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domingo, 8 de septiembre de 2013

Las mujeres acumulan en su cuerpo casi el doble de DDT que los hombres.

Las mujeres almacenan en su organismo niveles de DDE, principal metabolito del plaguicida diclorodifeniltricloroetano o DDT, que prácticamente duplican a los detectados en hombres. En España este plaguicida se prohibió en la década de los 80 por sus efectos nocivos sobre la salud humana, pero dada su gran resistencia a la degradación, continúa presente en el medioambiente y en la cadena alimentaria.




El p, p '-diclorodifenildicloroetileno (p, p'-DDE), principal metabolito del plaguicida DDT, es un marcador de exposición en el pasado a este pesticida organoclorado. El DDE se considera un contaminante orgánico persistente, con potenciales efectos adversos sobre la salud humana.

El 100% de las personas presentan en su organismo niveles detectables de DDE. Se estima que la mayoría de las personas estamos expuestas a DDT o al DDE, también relacionado con efectos adversos sobre la salud, especialmente por su interacción con los receptores hormonales de estrógenos y andrógenos.

Un estudio realizado en Andalucia por científicos del departamento de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada y de la Escuela Andaluza de Salud Pública, publicado en la revista Science of The Total Environment, evalua los niveles de p, p'-DDE en el tejido adiposo de una cohorte de adultos (197 hombres y 190 mujeres, mayores de 18 años, residentes en la provincia de Granada) y explora la exposición desde una perspectiva de género. DDT



El estudio concluye que las mujeres acumulan en su organismo niveles de DDE que prácticamente duplican a los detectados en hombres, siendo esta exposición especialmente importante en las mujeres que habitan en zonas rurales, con niveles hasta un 40% superior al de aquellas que viven en zonas urbanas. Sin embargo, entre los hombres no se observaron diferencias según lugar de residencia.

Pese a estar prohibido desde hace más de 30 años en España, el DDT continúa siendo empleado para el control de plagas en ciertos países, como Marruecos o Sudáfrica. Fue originalmente diseñado para ser muy resistente a la degradación, lo que ha provocado que, en la actualidad, continúe presente en el medioambiente y en la cadena alimentaria.

Diferencias entre mujeres y hombres

El trabajo realizado en la UGR ha demostrado que las mujeres duplican los niveles promedio de DDE que los hombres, a igualdad de edad, índice de masa corporal, lugar de residencia y hábitos dietéticos.

Según Juan Pedro Arrebola, autor principal del estudio, los resultados encontrados podrían deberse a un conjunto de factores fisiológicos y sociales. "Las mujeres tienen, por lo general, menor actividad del citocromo P450 (grupo de enzimas encargado de metabolizar y eliminar los compuestos tóxicos a los que nos exponemos) y también un mayor porcentaje de grasa corporal, que es el tejido donde se acumula este plaguicida".

Por otro lado, estudios previos han demostrado que, generalmente, las mujeres que trabajan en la agricultura suelen hacerlo en condiciones menos ventajosas que los hombres, ya que reciben salarios más bajos, realizan trabajos menos cualificados y reciben menor educación sobre medidas de protección.

"Asimismo, las mujeres residentes en zonas rurales han tenido tradicionalmente menores posibilidades de acceso al sistema educativo, peores medidas de seguridad en el trabajo y mayor exposición a plaguicidas, por lo que suponen un colectivo de elevado riesgo para la exposición a plaguicidas y otros contaminantes ambientales", destaca el investigador.

Consecuencias a largo plazo

La exposición a DDT/DDE no es solamente relevante para la salud de la mujer, sino también para la de su descendencia, ya que se ha demostrado la transmisión de estos contaminantes al feto durante el embarazo. Incluso se ha relacionado con diversos efectos en salud evidenciables al nacimiento (como malformaciones en el tracto genitourinario) o, más tarde, durante la vida adulta de sus hijos (obesidad, alteraciones neuroconductuales).

Los resultados del presente trabajo apuntan hacia una clara desigualdad de género en la exposición histórica al plaguicida DDT en la población de estudio, que está además muy influenciada por las características sociodemográficas del área de residencia. "Es necesario realizar más estudios con enfoque de género para dilucidar la verdadera magnitud del problema", apostilla Arrebola.


Fuente:SINC

Articulo original: Human exposure to p,p'-dichlorodiphenyldichloroethylene (p,p'-DDE) in urban and semi-rural areas in southeast Spain: A gender perspective. Arrebola JP, Fernández MF, Olea N, Ramos R, Martin-Olmedo P. Sci Total Environ. 2013 Aug 1;458-460:209-16 http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0048969713004221


Publicado en Higiene Ambiental, el miércoles 31 de julio de 2013

miércoles, 8 de mayo de 2013

Pesticidas y productos industriales en el interior de las viviendas europeas


Un estudio realizado por el Centro de Investigaciones energéticas, Medioambientales y tecnológicas (CIEMAT) y la OCU ha detectado la presencia de pesticidas y productos industriales tóxicos en el aire interior de viviendas de Bélgica, Italia, Portugal y España, cuyos niveles llegan a superar en ocasiones a los detectados en muestras de aire exterior.





