sobre un fondo rojizo.
Urticaria por presión: En este caso, la lesión aparece a las 6 horas, en la zona donde se ha ejercido una presión. Suele consistir en habones y generalmente hinchazón (angioedema). Es difícil identificar la causa, porque aparece cuando se ha olvidado la presión que la originó. Algunas localizaciones típicas son en el hombro, tras llevar una bolsa o cámara pesada; en las manos, tras estar clavando objetos con un martillo; en las plantas de los pies, si se ha permanecido mucho rato de pie; en las nalgas después de estar sentado por un tiempo prolongado; en los dedos, tras cargar con las bolsas de la compra, etc. La urticaria por presión en la mayoría de las ocasiones no responde a los antihistamínicos, y en ocasiones hay que tratarla con corticoides en bajas dosis.
Urticaria solar: se desencadena tras exposiciones a la luz solar, normalmente a los 3 o 5 minutos, y sólo en las zonas expuestas al sol. Desaparece en 3 o 4 horas y conforme avanza el verano va desapareciendo.



Dermografismo. Lesiones habonosas que siguen la trayectoria de rascado que se ha dibujado en la piel. (Créditos, F. 70)

¿En qué consiste la urticaria crónica?


Es un tipo de urticaria especialmente molesta para el paciente; consiste en la aparición prácticamente diaria de habones (ronchas) por todo el cuerpo, a veces acompañados de angioedema, que tiene una duración de al menos un mes y medio.



Diagnóstico de la urticaria por frío, con el test del cubito de hielo. Se aplica durante diez minutos el hielo en la piel y al cabo de ese tiempo, en la zona donde se ha aplicado el cubito, aparece un habón. (Créditos, F. 71)

Recientemente se ha realizado un estudio sobre la calidad de vida de las personas que padecen esta enfermedad. Los pacientes sienten su vida diaria afectada, de igual forma que aquellas personas que han sufrido un doble baipás aorto-coronario.

Esto es así porque además de las molestias propias que acompañan a esta erupción cutánea (intenso picor, hinchazón, etc.), al aparecer lesiones en la piel sin interrupción, los afectados buscan incansablemente factores desencadenantes sin éxito. Por ello prescinden en la dieta de ciertos alimentos, lo achacan a situaciones de estrés o ansiedad en el trabajo, en la familia, etc. Comienza una búsqueda inútil de factores desencadenantes y, como desgraciadamente la enfermedad sigue su curso, se puede originar una inestabilidad emocional y una angustia por solucionar el problema.

Paralelamente, al no cesar el proceso, pueden llegar a pensar que es reflejo de una enfermedad más seria y profunda. Esto les lleva a realizar múltiples análisis e interminables visitas a diferentes especialistas.

Como, por otra parte, los antihistamínicos o los corticoides no hacen desaparecer la causa de la urticaria, sino temporalmente los síntomas, al dejar el tratamiento, la erupción cutánea reaparece y este hecho se vive como un fracaso terapéutico.

¿Qué se sabe de la urticaria crónica?


La causa y el mecanismo íntimo de la urticaria crónica se desconocen, pero parecen residir en el propio organismo. Se cree que no está desencadenada por ningún factor externo. En un 50% de pacientes se ha podido demostrar que se trata de un mecanismo autoinmune, esto es, que diferentes moléculas del propio organismo activan las células de la piel, que hacen que liberen histamina y se produzca la urticaria.

La urticaria crónica no es reflejo de ninguna patología subyacente; precisamente se caracteriza porque todas las pruebas a que se somete el paciente son siempre normales. En rarísimas excepciones existe una enfermedad concomitante.

Hay factores que pueden empeorarla: situaciones de ansiedad, la toma de aspirina, alimentos que liberan histamina per se, como aquellos ricos en especias, picantes, chocolate, fresas, etc., pero ellos no son los causantes de la urticaria (basta la simple observación de que sigue persistiendo a pesar de evitar estas sustancias).