El desarrollo de nuevos productos químicos para controlar plagas o mejorar materiales industriales ha aumentado la calidad de vida  de la población mundial en el último siglo. No obstante, estudios recientes han demostrado que el uso de estos productos supone también un riesgo para la salud humana.

La presencia de este tipo de contaminantes en exteriores ha sido estudiada en profundidad, sin embargo existen pocos estudios que analicen su presencia en aire de los interiores donde pasamos la mayor parte del tiempo, como viviendas, escuelas o centros de trabajo y su significado en términos de exposición.

El último número de la  revista Vértices, publicada por el Centro de Investigaciones energéticas, Medioambientales y tecnológicas (CIEMAT) contiene un estudio realizado por el Grupo de Compuestos Orgánicos Persistentes y COP de esta institución, en colaboración con la OCU, que analiza la presencia Compuestos Orgánicos Persistentes (COP) en el aire doméstico procedente de viviendas de cuatro países europeos: Bélgica, Italia, Portugal y España.

Los compuestos estudiados, durante el otoño de 2010 en 10 viviendas de cada país, fueron DDT y sus metabolitos, α-, β- y γ-HCH, HCB, PCB (28, 52,101,118,153,138,180) y PBDE ( Tri Deca BDE).



El DDT (diclorodifeniltricloroetano) y el HCH (hexaclorociclohexano en sus diversas formas químicas (α-, β- y γ-HCH))  son insecticidas usados extensamente en el pasado, mientras que el HCB (hexaclorobenceno) es un fungicida utilizado para el tratamiento de semillas.

Por otra parte, tanto los PCB (bifenilos policlorados) como los PBDE (éteres de difenilo polibromados) son compuestos que, por sus propiedades físicas y químicas, han sido utilizados en cientos de aplicaciones industriales y comerciales, incluyendo electricidad y electrónica, materiales de construcción, téxtiles, equipos hidráulicos, como plastificantes en pinturas, plásticos y productos de caucho o en pigmentos y tintes.

Los Compuestos Orgánicos Persistentes (COP) presentan una elevada resistencia a la degradación y se caracterizan por una baja solubilidad al agua y una alta solubilidad en lípidos, acumulándose en los tejidos grasos de los organismos vivos. También son semivolátiles, lo que les permite desplazarse a grandes distancias a través de la atmósfera y distribuirse por todo el planeta, y también son transportados junto a las aguas marinas y continentales, convirtiéndose en un problema transfronterizo.

La elección de las viviendas para el estudio se hizo en base a su cercanía a fuentes potenciales de COP: zonas de agricultura intensiva, desguace y fábricas de automóviles o industrias químicas, y también se consideraron otras posibles fuentes procedentes del interior de las viviendas.

Del estudio se concluye que, de manera global, los contaminantes mayoritarios son los HCH y los PCB, seguidos en orden decreciente por HCB, DDT y PBDE. Sin embargo al evaluar las concentraciones de COP por separado se hallaron diferencias importantes entre países. Portugal fué el país con niveles más bajos de PCB y DDT, mientras que España resultó el país con los valores más elevados de PBDE, y de los plaguicidas HCB y HCH.



En el caso de los PBDE, los máximos están asociados a viviendas situadas cerca de desguaces, fábricas de automóviles, empresas de fabricación y distribución de plástico y en viviendas donde se utilizan muchos aparatos eléctricos y electrónicos.

El estudio no identifica ninguna fuente potencial de pesticidas procedente del interior de las viviendas, sin embargo las actividades realizadas en ellas y las caracteristicas de la vivienda si que pueden influir en la presencia de compuestos como PBDE y PCB en el aire doméstico.

A pesar de que compuestos como los PCB estan prohibidos desde hace décadas, cierta cantidad de ellos permanece en uso o almacenada, ya que han sido ampliamente utilizados en la construcción, como aditivos en pinturas, papel y plásticos o en tranformadores y condensadores.

Los datos obtenidos en el estudio evidencian la presencia de pesticidas (DDT, HCH y HCB) y de productos industriales tóxicos (PCB, PBDE) en el aire interior de las viviendas de los cuatro países evaluados, cuyos niveles llegan incluso a superar en ocasiones a los detectados en el exterior. Los autores estiman conveniente realizar estudios que aporten datos con un mayor número de muestras y de COP analizados, con el objetivo de conocer mejor la presencia de estos contaminantes en los hogares europeos y actuar en consecuencia.



Fuente: CIEMAT Centro de Investigaciones energéticas, Medioambientales y tecnológica. Revista Vértices: http://www.ciemat.es/

Publicado en Higiene Ambiental el miércoles 8 de mayo de 2013