En la urticaria crónica, no existe tratamiento causal; se emplean tratamientos sintomáticos (que mejoran los síntomas), pero que, de momento, no eliminan o cortan el mecanismo íntimo que lo produce. Precisamente por este motivo, al dejar el tratamiento reaparecen las ronchas. Esto no quiere decir que haya fracasado el tratamiento.

Este tratamiento es precisamente eficaz cuando se sigue de una forma constante, a pesar de no tener habones. No hay que dejar de tomarlo cuando vemos que desaparecen las lesiones, pues vuelven a rebrotar y cada vez es más difícil controlarlas.

Lo positivo de esta enfermedad —que desespera a médico y paciente—, es que en la gran mayoría de los casos, tras varios años, la urticaria crónica desaparece por sí sola sin dejar ningún tipo de secuela.

 ¿Existe tratamiento para la urticaria crónica?


La urticaria crónica es una enfermedad difícil de controlar. Requiere encontrar el tratamiento más idóneo para cada paciente, y es frecuente que no sea eficaz al primer intento.

Como primera medida, se iniciará tratamiento antihistamínico, siempre con control médico.

En aquellos casos en los que la respuesta no sea adecuada, se pueden aumentar las dosis. Si continúa sin haber respuesta al tratamiento, debe considerarse el uso de corticoides sistémicos en dosis muy bajas durante un tiempo limitado, siempre bajo prescripción médica. Aun así, muchos cuadros de urticaria son rebeldes a los tratamientos habituales y deben ser empleados otro tipo de fármacos.

Cuando una urticaria crónica se estudia y afronta con paciencia, en la mayoría de los casos al final se encuentra un tratamiento eficaz, que permite al paciente desarrollar una vida completamente normal y dejar atrás un gran problema. Últimamente se están obteniendo resultados muy prometedores con un anticuerpo que se diseñó para tratar el asma grave.

¿Cómo se diagnostica?


El diagnóstico de la urticaria crónica se hace siempre por la clínica (los síntomas que presenta el paciente), ya que las lesiones cutáneas son fáciles de identificar. Además, el curso autolimitado y la ausencia de lesiones residuales en la piel, cuando desaparecen las ronchas, ayudan a la identificación de este proceso.

En casos especiales, es preciso realizar una biopsia cutánea para completar el estudio. Se observa edema (acúmulo de líquido) dérmico superficial en el habón, y en la dermis profunda o hipodermis, en el angioedema. En la urticaria-vasculitis existe además una afectación inflamatoria de los vasos sanguíneos de la piel denominada vasculitis leucocitoclásticas.

¿Cuál es el pronóstico de la urticaria crónica?


El pronóstico de la urticaria crónica es bueno, pero los pacientes pueden continuar con brotes repetitivos durante mucho tiempo. En estos casos se requiere un estudio más detallado para descartar posibles factores desencadenantes.

¿En qué consiste la urticaria vasculitis?


A diferencia del resto de urticarias de las que hemos hablado, la urticaria vasculitis cursa con habones que producen menos picor: más bien son dolorosos, tienen una duración de varios días, no desaparecen cuando se presionan y pueden dejar una pequeña señal residual al desaparecer. No mejora con antihistamínicos. Se diagnostica mediante biopsia cutánea y requiere una analítica más amplia para descartar vasculitis en otros órganos.

¿En qué consiste el angioedema?


Como hemos dicho al inicio, el angioedema consiste en una hinchazón de zonas laxas de la piel como labios, párpados, escroto, etc. Esta hinchazón puede ser tan intensa que produzca una deformación completa de la cara. De forma mucho menos frecuente, puede inflamarse la lengua o la glotis. En este caso, puede dificultarse la respiración y se requiere atención inmediata en un servicio de Urgencias. El angioedema puede acompañar a la urticaria, pero aquí se va a tratar del angioedema aislado sin habones. Suele ser menos pruriginoso que la urticaria y es precedido por una sensación de acorchamiento en la zona donde aparecerá.

¿Por qué se produce el angioedema?


El angioedema se produce porque se liberan una serie de mediadores que inducen la vasodilatación de los vasos y la salida de plasma al tejido extravascular. Hay dos tipos de angioedema según el mediador responsable: el histaminérgico, cuando el mediador responsable es la histamina, y se caracteriza porque es más rojo y responde al tratamiento con antihistamínicos y corticoides; y el bradiquinérgico, cuando la bradiquinina es el mediador implicado. La lesión es más pálida y no responde al tratamiento con antihistamínicos o corticoides.

¿Cuántos tipos de angioedema existen?


Podemos clasificarlos en angioedema inducido por fármacos, angioedema adquirido y angioedema hereditario.

Los fármacos que inducen angioedema con más frecuencia son los pertenecientes al grupo conocido como inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), que se emplean para tratar la tensión arterial. Tienen la particularidad de que, a diferencia de las reacciones habituales alérgicas a fármacos, puede aparecer al cabo de un tiempo de estar tomando el medicamento. También pueden producirlo los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), que son fármacos del grupo de la aspirina. En este caso, aparecen a los minutos u horas de tomarlo.



Angioedema hereditario, que afecta de forma importante a una mano. (Créditos, F. 72)

Recientemente se han identificado otros medicamentos que se emplean en el tratamiento de la diabetes (los inhibidores de la dipeptidilpeptidasa) que producen angiedema en un porcentaje pequeño de los pacientes.

El angioedema adquirido se produce por enfermedades que inducen el consumo de una enzima que regula el mecanismo de la inflamación.

 ¿Cómo se trata el angioedema inducido por fármacos o el adquirido?


En el caso de los fármacos, el angioedema desaparece al dejar de tomar el medicamento. Si bien en el caso de los IECA puede tardar un tiempo prolongado en desaparecer.

El angioedema adquirido se mejora o desaparece tratando la enfermedad de base que lo ha producido.

¿Qué es el angioedema hereditario?


Es una afectación genética poco frecuente; se manifiesta en uno de cada 10.000 o 50.000 individuos. Se origina por un defecto genético en el cromosoma 11 que provoca una deficiencia o mal funcionamiento de una proteína llamada inhibidor de C1-esterasa, que forma parte de un grupo de moléculas conocido como el sistema del complemento. Esta proteína controla, entre otras cosas, la síntesis y la liberación de la bradiquinina, que es un potente mediador de la inflamación.

Este defecto trae como consecuencia que se produzcan episodios graves de hinchazón de 2 a 5 días de duración, que puede afectar tanto a la piel de la cara, cuello, labios, párpados, extremidades, brazos y piernas, así como a tejidos mucosos como garganta, lengua o glotis, produciendo cuadros de dificultad respiratoria e incapacidad para tragar. Si no se tratan, pueden provocar la muerte por asfixia. También puede hincharse la mucosa del intestino produciendo cuadros de intenso dolor abdominal, que a menudo se confunden con apendicitis. Los síntomas suelen aparecer en la infancia, los episodios ocurren de forma espontánea y ceden en 36 horas.

Al ser una enfermedad de origen genético, suele haber antecedentes en la familia. En algún caso la mutación se presenta por primera vez en un individuo (mutación de novo), y en tal caso, faltan los antecedentes familiares.

¿Qué desencadena una crisis de angioedema hereditario?


Hay algunas circunstancias que pueden desencadenar crisis de angioedema, como son los traumatismos, las intervenciones quirúrgicas, las extracciones dentarias, el mal descanso nocturno o el estrés. El angioedema hereditario puede empeorar por factores hormonales, como los estrógenos, tal es el caso de los anticonceptivos orales; o por productos para aliviar las molestias de la menopausia. En estos pacientes están contraindicados los antihipertensivos del grupo de IECA.

¿Es fácil de diagnosticar el angioedema hereditario?


Dada la particularidad y poca frecuencia de esta enfermedad, no es extraño que se demore el diagnóstico en estos pacientes, sobre todo si su manifestación es predominantemente el intenso dolor abdominal, que puede acompañarse de náuseas, vómitos y diarrea. Existen dos tipos de angioedema hereditario: el tipo I se debe a unos niveles bajos de una enzima, el C1 inhibidor; y el tipo II, en el que los niveles de esta enzima son normales, pero con un fallo en su estructura y no funciona bien. Recientemente, se ha descubierto una tercera forma de la enfermedad (tipo III)
que cursa con niveles normales de C1 inhibidor; afecta sobre todo a las mujeres en etapas estrogénicas (embarazos, la pubertad o la menopausia), o cuando consumen estrógenos (anticonceptivos), si bien hay casos publicados en hombres. En un grupo de pacientes con angioedema tipo III, se ha descrito una mutación del gen del factor XII de la coagulación. Como en los anteriores, en estos casos también hay antecedentes familiares.

Se diagnostica midiendo en sangre la concentración y función de las proteínas implicadas en el angioedema, así como los factores del complemento.

¿Existe tratamiento para esta enfermedad?


Hasta hace bien poco, la única forma de tratar el angioedema hereditario era la administración por vía endovenosa de enzima C1 inhibidor. Este preparado debe estar en los servicios de Urgencias de los grandes hospitales o, al menos, en algunos de la misma comunidad, ya que es la única alternativa terapéutica para estos pacientes, pues no responden en las crisis al tratamiento con corticoides, antihistamínicos o adrenalina. Desde hace poco tiempo se cuenta además con fármacos bloqueantes de los receptores de la bradiquinina o de su formación, que están aprobados para el tratamiento de las crisis. Éstos tienen la ventaja de que se aplican mediante inyección subcutánea, y se acaba de aprobar la autorización para que el paciente se lo aplique en su domicilio (autoadministración).

Si las crisis son frecuentes e importantes, el paciente recibirá tratamiento preventivo a largo plazo; fármacos como, por ejemplo, los andrógenos atenuados, que reducen la frecuencia y gravedad de las crisis. A corto plazo, antes de procedimientos quirúrgicos, se administra C1 inhibidor una hora o media hora antes de la cirugía.

¿Y el angiodema idiopático?



En la mayoría de los casos no es posible etiquetar el angioedema ni descubrir la causa que lo ha originado. Este tipo no se diferencia clínicamente del angioedema del que hemos hablado, pero suele responder a dosis altas de antihistamínicos. En ocasiones habrá que emplear algún fármaco de los ya mencionados, que aumente los niveles de C1 inhibidor.


Las imágenes son las que figuran en el texto original. Agradezco a su autora compartirlas en la red, para una mejor comprensión de la explicación. Gracias.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Urticaria 1

En entradas anteriores de este blog nos hemos centrado más en las picaduras y mordeduras de insectos y más genéricamente de artrópodos y de otros animales.

Ahora voy a centrar más mi estudio en las urticarias de contacto, producidas por el contacto de nuestra piel con los vegetales. Siempre nos recordamos de las ortigas. Cuantas veces en nuestras salidas al campo identificamos la presencia de las ortigas, matas con hojas de un color verde intenso que si las tocas involuntariamente, te producen un picazón inmediato.

ortiga


Por ello empezaré reproducción una descripción general sobre las urticarias, para en entradas posteriores centrarme en los diferentes vegetales que pueden producir estas urticarias u otros efectos debido a su contacto, ingestión u otro efecto producido por el vegetal.

Primero voy a reproducir el texto que aparece en http://www.uv.es/=vicalegr/PTindex/PTURTICARIA.html

Urticaria


Como urticaria se conoce un grupo de alteraciones en las cuales existe la formación de habones en la piel. Los habones consisten en erupciones de pequeños milímetros o varios centímetros, de coloración blanca o rojiza, rodeados generalmente de una halo eritematoso y que frecuentemente pican. Cada habón puede tener una duración variable, desde unos minutos hasta varias horas, períodos de tiempo en los cuales puede variar de tamaño y forma. Los habones pueden ser redondeados, pero en ocasiones forman anillos o incluso pueden adoptar aspectos geográficos y hacerse gigantes.

En los casos en que los habones se acompañan de intenso edema se conocen como angioedema, lo cual es más frecuente en los párpados, labios manos, si bien puede darse en cualquier lugar. El angioedema suele estar asociado a los habones de la urticaria, pero en ocasiones es un hallazgo aislado.

detalle de las hojas de ortiga


Los habones de la urticaria y el hinchazón del angioedema se producen debido a que existe una liberación de sustancias químicas, especialmente la histamina desde el interior de las células hasta los tejidos. La liberación de estas sustancias hace que el suero o líquido de los vasos sanguíneos pase a los tejidos, acumulándose en la piel y produciendo el hinchazón.

Existen varias formas de urticaria. La más conocida es la urticaria aguda, que se caracteriza por la formación de habones de forma aguda y generalizada de unas horas, días o escasas semanas de duración. Cuando la urticaria dura varias semanas se conoce como urticaria crónica, que puede durar varios meses o incluso años, en donde los habones pueden desarrollarse solo en ciertas épocas o horas del día o cuando hace más calor. Generalmente la urticaria aguda se relaciona con una reacción alérgica, el ejemplo más típico es una reacción a un antibiótico o a un alimento. En ocasiones cantidades muy pequeñas de ciertos alimentos como ciertos pescados, huevos, nueces, chocolate, son los responsables de los brotes de urticaria. La reacción alérgica a estas sustancias depende de las exposiciones previas a las sustancias y del desarrollo de una reacción inmunológica a la misma.

La mayor parte de gente tiene una reacción suave o moderada afectando solo a la piel. En casos muy raros se desarrolla una reacción aguda más grave, que se conoce como reacción anafiláctica. En esos casos se suele relacionar con un factor desencadenante previo al que se ha expuesto unos momentos antes, tales como la inyección de un antibiótico, la picadura de una avispa o abeja, la ingesta de cacahuetes, etc. La erupción en estos casos se acompaña de dificultad para respirar, mareos y mal estado general, si eso ocurre se debe buscar atención médica de forma urgente y generalmente es necesario la inyección de adrenalina.

Otras causas de urticaria son las infecciones, generalmente infecciones víricas tales como la hepatitis u otras. También la transfusión de sangre o derivados puede dar lugar a reacciones de urticaria.

La mayor parte de casos de urticaria probablemente no son debidos a una alérgica. En ocasiones ciertas medicaciones especialmente Morfina, codeína, quinina, aspirina, antiinflamatorios no esteroides y ciertos alimentos especialmente salicilatos, colorantes azo y benzoatos, pueden ser responsables de la erupción de la urticaria por su estructura química y su comportamiento. Generalmente los pacientes toleran dosis pequeñas de estas medicaciones, pero dosis más altas les producen un brote de urticaria.

En la mayor parte de casos la urticaria desaparece de forma lenta, pero en algunos pacientes puede durar más tiempo desarrollándose la urticaria crónica. Se tienen datos en la actualidad para pensar que la urticaria crónica es en realidad una enfermedad autoinmune (provocada por las defensas de uno mismo), en la cual las defensas o anticuerpos producidos por el mismo paciente producen la liberación de histamina.

En los pacientes con angioedema, pero sin urticaria hay que investigar el déficit de una proteína (C1 INH) especialmente si en la familia hay más miembros con la enfermedad. Otra causa frecuente es la toma de medicaciones para la hipertensión (inhibidos ACE).

Urticaria Física: 


urticaria física


La urticaria física se refiere a aquellos casos de urticaria en la que los habones se desencadenan por estímulos físicos externos. Los habones de la urticaria física generalmente se desarrollan unos minutos después del estímulo y generalmente durante de 15 a 30 minutos. Cada tipo de urticaria física puede observarse de forma aislada o asociada a otras formas de urticaria.

el dermografismo es un tipo de urticaria física


La forma más frecuente de urticaria física es el dermografismo. En estos casos la fricción de la piel va a causar el desarrollo de un habón. Generalmente es muy pruriginoso y hace que el paciente se vuelva a rascar, lo cual hace que se desarrolle de nuevo el habón. Los habones del dermografismo se desarrollan en las zonas de presión, donde la ropa aprieta o en las zonas de roce con los muebles. El dermografismo generalmente se desarrolla de forma brusca y suele ser más evidente en personas "calurosas o nerviosas". En ocasiones se desarrollan los habones después de una ducha caliente con secado por fricción.

Urticaria colinérgica:

urticaria colinérgica


La urticaria colinérgica suele desarrollarse después de la sudoración, cuando se eleva la temperatura corporal, entonces aparecen múltiples lesiones de pequeño tamaño, que pican mucho y que suelen durar una media hora. En ocasiones se desarrollan después de correr, hacer ejercicio, hacer sauna, etc.

 Urticaria al frío: 

urticaria al frío


En estos casos la urticaria se desarrolla después de que exista una reducción de la temperatura corporal. La formación de habones puede ser muy generalizada e incluso puede dar lugar a mareos. Es más evidente en invierno y suele afectar más a las manos y a la cara. Los pacientes afectos han de tener cuidado de no exponerse al frío o al viento y no nadar solos.

Urticaria de contacto: 

urticaria de contacto


La urticaria de contacto no es infrecuente, existe una gran variedad de plantas, animales medicaciones, etc. que en contacto con la piel pueden dar lugar al desarrollo de habones. La urticaria de contacto puede ser debida a sustancias químicas que están presentes en la harina, cosméticos, tejidos o a proteínas de la saliva, carne, pescado o vegetales.

Otras causas: otras causas menos frecuentes de urticaria física incluyen urticaria al calor, urticaria al contacto con el agua, urticaria a la exposición solar, urticaria por vibración y urticaria por presión retardada.

Tratamiento: 

Afortunadamente muchos casos de urticaria se controlan con la administración oral de antihistaminicos. Los antihistamínicos no representan una cura de la urticaria por lo que deben tomarse hasta que la causa que provoca la urticaria desaparece. La mayor parte de pacientes solo necesita los antihistamínicos de forma ocasional. Pueden utilizarse los más nuevos, que tiene poco efecto sedante como la loratidina, cetirizina, etc., que causan menos somnolencia, pero son más caros que los antihistaminicos convencionales. Algunos de estos antihistaminicos son incompatibles con el embarazo o con enfermedades cardíacas o en combinación con ciertos antibióticos tales como la eritromicina y el ketoconazol (especialmente la terbinafina).

En algunos casos es necesario administrar corticoides por vía oral (prednisona) pero solo está justificado en casos de urticaria aguda ya que esta medicación tiene efectos secundarios si se toma de forma prolongada. Algunos pacientes mejoran con la exposición solar.


Si un paciente tiene urticaria generalizada debe intentar evitar las medicaciones que no sean imprescindibles. En los brotes de urticaria debe evitar la aspirina y la codeína y reducir la ingesta de cítricos. Evitar la ingesta de alimentos conteniendo colorantes especialmente la tartrazina (colorante amarillo etiquetado con el número E 102) o alimentos y carnes conservadas con los productos benzoatos (E210 -E220) También debe evitar el alcohol. Procure no pasar calor y evitar las situaciones de stress. Para mejorar las áreas afectas puede aplicar agua fría o hielo envuelto en un trapo.


Las imágenes las he conseguido por las correspondientes búsquedas en Google Imágenes. Agradezco a sus autores por compartirlas en la red.